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"No voy a escarbar en el morbo, me ocuparé de los problemas de la gente"

La periodista habló del ciclo que abordará casos policiales emblemáticos con un equipo de especialistas. Se refirió a su partida de América.

Lunes 06 de Enero de 2020

Después de su sorpresiva salida de América, tras conducir el noticiero de ese canal durante 22 años, Mónica Gutiérrez cambió de casa y regresó ayer a la televisión con Crónicas de la tarde, un ciclo sobre casos policiales que irá de lunes a viernes, a las 14.30, por Canal 13. La periodista nacida en Rosario pensaba tomarse un tiempo de descanso, pero enseguida fue convocada por la productora Mandarina para ocupar la tarde del 13 con un programa de investigación cuyo eje temático serán los casos policiales actuales de trascendencia, así como los más impactantes que forman parte de los anales de la historia criminal en Argentina.

En su renovado rol de conductora, Gutiérrez está acompañada por el psiquiatra forense Enrique De Rosa, el abogado penalista Christian Poletti, el periodista de policiales y también abogado Ricardo Canaletti. También estarán los cronistas Germán Mónaco, Ignacio Juliano y Martín Candalaft, encargados de los móviles en vivo desde el lugar donde se produzcan los acontecimientos.

Crónicas de la tarde no sólo ahonda en la investigación (mediante entrevistas exclusivas, exposición de archivos y expedientes e información de primera mano) sino que además cuenta con recursos de última generación para explicar en detalle cada hecho. En muertes traumáticas se podrán recrear autopsias mediante técnicas de mapping digital, a cargo de expertos. También se harán reconstrucciones y dramatizaciones, de manera de desentrañar el accionar del victimario y la reacción de la víctima al momento del suceso.

En charla con Télam, Mónica Gutiérrez comentó que el nuevo ciclo “no va a escarbar en el morbo”, y consideró que “no existen temas amarillos, sino tratamientos amarillos”. Asimismo habló de su comentada salida de América.

 —¿Cómo se hace para producir un programa en ese horario y lidiar con el morbo y con una escuela periodística sobre el tema de policiales que tiene una fuerte influencia de la redacción de Crónica de los años 80? ¿Cómo tener cuidado con algunos temas e imágenes por el horario en que va a ir el programa?

—El programa no sólo va a ser sobre los casos, sino que va a estar relacionado con la inseguridad nuestra de todos los días. Son temas que vengo recorriendo en el noticiero desde hace años. Tiene que ver con la preocupación de la gente. La verdad es que yo no soy una persona que escarbe el morbo. La productora me llamó para hacer el programa en el contexto de Canal 13 porque sabe quién soy. No voy a escarbar en el morbo, me voy a ocupar de los problemas de la gente, de la inseguridad, y no sólo de la inseguridad de robos y asesinatos sino de las cosas que pasan en la calle día a día, donde la gente tiene una fuerte sensación de inseguridad, donde hay accidentes de tránsito que son absolutamente evitables, donde hay delitos de índole tecnológicos, abusos, cuestiones de crímenes de género con mujeres golpeadas y violadas. Hay una problemática que no sólo tiene que ver con estos grandes casos que tienen mucha difusión. Eso puede ser una solapa en el programa, pero nos vamos a ocupar del día a día.

—Hay un punto en donde a los periodistas se le mezcla la pasión por la profesión con esa mirada un poco más fría que requiere el episodio. ¿Pasa a veces con los policiales, con los distintos tratamientos que se le pueden dar a un caso?

—Personalmente creo que no hay temas amarillos sino tratamientos amarillos. Es probable que muchos de los temas que vamos a tratar, cuando hablemos de todo lo que tiene que ver con inseguridad y violencia, que rote en el morbo. Cada uno lo trata como quiere y puede. Yo no creo poder darle un tratamiento de ese tipo y esa es la expectativa que genera el programa. Si la expectativa es que tenga morbo no duraré mucho en la conducción porque no es lo mío, no soy una recién llegada que va a ver cómo le sale. A mí nunca me salió el morbo. Voy a ser una periodista tratando los temas de actualidad, vamos a tratar de ver la problemática de seguridad que pasa hoy, por qué se dan determinadas dinámicas delictivas. No vamos a estar haciendo la historia de la criminalidad en Argentina. A ver, ¿por qué no hablamos de los casos que están impunes, de los que no se sabe, de la ineficacia de la Justicia para resolver los temas? Vamos por ese lado.

—¿Cómo toma, pasado un tiempo, su salida de América? ¿Qué cree que pasó? ¿Cree que se la identificó demasiado con un partido político de manera injusta?

—No, yo no me fui por ninguna razón de índole política, me fui porque me quería ir de América. Yo me fui, nadie me despidió, nadie me pidió que me fuera. Me fui porque quería cambiar. Creo que se cumplió un ciclo. No sentía que en el noticiero hubiera una renovación, entonces para mí era un ciclo cumplido, me quería ir de ese lugar. Decidí irme y la verdad es que no tenía planes para trabajar tan rápido. Muy rápidamente, por la manera que se dieron las cosas, me convocaron de Canal 13 y aquí estoy.

—¿Cambiar implicaba pasar a otro tipo de programas?

—Cambiar significaba salir del canal, salir por el momento de ahí y punto. Salir de cómo se estaban manejando las cosas. Pero yo no quiero hablar de América, te digo la verdad. No tengo ganas de hablar de América porque todo lo que tenía para decir lo dije. Lo que no se entiende es que alguien en un determinado momento quiera dejar un trabajo, y eso es de lo más normal. No tenía en mis planes tampoco empezar a trabajar tan rápido, ocurre que vinieron a buscarme con muchas situaciones de trabajo y aquí estoy. La idea es integrarme ahora a un nuevo tipo de trabajo y dar como siempre lo mejor de mí. Estoy tratando de integrar este equipo con la mayor intensidad posible.

En contra de estar corriendo detrás del click

Mónica Gutiérrez se lamentó de que un sector del periodismo “vaya corriendo detrás de los clicks”, y aseguró no estar pendiente del “corazoncito de Twitter o de Instagram” que aprueba una idea o una foto.

“Hoy el recorte de la realidad se da priorizando los clicks”, contó a Télam. “Ya no cuenta ni el minuto a minuto, ni Ibope, ni rating ni nada. El rigor lo dan los clicks, y yo no quisiera estar al frente de una redacción de noticias corriendo atrás del click. No tengo vocación de ir atrás del click ni atrás del minuto a minuto, jamás lo hice”, afirmó. “Si eso sirve o no, no lo sé, en realidad no me ha ido tan mal”, prosiguió la periodista. “Yo trato de hacer lo mío con la mayor intensidad, la mayor honestidad y la mayor dedicación profesional posible. Yo no estoy pendiente del click, no me va a cambiar la vida ni el corazoncito de Instagram ni el corazoncito de Twitter. Me interesa que si a alguien lo que hago le gusta me lo haga saber, pero no con el corazoncito. Si estoy pendiente de eso no escribo, no leo y no nada”, remató.

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