Un colmado Lollapalooza cerró con Red Hot Chilli Peppers y Soundgarden
A la jornada de cierre de esta primera edición argentina del festival internacional Lollapalooza 2014, que se llevó a cabo en el enorme predio del Hipódromo de San Isidro, acudieron unas 60.000 personas. Galería de Fotos

Jueves 03 de Abril de 2014

Red Hot Chili Peppers y Soundgarden cerraron anoche la segunda y última jornada de la primera edición argentina del festival internacional Lollapalooza 2014 que se llevó a cabo en el enorme predio del Hipódromo de San Isidro.

 

La banda oriunda de California y los héroes fundadores del grunge y conformadores de la trilogía de Seattle junto a Pearl Jam y Nirvana clausuraron la jornada que se inició pasado el mediodía en el centro hípico ubicado en la zona norte del conurbano bonaerense.

El arranque fuerte de la última jornada fue la presencia del guitarrista de The Smiths, Johnny Marr, uno de los héroes de la guitarra británica.

Ladero del cantante Morrissey en la composición de los particulares temas de la banda inglesa ícono de los años ’80, Marr presentó su álbum solista “The Messenger” en febrero de 2013, aunque aprovechó la ocasión de estar nuevamente en Buenos Aires para tocar algunos clásicos de The Smiths.

Como regalo para los fans argentinos, Marr cerró su set con el súper clásico “There’s a light and it never goes out”, luego de haber abierto su set con “Bigmouth strikes again”.

En el medio, entre los temas de “The Messenger”, aprovechó para colar el revolucionario “I fought the law” de The Clash.

A Continuación, los neoyorquinos de Vampire Weekend desempeñaron una atractiva labor con su rock universitario independiente rápido y sin fisuras.

La banda sorprendió con la versatilidad de sus músicos. Por ejemplo, en el hit “Unbelievers”, el bajo reemplazaba a la línea del saxo grave que, por ejemplo, los acompañó cuando tocaron en uno de los programas de Saturday Night Live.

El grupo conformado por Ezra Koenig (voz y guitarra), Rostam Batmanglij (guitarra y teclados), Chris Tomson (batería) y Chris Baio (bajo) presentó temas de su tercer álbum, Modern Vampires of the City; y de los dos anteriores: Vampire Weekend y Contra.

En el medio, en el escenario 1, le tocó el turno a la postadolescente inglesa Ellie Goulding, que desplegó su impronta de rock y soul en la linea Disney que viene llevando adelante desde su último disco “Alción”.

El capítulo argentino contó con la presencia de Pez, ahora como trío, que continuó festejando su 20 aniversario con un show en el que conformaron un set list con gran cantidad de temas de sus discos previos.

Otro buen momento de argentino se dio cuando subieron a escena los platenses de El Mató a un Policía Motorizado, que desplegaron todos su rock de garage, psicodelia, cine clase B y bizarro con gran talento.

La jornada se inició cerca del mediodía con la presencia de los también argentinos La Armada Cósmica, a quienes siguieron los porteños de Búlgara, La Bomba de Tiempo, Detonantes y Airbag, que sigue transitando el camino del rock con riffs furiosos y buenos conciertos.

También tuvieron su lugar en alguno de los cuatro escenarios preparados en el enorme predio del hipódromo los dj’s Raff y Bitman, el legendario rapero italiano Jovanotti, Dj Paul, Baauer, AFI, Krewella, el electro punk de Bloody Beetroots y el dance de Axwell.

Durante las últimas 48 horas Buenos Aires recibió a uno de los festivales más importantes y convocantes de los últimos tiempos. El Lollapalooza lleva realizándose desde hace 23 años y está organizado por el ex cantante de Jane’s Addiction y Porno for Pyros, Perry Farrell, quien ayer por la tarde se dio una vuelta por el inmenso tráiler ubicado en el centro del campo en el que se ubicaba la prensa.

La multitud, calculada en más de 60.000 personas, ingresaba por la avenida Márquez y recorría de manera festiva las largas distancias entre la entrada y los diferentes escenarios.

El ingrediente especial que tienen los Lollapalooza es la ubicación de cuatro escenarios (Mainstage 1, Mainstage 2, Alternative y Perry’s Stage) ubicados en forma de abanico de espaldas a la avenida Dardo Rocha.

La intención es que la multitud pueda ir cambiando de espectáculo sin barreras, solo caminando.

Sin embargo, la ubicación de los escenarios generaba que, en los silencios provocados entre tema y tema de una banda, se cuele el sonido deformado y a veces molesto del grupo que toca a unos doscientos metros, rompiendo el clima que se genera entre los músicos y su público.

Además, de frente a los escenarios se ubicaban los puestos de comida (de todo tipo), emprendimientos ecológicos, venta de merchandising y una inmensa cantidad de baños ecológicos ubicados por todo el terreno, lo que generaba que, curiosamente, no se produjeran filas frente a esos gabinetes.

El Lollapalooza fue un éxito en Argentina y es probable que los organizadores lo repitan. Cabe recordar que este año fue el tercero en el que la propuesta de Farrell se presentó en Chile.

Durante los dos días de festival se espera llegar a la cifra de 100.000 concurrentes, hecho que lo agenda para que regrese el próximo año.

Fuente: Télam