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Poesía: Río Abajo y otro encuentro con nuevos autores

Será una noche de poesía. Belén Giménez y Washington Atencio presentarán sus poemarios. La cita es a las 20.30, en el Casal de Catalunya.

Viernes 06 de Marzo de 2020

Esta noche continúa el ciclo íntimo de poesía Río Abajo en el Casal de Catalunya, con la novena edición de este espacio que busca dar a conocer nuevos autores de Paraná y de quienes visitan desde otros lugares. La cita será a las 20.30 en la sede ubicada en Nogoyá 123, de Paraná.

Giménez
Belén Giménez ha publicado su poesía en antologías y medios gráficos.

Belén Giménez ha publicado su poesía en antologías y medios gráficos.

En esta oportunidad se presentará el último fanzine editado por Proyecto Camalote: Olor a tierra mojada, primera publicación de Belén Giménez (Hasenkamp), Nuestra sombra volcada en el río, poemario de Washington Atencio (Paraná), que será presentado por María Ragonese (Buenos Aires), autora de La vida que insiste y editora.

Giménez es comunicadora social, profesora de Lengua y Literatura, oriunda de Hasenkamp pero que reside y trabaja en San Benito. En los últimos años sus poemas aparecieron en antologías y medios gráficos. Pero esta es su primera publicación en solitario.

Atencio
El primero libro de poesía de Washington Atencio se llamó "Una hoguera de jazmines".

El primero libro de poesía de Washington Atencio se llamó "Una hoguera de jazmines".

Atencio nació en 1986, en Lucas González, y desde hace 16 años está radicado en Paraná. Es profesor de Lengua y Literatura y da clases en escuelas secundaria y la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Anteriormente publicó Una hoguera de jazmines con Proyecto Camalote.

Escenario dialogó con estos dos autores entrerrianos sobre sus respectivas obras.

—¿Qué me pueden adelantar de sus poemarios?

—B.G: Olor a tierra mojada es un fanzine editado por Proyecto Camalote que contiene nueve poesías en total. Dos más bien extensas en comparación con el resto. Los lectores se van a encontrar con textos de fácil acceso, por llamarlo de alguna manera, ya sea por el lenguaje o por las imágenes cotidianas.

—W.A: Nuestra sombra volcada en el río salió publicado por Agua Viva, una editorial de Buenos Aires que está a cargo de María Ragonese, tiene las ilustraciones de Romina Lardiés y las palabras de contratapa del poeta correntino Franco Rivero. Este libro es una colección de 21 poemas que se articulan en torno al deseo, una suerte discurso amoroso dirigido hacia otro. La mayoría no fueron pensados estos poemas para publicar, sino que eran poemas que tenía escritos de antes. Algunos fueron escritos cuando estaba la posibilidad firme de publicar.

—¿Cómo fue el proceso de editar y seleccionar para publicar por primera vez? ¿Quedaron cosas afuera?

—B.G: El proceso de selección lo realicé el año pasado. Eran todas poesías que ya tenía escritas y tras la selección atravesaron un último proceso de corrección por parte del editor que es Ferny Kosiak. Si bien de antemano estaba la consigna de que los poemas tengan una relación entre sí, que el fanzine en su conjunto, pueda decir algo; la selección fue mía y fue compartida por Ferny. Quedaron poesías afuera pero sobre todo por cuestiones de extensión ya que se intenta respetar un número de páginas que permita elaborar un material prolijo. Durante todo el proceso hay un trabajo que resulta un aprendizaje y se da mediante un acompañamiento respetuoso. Es mi primera experiencia y no solo me sentí cómoda, sino que Ferny cedió el espacio para que yo pudiera tomar decisiones pero siempre acompañada y guiada. Y esto tanto en los textos como en la tipografía y en tapa, que en este caso es una foto que tomé yo.

—¿Hay un hilo temático en sus poemarios? ¿Qué temas les inspiran escribir?

—B.G: Sí hay un hilo pero me gusta que el lector lo descubra porque no está mencionado explícitamente y no quisiera condicionar alguna lectura. Lo que sí puedo decir es que hay temas que se van entretejiendo en ese hilo y son: la mujer, la tierra en el sentido de lo propio, lo local, las creencias, el viaje en su sentido real y metafórico. Me interesan sobre todo los temas que tienen que ver con problemáticas sociales, los textos que denuncian en todas sus formas.

—W.A: El deseo es el hilo, es una especie de diálogo que se establece con una segunda persona a partir del deseo y de lo que hace ese deseo cuando se encuentra con el cuerpo del ser amado y el paisaje donde este se sitúa. Es como una especie de triángulo que es recurrente a lo largo de los poemas: el deseo, el cuerpo, el paisaje.

—¿Cómo y a partir qué autores se dio tu acercamiento a la poesía?

—W.A: Mi acercamiento se dio cuando estaba en el Secundario, que leía y memorizaba sonetos españoles, poesías de Borges, de Rubén Darío, Poe, Pizarnik. Pero siempre en esa línea más bien clásica. Pero el acercamiento que habilitó para mí la escritura se dio de más grande, con poetas contemporáneos.

—B.G: Mi acercamiento a la poesía se dio más por esa necesidad de escribir, pero después entendí que es muy difícil hacerlo sin leer. Así que, más allá de los clásicos a los que me acercó el Profesorado en Lengua y Literatura, mi búsqueda fue mayormente hacia autores contemporáneos, hay una variedad muy interesante y una movida muy linda que intenta reivindicar la lectura de poesía. No recuerdo particularmente un o una poeta, pero si hoy pienso en un libro al que volver, ese es Cesto de trenzas de Natalia Litvinova o, en otro extremo, Ioshua. Son dos autores que me recomendó Washington Atencio así que siempre digo que él es un referente para mí en este camino por la poesía.

—¿Escriben cuando lo sienten o tienen una rutina?

—B.G: Intenté siempre hacerme una rutina diaria por consejo de pares que escriben, pero la realidad es que nunca pude y es algo pendiente. Se me han escapado muchos textos por no escribirlos. Lo bueno es que hoy hay herramientas que permiten escribir en cualquier lugar, en mi caso, uso el drive desde el celular así que cuando quiero escribir, lo abro y dejo el primer borrador, días después vienen las lecturas y correcciones. Pero mis días son movidos, así que generalmente no tengo un horario en que me dedico a la escritura sino que es en cualquier momento, cuando lo siento como decís o necesito y puedo hacerlo.

—W.A: No tengo rutina de escritura, he tratado pero no me ha funcionado. Soy un mal alumno con respecto a la rutina. Tengo un proceso muy lento de escritura, escribo poco y reviso mucho. Corrijo bastante lo poco que escribo, entonces es como que siempre estoy trabajando sobre algo ya escrito; y sobre eso quizás surge la necesidad de empezar un texto nuevo. También me pasa que últimamente leo algo que me gusta, que me evoca una emoción, y tengo que dejar el libro y escribir. Me pasa algo en el cuerpo, me surge una necesidad física que me impulsa a escribir y tengo que hacerlo en el momento porque si no me olvido.

Ciclo

El ciclo Río Abajo es organizado por Proyecto Camalote, una microeditorial independiente que tiene la intención de difundir e incentivar la poesía contemporánea. Bajo su sello ya se han publicado varios fanzines de autores entrerrianos.

Al finalizar las presentaciones habrá micrófono abierto para quienes quieran compartir sus escritos. También habrá servicio de cantina. La entrada es libre, la salida a la gorra.

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