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"Viaje al país de los guantes", un ensayo sobre el arte boxístico

Mañana, en la Sociedad Italiana de Paraná, tendrá lugar la presentación del nuevo libro de Carlos Saboldelli. Una mirada histórica del box.

Martes 10 de Septiembre de 2019

Viaje al país de los guantes es el título del nuevo libro del abogado, escritor e historiador, Carlos Saboldelli. Se trata de un ensayo histórico y literario sobre la disciplina del boxeo. La presentación será mañana a las 18, en la Sociedad Italiana (San Martín 535). La presentación estará a cargo del maestro Luis Gorelik, director artístico de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, y Luis Chuzo González, exjugador de básquet y columnista de deportes en diferentes medios.

En este libro, Saboldelli indaga sobre el pugilismo, considerando sus orígenes como arte marcial, remontándose a las narraciones de Homero y Virgilio, también a algún antecedente en culturas prehispánicas como los incas y los mayas, y su evolución hasta transformarse en lo que es en la actualidad.

“El boxeo además tiene una cuestión fascinante no solo desde los boxeadores, sino del contorno y el entorno del mundo del box, que ha sido captado por la literatura contemporánea con Ernest Hemingway; Abelardo Castillo; Arthur Conan Doyle, Julio Cortázar que comentaba peleas en el Luna Park; Jack London, que además boxeaba”, comentó el autor a Escenario.

Vale destacar que a gran parte del material lo fue recopilando y publicando como notas de colaboración en UNO de Entre Ríos. El ensayo contiene ficciones y semblanzas, historias de grandes campeones de principios del siglo XX que pasaron por Paraná.

“Uno viaja como extranjero al país del boxeo, yo voy recopilando cosas. Trato de ser habitué de los lugares de box, que más allá de los campeonatos y las peleas que tienen toda esa parafernalia comercial, esos espacios suelen ser un manantial de historias”, destacó Saboldelli.

Es que la temática boxística tiene para el autor una gran carga metafórica, alegórica si se quiere: “Como decía Hemingway, el escritor es como un boxeador, que está solo en la pelea y tiene a alguien que le va marcando lo que está bien o mal, el entrenador en su caso y el editor en el nuestro, pero en definitiva uno siempre está solo ante lo que tiene que hacer. Y esa alegoría uno la ve permanentemente. En general las personas enfrentamos la vida igual que los boxeadores, con diferentes habilidades que dependen de cada uno: hay quienes tienen cintura y saben esquivar el golpe, otros que van al frente y golpean, otros que se dejan pegar, algunos están resignados, otros tienen hambre de gloria”.

Consultado por algún dato histórico llamativo o anécdota pugilística, Saboldelli destacó los logros de Jack Johnson, el primer campeón mundial negro de peso Pesado. “Uno hoy no se lo puede imaginar en el contexto actual, pero en el deporte el racismo llegaba a niveles impensados. Blancos y negros no peleaban en las mismas categorías porque estaba prohibido el combate con animales. No se podía pelear contra canguros, ni monos… ni negros. Esa idea se volvió insostenible, y después de mucho tiempo se anunció la primera pelea entre un blanco y un negro, Johnson, hijo de esclavos, que finalmente pudo enfrentarse a varios blancos y fue el primer campeón negro en una competencia unificada. Y hay mucho anecdotario en relación a él, por ejemplo, cuando ya había vencido a todos los campeones con guante se permitió que el último gran campeón mundial sin guantes se enfrentara a él. Fue la primera gran pelea del siglo y un joven periodista y escritor, Jack London, fue a cubrirla con alto vuelo literario. Esa pelea, Johnson la ganó por amplia diferencia, pero los camarógrafos que eran blancos, se ven impedidos de filmar por la Policía, que les voltearon las cámaras cuando vieron que el blanco iba a perder, de tal manera que el knock out no pudo ser registrado en la cinta”.

Por otra parte, es llamativo que el boxeo –en sus formas más rudimentarias y ancestrales– haya sido una actividad simultáneamente diseminada en diversos puntos del planeta, entre culturas que no se habían encontrado aún.

“Era un arte marcial que se les enseñaba a los soldados como mecanismo de defensa, después la técnica fue mejorando. Pero en la antigüedad, formar un soldado de élite era costoso, ellos eran herramientas para la guerra y la conquista. Por eso, los gobernantes de aquellas épocas no se podían permitir perderlos en riñas o trifulcas por cuestiones menores, por eso se les enseñó como un método alternativo a las armas, para que resuelvan sus conflictos sin morir. Se utilizaba en las contiendas de los aqueos y los incas. Borges en Historia Universal de la Infamia publicó el cuento a La viuda Ching, pirata. En una de las narraciones de las fuentes que usa Borges, cuenta que una de las tantas invasiones orientales de estos piratas fue resistida por boxeadores. Los campesinos, que no tenían armas, boxeaban”, rememoró Saboldelli.

La presentación estará a cargo de Luis Chuzo González, un referente del deporte entrerriano, y el maestro Luis Gorelik. Consultado sobre la participación de este último en la presentación, Saboldelli reflexionó: “Conan Doyle tiene una obra bastante prolífica sobre boxeo. Cuando comienza su actividad como médico lo hizo en un pueblo minero, casi rural, donde el divertimento de los trabajadores era el boxeo. Entonces él describe de forma literaria pero con detalle las heridas más frecuentes de los boxeadores en sus cuentos. En uno de ellos, termina hablando de Haendel, que tiene una obra que se llama Ved al héroe victorioso (perteneciente al oratorio Judas Macabeo), y con esa alegoría termina un cuento sobre boxeo. Pero en general, la música y el boxeo tienen muchas alegorías que hacen a la vida humana”.

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