Secciones
Cultura

"Sonetos al vuelo", letra y música unidas al servicio de la poesía

Julio Federik puso los sonetos y el cordobés Esteban Jaureguiberry los musicalizó. El miércoles presentarán el disco en Ciencias de la Educación

Domingo 23 de Junio de 2019

El miércoles tendrá lugar la presentación del disco Sonetos al vuelo, un CD que contiene doce sonetos de Julio Federik musicalizados por el guitarrista cordobés, Esteban Jaureguiberry. La actividad se enmarca dentro de la agenda que la Asociación Mariano Moreno diagramó para este 2019 y tendrá lugar a partir de la hora 20, en el Auditorio Rodolfo Walsh de la Facultad de Ciencias de la Educación (Buenos Aires 389), con entrada libre y gratuita.

En paralelo a su carrera como abogado y legista, Federik ha desarrollado una faceta poética. Desde su juventud, en 1969, cuando publicó su primer poemario, comenzó a recorrer el camino de las bellas letras, muchas de las cuales han sido musicalizadas por reconocidos músicos de la región.

Esta vez fue el folclorista cordobés, Esteban María Jaureguiberry, el que se sintió conmovido por su poesía y se embarcó en la tarea de musicalizar una docena de sonetos. El intérprete tiene una larga trayectoria, músico autodidacta, comenzó a tocar la guitarra a los cuatro años. Oficial retirado de la Fuerza Aérea Argentina e ingeniero agrónomo, sostuvo su carrera como solista profesional durante más de 25 años, abocado a interpretar y grabar un repertorio que fusiona composiciones propias con canciones de grandes poetas.

—¿Cómo se dio el contacto con Jaureguiberry?

—Fue a través de una cena en la casa de unos amigos en Santa Fe, donde él me escuchó decir algunos versos. Así que yo le dejé a la señora de él, a quien yo conocía desde muy joven, una lámina que tenía impreso el que es quizás mi poema más conocido, que se llama Mi lugar. Al tiempo él me llamó y me dijo que le gustaba para ponerle música. Y yo le dije: ‘Mirá le ha puesto música Jorge Méndez, Juan Pablo Carrivali –con quien grabé dos discos– y otros más. Pero a mí me encantaría que lo hagas’. Entonces el me dijo: ‘¿Vos me dejarías que lo ensamble con algún otro poema tuyo?’, y por supuesto que le dije que sí.

—Pero después decidió musicalizar doce de sus sonetos.

—Él no es un artista para festivales, si bien se ha presentado en Jesús María, por nombrar alguno. Yo quedé cautivado con la impronta con la que Jaureguiberry toca la guitarra y canta. Me trae reminiscencias muy claras de Jorge Cafrune, de Eduardo Falú, de ese folclore del cual me enamoré allá lejos y hace tiempo. Él tiene un ímpetu en el punteo y un ritmo muy contundente que me gustó mucho. Y se ve que a él también le gustaron mis versos, porque rápidamente me empezó a mandar una composición sobre el poema Mi lugar; después siguió sucesivamente con otra, y otra. Así que le dije: ‘Me parece que vamos a tener que juntarnos’ y me fui hasta Ascochinga, donde ellos viven y decidimos que a este material había que grabarlo.

—¿Qué características tienen estas composiciones?

—Las composiciones tienen partes de dos sonetos; en algunas hay un soneto completo más un terceto o cuarteto de otro. Ha sido un trabajo sobre sonetos endecasílabos, clásicos. Él también le puso música de milonga sureña a un poema que se refiere a un hombre que está en el campo mirando el horizonte, pero no ve nada más que su horizonte interno, después sale de sí y ve el horizonte que se proyecta ante sus ojos. Me gustó mucho cómo trabajó ese poema.

—¿Cómo será la presentación?

—Si bien ya he presentado discos anteriores en el Teatro 3 de Febrero, pensé que esta vez tenía que ser algo más intimista, para que a Esteban Jaureguiberry lo vayan conociendo de a poco, porque no es un artista local, si bien tiene una larga trayectoria. Va a ser otro formato, de una manera más llegadora. Pero creo que a la gente que está en esta línea del folclore le va a resultar sumamente interesante, tiene una manera personalísima de tocar y tiene reminiscencias y la estética del folclore de fines de los años 50.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario