¿Estamos al borde de un cambio significativo en la bolsa?

En los últimos meses, los inversores están observando una tensión creciente en los gráficos técnicos que acompañan a los principales índices bursátiles.

Martes 22 de Septiembre de 2020

Hay señales de consolidación y ciertas formaciones que invitan a la prudencia. En una situación así, es importante conocer con detalle qué patrones están emergiendo, para así aguantar las posibles pérdidas o anticipar una ventaja con una posible corrección.

Qué son los patrones técnicos y qué papel juegan

El análisis técnico se basa en la premisa de que la acción del precio ya refleja toda la información relevante del mercado. Dentro de este, los patrones gráficos sirven como señales que los participantes tienen que interpretar para estimar hacia dónde podría ir el precio. No son predicciones infalibles, pero permiten estructurar escenarios de riesgo y recompensa.

Definición y estructura de una formación bajista clásica

Uno de los patrones más representativos de posible continuidad de tendencias bajistas es el conocido como triángulo descendente. Este se caracteriza por tener una línea de soporte relativamente horizontal que refleja varios mínimos similares, mientras que los máximos se van sucediendo cada vez más bajos, tendiendo a la convergencia hacia esa base. Esa resistencia hacia abajo indica presión vendedora creciente, mientras que el soporte horizontal señala un nivel en el que los compradores se proyectan para detener caídas.

Para que esta formación tenga valor, se requiere cierto historial de toques en esos máximos decrecientes y de mínimos que refuercen la horizontalidad del soporte. Además, suele observarse una disminución del volumen a medida que el patrón se desarrolla. Un volumen más débil sugiere indecisión, pero si al romperse la base el volumen sube, aporta credibilidad al movimiento resultante.

Cómo se relaciona esto con movimientos recientes de referencia

El índice de referencia del mercado de Estados Unidos, el S&P 500, ha sido objeto de múltiples análisis que apuntan a niveles críticos de soporte técnico, a medias móviles relevantes, y a resistencias que no han cedido sin lucha. A día de hoy, no todos los analistas coinciden en que ya se esté formando un triángulo descendente sobre sus gráficos diarios o semanales, pero hay suficientes señales como para preguntarse si ese patrón ya está emergiendo de manera táctica.

Por ejemplo, el hecho de que el índice se mueva cerca de su media móvil de 200 días, o que haya reacciones al alza, pero sin fuerza suficiente para superar resistencias, sugiere un ambiente donde los compradores están a la defensiva y los vendedores mantienen cierta ventaja. Esa tensión aparente puede ser el caldo de cultivo de un escenario donde un triángulo descendente tomaría forma, ya que la base horizontal estaría apoyada en mínimos que resisten, mientras que los máximos descenderían poco a poco.

Implicaciones prácticas si se confirma el patrón

En caso de que llegase a confirmarse el patrón descendente, y el índice rompe hacia abajo esa base de soporte, habría razones para esperar una corrección adicional significativa. La medida de la altura del patrón desde la línea de resistencia hasta la base de soporte se suele restar al punto de ruptura, lo que da una estimación del posible alcance de la tendencia bajista.

Además, una ruptura con un volumen lo suficientemente fuerte aumentaría la probabilidad de que el movimiento sea sostenido en el tiempo, mientras que una ruptura débil podría ser una falsa señal, con rebotes que restablezcan niveles anteriores. En cualquiera de estos escenarios, los stop loss bien ubicados serán cruciales, ya que la volatilidad suele aumentar una vez se da la ruptura. La atención también debe ponerse en los factores macroeconómicos, los resultados empresariales y las expectativas de política monetaria, pues podrían actuar como catalizadores en una dirección u otra.

Posibles escenarios alternativos

No todos los gráficos que parecen indicar un triángulo descendente acaban cumpliendo la formación hasta su fin. En algunos casos la base de soporte aguanta, por lo que el precio rebota con fuerza y rompe hacia arriba la línea superior decreciente. Tal escenario revierte la interpretación típica del patrón, lo que se conoce como ruptura alcista en la jerga. Esto no es lo habitual cuando ya existe presión bajista, pero no sería la primera vez que ocurre y sorprende al mercado.

Otro escenario de difícil cumplimiento es que la formación quede en consolidación prolongada, donde los máximos y mínimos sigan fluctuando sin romper ningún nivel decisivo durante semanas. En ese caso, la incertidumbre será dominante, y la acción del precio puede perder momentum, desanimando a muchos traders hasta que no vean señales más claras.

Puntos a vigilar y estrategias prácticas

En los próximos días será clave observar si el índice mantiene los niveles de soporte. Perder esta zona de entre 6.500 y 6.600 puntos podría favorecer que los vendedores ganen terreno rápido. También conviene estar pendiente de las reacciones de los mercados ante los próximos datos económicos de Estados Unidos, sobre todo los relacionados con empleo, inflación y las decisiones de la Fed, cuyo tono podría cambiar drásticamente el ánimo de los inversores.

Por otro lado, el volumen de negociación en los retrocesos será un buen termómetro. Un retroceso pronunciado con poco volumen podría ser una pausa bastante saludable para los mercados, pero si los retrocesos bajistas están acompañados de un volumen fuerte, la estructura técnica perdería estabilidad.

Si el patrón que estamos vigilando termina configurándose, convendría tener definidos puntos de salida o estrategias de cobertura, como opciones de venta o reducir exposición con el fin de limitar pérdidas. A su vez, para quienes quieran entrar a largo plazo, esperar una ruptura convincente por encima de la resistencia decreciente, con respaldo técnico, ofrecería una entrada con menor riesgo relativo.