Lunes 21 de Julio de 2014
Hace poco más de una semana se anunció que la versión entrerriana de la alianza electoral UNEN se lanzaría el jueves con la presencia, entre otros, del dirigente socialista santafesino Hermes Binner. La información fue confirmada por todos los sectores que integran el acuerdo, incluido el radicalismo obviamente.
Sin embargo, en las últimas horas solamente hay una certeza, y esta es que peligra el lanzamiento porque se profundizaron las discrepancias entre las fuerzas políticas que integrarán el acuerdo.
Turbulencias iniciales
Desde el principio de las negociaciones que debían concluir este jueves con la presentación en sociedad, la alianza tuvo dificultades. Una de las principales turbulencias se originó en la decisión adoptada por la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista y el GEN de no incorporar en las conversaciones a los partidos que integran la fuerza a nivel nacional pero no tienen personería en la provincia. Estas son la Coalición Cívica, que se referencia en lo local con la exdiputada nacional Hilma Ré y en los nacional con Elisa Carrió; el Proyecto Sur, que tiene como principal dirigente en el país a Fernando Pino Solanas; y el Partido Socialista Auténtico de Mario Mazzitelli.
Se había llegado a un acuerdo entre los tres partidos con reconocimiento legal en la provincia de impulsar -después de formalizado el acuerdo- la participación de los sectores restantes, con voz pero sin voto en la toma de decisiones.
Otra turbulencia en las negociaciones se produjo porque el último congreso radical indicó que la conducción partidaria no podría sentarse a en soledad a discutir las alianzas, sino que debía hacerlo acompañado por los otros tres sectores del partido (Alternativa Radical, el grupo de los intendentes y el Movimiento Yrigoyenista), pero la conducción formal de la UCR (en manos de la Corriente Arturo Illia) no respeto este mandato generando desavenencias entre los radicales.
Lo último
Las conversaciones terminaron de complicarse el viernes, luego de hacer público el lanzamiento previsto para dentro de tres días, porque el socialismo exigió que para ese día esté listo, además de la plataforma del sector, un estatuto de funcionamiento que apunta a regular la mecánica de la alianza.
El punto central del estatuto prevé cómo debe darse la incorporación posterior de un partido o una agrupación. El socialismo pretende que sea por unanimidad de los integrantes de UNEN, pero el radicalismo y el GEN sostienen en cambio que debe hacerse por mayoría simple.
La discusión tiene nombre y apellido: Alfredo De Ángeli. Se trata de cómo afrontar la posibilidad de que el ruralista se sume a ese espacio, para ser candidato a gobernador en 2015.
Desconfianza
La relación ya venía deteriorada entre el socialismo y el radicalismo, sobretodo porque el diputado socialista Lisandro Viale venía incrementando el tenor de sus críticas al bloque radical de diputados por su “deslucido” rol opositor. Por esta razón los dos últimos encuentros habían sido muy tensos y de contenido casi exclusivamente protocolar.
Desde varios sectores de UNEN sospechan que la conducción formal de la UCR (referenciada en Atilio Benedetti y el titular del Comité Provincia, Jorge D’Agostino) tomaron la decisión de lanzar UNEN en la provincia como una manera de conseguir una posición de fuerza frente a De Ángeli, algo así como enviarle un mensaje del tipo ‘Así como podemos arreglar con vos, podemos arreglar con UNEN’.
Según entienden los seguidores de la dinámica radical, esto ocurrió luego de que Benedetti y D’Agostino advirtieran que el coqueteo con De Ángeli no era para ellos solos, sino que el ruralista en su afán de conseguir el acuerdo que lo proyecte como candidato a gobernador había profundizado el diálogo con diferentes sectores de la UCR.
Incluso en reuniones en Paraná Campaña, convocadas desde la estructura de la Federación Agraria, les dijo a los simpatizantes radicales del sector que participaran en la próxima interna radical para ser candidatos a congresales, de modo de presionar luego, desde ese rol, a la dirigencia radical a que realice un acuerdo con él.
Varios partidos de UNEN temen que la vaguedad en la redacción del estatuto, propuesta por la UCR permita a varios sectores terminar arreglando con De Ángeli y que finalmente desechen a los socios fundadores del acuerdo, sobre todo porque se escuchan muchas voces en el radicalismo de tono desconsiderado con el socialismo (haciendo especial hincapié en el 5% de la elección de 2013) y menos amable todavía con el Proyecto Sur, la Coalición Cívica y el Socialismo Auténtico.
Desaprobado
La actitud del GEN de apoyar a la UCR en la redacción de un estatuto que le deje abierta la puerta al acuerdo con De Ángeli no es aprobada por la principal dirigente del sector, Margarita Stolbizer. En ámbitos locales explican que la postura, llevada adelante por el exdiputado provincial Osvaldo Fernández, se debe a contactos que mantiene el exlegislador radical con el interventor del PRO en Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
“Fernández aspira a que lo necesiten en UNEN con su sello partidario, o a que lo necesite De Ángeli”, indican los que critican al dirigente gualeguaychuense.