Iliana Calabró: "Si mi marido lava dinero soy una imbécil porque me hace laburar como una negra"
La vedette dijo que pone las manos en el fuego por su marido acusado de ser la conexión con Panamá para enviar dinero del empresario Lázaro Báez.
Lunes 15 de Abril de 2013
Iliana Calabró se defendió a sí misma y a su marido Fabián Rossi tras las acusaciones en su contra por integrar una presunta ruta de lavado de dinero.
"Déjenme tranquila, no molesten a mi familia, la única ruta que yo transito es la del trabajo, hace años que me rompo el lomo laburando, soy decente y no jodo a nadie", se despachó enojada Calabró tras las acusaciones que pesan sobre su marido en relación al manejo de dinero turbio con el esposo de Karina Jelinek, Leonardo Fariña.
“El hace miles de kilómetros por fin de semana para ganarse el mango y la única ruta que conoce es la del trabajo. Mi marido me hace laburar como una hija de puta, vos creés que va a llevar guita a Panamá. Si fuera como dicen a vos te parece que voy a ser la tarada que trabaja de sol a sol para mantener mi casa", le preguntó durante la entrevista por radio La Red a Jorge Rial
Según Federico Elaskar de la financiera SGI en el programa de Jorge Lanata, Rossi era el encargado de vehiculizar las transferencias del empresario Lázaro Báez a bancos del exterior mediante contactos que tenía en un estudio contable de Panamá.
"El tiene una empresa de imprenta y marketing en Panamá. Mi marido viajaba cada tres meses a Panamá y claro que tiene una relación con el embajador de Panamá”, contó.
La hija de Juan Carlos Calabró comentó que Rossi es una persona de trabajo y aseguró que “pone las manos en el fuego por su esposo”.
“Tengo el mismo auto hace años, vivo en el mismo departamento hace 19 años; lo único que me importa hoy es la salud de mi papá, que está en su casa haciendo reposo, no me importa nada más", dijo.
Con respecto a la consulta sobre si la actriz conocía a Fariña, Calabró aseguró que lo vio un par de veces. “Sabía que era un cliente importante. Lo vi un par de veces, un día en Mar del Plata que nos invitó a cenar con un grupo de gente. Otra vez lo vi para el casamiento. Y después me lo encotnré en la casa de Arellano con un montón de personas. Después no lo vi más”, recordó.
"La única ruta que conozco son los mil y pico de kilómetros que hago por fin de semana para hacer funciones por el interior para ganar el mango. Soy una mina que labura de sol a sol sino soy una imbécil que mi marido me hace laburar", concluyó.