Teatro
Domingo 12 de Mayo de 2019

"Plan B o la deconstrucción del artefacto", cuando el teatro desnuda sus artilugios

El sábado, Teatro del Bardo celebró sus 20 años en el coliseo mayor de Paraná, con una obra despojada de solemnidades

El ejercicio de la deconstrucción es necesario, porque ayuda a mirar más allá de lo aparente, de lo dado como natural o por sentado. Es la acción de analizar las partes de un constructo desde la crítica filosófica, no necesariamente para destruirlo, sino para comprenderlo mejor, incluyendo sus propias contradicciones internas.
Plan B, o la deconstrucción del artefacto –que se presentó el sábado en el Teatro Municipal 3 de Febrero– es el summum de la deconstrucción como acción, configurándose en la paradoja de un montaje teatral que desmonta una obra, un autor, un elenco y hasta un grupo de actores.
Partiendo de un intento frustrado de llevar a escena El alma buena de Szechuán, de Bertolt Brecht, Teatro del Bardo ofrece al público una alternativa multicultural y chistosa, un Plan B a prueba de recaudadores de derechos de autor. Así, en clave de comedia física, el elenco celebra sus 20 años de vida con una obra que habla bastante del teatro en general, pero muy especialmente, de ellos mismos.
Munidos de valijas, instrumentos musicales y unos pocos accesorios de vestuario, los actores - músicos presentan una versión cómicamente alterada de la obra del dramaturgo alemán, una historia sobre las dificultades de vivir rectamente en un mundo donde a la "justicia" la imponen rufianes, donde la solidaridad y la buena voluntad son un lastre. "Qué difícil es ser bueno cuando todo está tan caro", sintetizan los protagonistas. Y, cada tanto, explican –como "sin querer queriendo"– los efectos que buscan conseguir mediante los recursos teatrales. Pero todo expuesto sistemáticamente, con definiciones conceptuales en pantalla gigante incluidas.
La propuesta busca develar el artefacto teatral, los modos de producción, algo que generalmente se oculta deliberadamente a los ojos de los espectadores. Los y las performers cuentan la historia y se narran a sí mismos mientras muestran su realidad de actores - actrices. En esta puesta, Teatro del Bardo rompe la cuarta pared y exhibe los planteos que se dan dentro del grupo a la hora de poner en escena una obra, las diferentes maneras de hacer teatro y, hasta cierto punto, su funcionamiento interno como grupo.
En Plan B, bajo la dirección de Valeria Folini, actúan, bailan, tocan y cantan Gabriela Trevisani, Nadia Grandón, Juan Kohner, Andrés Main, Marisa Grassi, Ana Marina Romero, Tovio Velozo, Sebastián Boscarol, Verónica Petean y Pedro Peterson; diferentes generaciones de actores en una interacción armoniosa y sincronizada.
Hacia el final, la intensidad aumenta y el qué cede lugar al cómo; la historia concluye pero las conclusiones no importan tanto como los conceptos sobre los cuales se construyó la historia. Y en este punto, del análisis crítico no se salva ni el mismísimo Brecht. Al final, y como dijera Folini, el teatro no deja de hablar si no es del teatro en sí.

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