El jueves, a partir de las 21, con el auspicio de UNO, llega al Teatro 3 de Febrero de Paraná “El veneno del Teatro” de Rodolf Sirera, en versión de José María Rodríguez Méndez, un verdadero thriller teatral dirigido por el español Mario Gas y protagonizado por Miguel Ángel Solá y Daniel Freire. Las anticipadas se encuentran a la venta en la boletería del teatro.
Solá y Freire llegan a Paraná con el veneno del teatro
La obra, que simbolizó el regreso de Solá y Freire a los escenarios del país luego de 13 años de ausencia, es un apasionante debate sobre el hecho teatral, la realidad y la ficción, sobre el ser y la representación, del oficio del actor y su relación con el público, en como hacer que su trabajo emocione, de forma verídica, a los espectadores. Todo esto sumido en un thiller teatral, donde la intensidad, el suspenso, la intriga y la tensión se van colando en la trama, hasta llegar al punto máximo en el inesperado final.
La trama
El veneno del teatro es una singular comedia dramática, en la que un misterioso personaje de excéntricas costumbres, invita a su magnífica residencia a Gabriel de Beaumont -un reconocido actor- para ofrecerle una obra de su autoría y que trata sobre la muerte de Sócrates. El invitado pronto descubrirá que se trata de una trampa para someterlo a un cruel experimento sobre realidad, ficción y representación, llevadas al extremo. Ambos personajes entablarán una peculiar relación, desplegando una intensa historia en la que la intriga se mantiene durante toda la función.
En esta versión, la trama de la obra se ubica en la Europa de entreguerras, lejos del escenario originalmente ideado por Rodolf Sirera que situaba la acción dramática en 1784. El cambio de escenario cronológico es según Solá “un acierto que aligeró toda la cuestión de los afeites del siglo XVIII y situó a la obra en un período de entreguerras, nihilista, durante el cual se hundían ciertos conceptos y aparecían la xenofobia, el fascismo y sus muertos”.
Con una puesta en escena simple pero suficiente Daniel Freire y Miguel Ángel Solá se enfrentan cara a cara en un duelo interpretativo donde muestran y demuestran su destreza como intérpretes en un thriller teatral que mantiene al espectador en tensión desde el comienzo hasta el final.
Es de mencionar que la critica especializada no solo ha ponderado la obra, sino que ha destacado el hecho de que la trama no se centra solo en pasión por el mundo teatral, sino que se expande a la vida misma, y a la influencia que el arte tiene en ella y de ella. Asimismo el texto, de encierro entre dos actores y un conflicto, vuelve a la esencia del teatro más purista y recupera un debate que sigue vivo entre teóricos de la interpretación: la pieza se hace eco de las dos corrientes contrarias que en los siglos XVIII y XIX dividieron a los teóricos del teatro. Por una parte, había quien defendía la importancia de que el actor se identificara con el personaje, hasta el punto de que mezclara sus sentimientos personales con los de aquél al que interpretaba. Por otro lado, Diderot y sus seguidores, hablaban de la necesidad de separar el estado emocional del artista, de los personajes.
Destacados
La puesta reúne los nombres de dos reconocidos actores argentinos como Solá y Freire, que llevan realizada una carrera exitosa en España, con los de Mario Gas –hasta hace poco Director Artístico del teatro Español de Madrid donde sus últimas puestas de los musicales Sweeney Todd y Follies fueron enormes éxitos de crítica y taquilla-, y el de Rodolf Sirera, autor que por ésta obra ya fuera galardonado con el Premio Max, de la Sociedad General de Autores de España SGAE. A ellos se une el del escenógrafo Paco Azorín, uno de los profesionales más cotizados en España.













