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Una comedia que explora la pasión de hacer cine contra viento y marea

Nicolás Furtado y Martín Piroyansky protagonizan el filme sobre las obsesiones de un aficionado a películas con sexo explícito

Lunes 30 de Septiembre de 2019

Los actores Nicolás Furtado, “Diosito” en “El marginal”, y Martín Piroyansky protagonizan “Porno para principiantes”, la comedia del director uruguayo Carlos Ameglio que se estrena el jueves en Argentina. “Así como La novia de Frankenstein fue un caso insólito en su especie, un absoluto engendro cinematográfico, donde convivieron el humor y el terror en extraña armonía, nuestra historia es también una mezcla de dos de los más disímiles ejemplos de cine: el de autor y el porno”, adelantó el director sobre esta película que se estrena el jueves en Argentina.

El filme transcurre en Montevideo en 1985. Víctor (Piroyansky) es un aficionado al cine que está vendiendo su cámara para poder casarse cuando un mafioso local lo fuerza a dirigir una versión porno de “La novia de Frankenstein”, el clásico de James Whale de 1935. Su amigo Aníbal (Furtado), empleado del videoclub de Boris (Daniel Aráoz), está obsesionado con la pornografía y lo acompañará en la misión, pero todo se complica cuando Víctor se enamora de su protagonista, Ashley Cummings, una estrella del porno internacional. Furtado, a quien desde el viernes se lo puede volver a ver en “El marginal 3” luego de que la serie pasó de la Televisión Pública a Netflix, destacó el humor con el que la película aborda los sueños de su personaje, a quien definió como un fanático del porno. “Me pareció un personaje muy gracioso, muy pintoresco, muy solitario y fanático del cine, y del cine porno sobre todo, y esa ilusión de estar a punto de cumplir el sueño de su vida, que era filmar una película porno”, declaró a diario uruguayo El País.

Así como Aníbal, su personaje, tiene aspiraciones de superar su lugar de espectador en la industria, lo mismo ocurre con Víctor, el personaje de Piroyansky con aspiraciones de director. Furtado contó que esa similitud de ambiciones les permitió generar un lazo laboral dinámico aunque ambos actores se conocieron en el set. “Hemos armado cosas con Martín, cositas nuestras, chistes más sutiles, miradas. De repente no hemos modificado tanto el texto porque la comedia estaba en el guión, pero sí le agregamos detalles. Conectamos muy rápidamente y logramos esa confianza y esa química que muchas veces se necesitan en proyectos donde, más que personajes, tenés que crear una dupla. Es muy importante el actor que tenés al lado, y nosotros pudimos trabajar muy bien”, afirmó.

Con “Porno para principiantes” sintió el desafío de crear desde cero un personaje y no quedar asociado a Diosito, una oportunidad laboral que le cambió la vida. “Hubo un antes y un después en mi carrera gracias a eso, así que estoy siempre muy agradecido. Y Diosito hoy por hoy, o yo como actor, Nico, encarándolo, estoy mucho más tranquilo, disfrutándolo pero de otro lugar quizás más maduro, con los pies más en la tierra. En la primera y segunda temporada era todo nuevo, efusivo, cada día mejor; era el éxito que llega así, todo de golpe. Y la tercera ya me agarró en otro momento profesional, entonces creo que lo pude trabajar y lo disfruté muchísimo, pero ya entendiendo bien cómo funciona, lo que está pasando, lo que puede llegar a pasar”.

Piroyansky tiene una extensa presencia series como “Socias”, “Amas de casa desesperadas” y las películas “XXY” y “Permitidos”, pero en los últimos años el argentino se volcó también a la dirección. En ese rol estuvo en las películas “Abril en Nueva York” y “Voley”, además de crear las series web “Tiempo libre” y “El galán de Venecia”. Piroyansky suma en “Porno para principiantes” un personaje en el que, como en su vida real, encarna a un director que en este caso se enamora de la actriz porno que protagoniza su película. “Me siento bastante cómodo haciendo el personaje. Siento que este personaje lo entiendo. Hay algo gracioso y es que yo dirijo también, entonces hacer de un director de cine y manipular cámaras, lo entiendo, sé cómo es un rodaje y cómo se dirige. Es interesante interpretarme como director”, contó a El País.

Sobre el guión y la relación con Furtado, recordó: “En el guión el personaje de Nicolás siempre estaba descripto como un gordito nerd y virgen. Entonces había algo que me hacía ruido, lo sentía un poco obvio. De pronto cuando surgió la idea de que lo hiciera Nico Furtado fue como ‘Wow, qué bueno que sea buen mozo ese personaje’. Para él es un desafío tener que interpretar lo contrario. Me pareció un hallazgo de casting”, completó.

La tolerancia, la identidad y los sueños perdidos

Carlos Ameglio comenzó su carrera filmando cortos. Más tarde formó parte del grupo de cineastas que dio origen al primer movimiento cinematográfico en Uruguay. A los 21 años fundó su primera productora y a partir de ese momento comenzó a trabajar para el mercado internacional.

Según dijo, “Porno para principiantes” es de alguna manera heredero de aquellas primeras épocas. “Pertenezco a una generación a la cual querer ser cineasta era como querer ser astronauta. En 1985, la dictadura llega a su fin en Uruguay y genera, cinematográficamente hablando, una camada de marcianos. Creativamente todo era posible pero productivamente nada había cambiado. Existía un pequeño grupo de gente interesada en hacer películas que tenían la necesidad de ir contra el statu quo del momento e intentar una identidad propia. Contaban con una cultura cinéfila importante, en parte debido a la Cinemateca y en parte a la influencia de los videoclubes pero con cero infraestructura para filmar. De ahí que esta etapa se caracterizó por una enorme cantidad de material experimental, donde la bizarra mezcla de géneros era moneda corriente, en video y sin dinero alguno y con aires de intelectualidad casi ridículos”, recordó.

“Porno para principiantes”, añadió, “pertenece a ese extraño pero maravilloso momento ya que trata del sueño de hacer una película como sea, en un lugar y un tiempo donde eso es prácticamente una utopía” sentenció como alegoría.

Según dijo, su película aspira a mostrar mucho más de los que se ve en la trama. “La película expresa estos conceptos a través de un continuo conflicto de fuerzas entre dos seres antagónicos, y la lucha interna a la que Víctor, el protagonista, es sometido. No estamos ante una desenfadada mirada interior al mundo del porno, ni ante una historia de ascenso y caída, ni ante una historia sobre la tolerancia, la creación, el cine, la identidad, la fantasías y los sueños perdidos; estamos ante todo eso a la vez”.

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