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Mitos y verdades del sexo adolescente en una serie que busca romper tabúes

La nueva producción de la famosa plataforma se centra en un joven inseguro y su madre, una terapeuta sexual abierta y desenfadada

Sábado 12 de Enero de 2019

Entre el montón de series originales que se estrenan este mes en Netflix, hay una que parece tanto un túnel del tiempo como un abrazo trasatlántico. Se llama Sex Education, y es como una comedia estudiantil clásica de John Hughes (El club de los cinco) pero desarrollada en el Reino Unido.
"Es una carta de amor británica contemporánea a las películas estadounidenses sobre la escuela secundaria", dijo la estrella de la serie, Gillian Anderson, famosa por Los expedientes secretos X. En esta serie estrafalaria y refrescante, Anderson y Asa Butterfield (el protagonista de Hugo, de Martin Scorsese) interpretan a madre e hijo, cada uno de ellos explorando el panorama sexual de hoy. Y el verdadero panorama para esta discusión franca sobre la sexualidad es vasto.
Los ocho episodios de la primera temporada se filmaron mayormente en el sureste de Gales (Inglaterra). Y aunque los actores tienen acento inglés, juegan con pelotas de fútbol americano en el campus, usan chaquetas universitarias con letras y planifican un baile de graduación, muy al estilo estadounidense. La banda sonora está llena de canciones de la década del ochenta, de artistas que van desde The Smiths hasta Billy Idol.
"Es una especie de Tierra de Nadie", dijo Butterfield sobre la ambientación de la serie. "No decimos dónde es, pero tiene estas colinas verdes y a esta gente vestida un poco como en los 80. Tiene una especie de ambiente atemporal, lo que creo que hace que la serie se destaque", afirmó. Asa Butterfield interpreta a Otis, un chico de 16 años muy inteligente pero socialmente torpe, que ha tenido poca experiencia sexual pese a que su madre es una terapeuta sexual. "Es como un mago del sexo maldecido con la incapacidad de hacer algo con toda esta información", dijo el actor sobre su personaje.
El joven va por la vida con una guía sexual intentando dejar la virginidad, pero ningún rasgo de su personalidad lo ayuda. Anderson interpreta a Jean, una madre soltera muy directa cuya casa está llena de manuales y juguetes sexuales. Es tan abierta sobre el tema que no tiene reparos para fisgonear en el cuarto de su hijo o hacer preguntas incómodas mientras ven una película.
Jean no tiene límites para dar a conocer su intimidad, le gusta exponer su erotismo y siente una fuerte pasión por el sexo. "No suelo mezclar rareza con comedia. Mis personajes raros han sido bastante serios y perturbadores, así que saltar a algo que tenía esto para ofrecer fue definitivamente un beneficio adicional", dijo la actriz.
La vida cotidiana de esta madre y su hijo está atravesada por largas charlas abiertas acerca de sexo, que convierten al novato en un experto sobre el tema. Se trata de un personaje inseguro al que le cuesta socializar logra crear un centro de terapia sexual "clandestino" para ayudar a sus compañeros del colegio, donde entre intensas conversaciones se sacan dudas sobre la eyaculación, el tamaño del pene y la incomodidad de estar desnudo frente a otro.

Sincera y obscena
Sex Education fue creada y escrita por Laurie Nunn, quien muestra una gran facilidad para entender la a menudo salvaje cadena alimentaria de la popularidad adolescente y un ojo empático hacia sus miembros confundidos por los cambios hormonales. Su humor brilla, también, en escenas como la de un estudiante que tras consumir demasiado Viagra anuncia: "Me siento mareado y con un sabor a langostinos rebosados".
En la serie hay bastantes desnudos y análisis directos de todo, desde el amor entre personas del mismo sexo, hasta el aborto y los sueños húmedos. Por eso Netflix la describe como una serie "sincera, obscena e irreverente".
La serie también se beneficia de talentos emergentes que incluyen a Emma Mackey como una chica inteligente y marginada (corrige la gramática en un graffiti dirigido a ella) y Ncuti Gatwa como el mejor amigo y compás moral de Butterfield (cuando el personaje de Butterfield le pregunta qué debe ponerse para una cita, Gatwa le responde: "Piensa en Don Draper, pero relajado. Como un Don Draper casual").
Gillian Anderson dijo que se sintió atraída por la serie porque explora temas comunes asociados con la pubertad, con toda su gloria y sus líos. Y apuntó que la serie llega en momentos en que la sociedad está adoptando el concepto de ser siempre uno mismo. "¿Qué tal entonces abordarlo de la mejor manera posible, sacarlo allá afuera tan impávida y honestamente como se pueda? Y con humor, que siempre es la mejor manera. Sin tomarse a uno mismo o esto con demasiada seriedad", expresó.
Los protagonistas esperan que Netflix le dé luz verde a una segunda temporada y los envíe de vuelta a Gales. Pero aun si eso no ocurriera, la actriz –madre de tres hijos que incluyen uno cerca de la pubertad– está agradecida por el mapa de lo que NO debe hacer. "Creo que existen algunas diferencias definitivas entre el estilo de crianza de Jean y el mío", dijo riendo. "Así que para mí fue educativo ver el trayecto emocional de la relación de Asa con Jean", aseguró.

Para identificarse
Sex Education es una de las series más esperadas de este año. Y es porque busca romper tabúes y mostrar una realidad que está muy enmascarada. "Concebimos esta serie como un antídoto para los programas que presentan la vida sexual de los adolescentes como una experiencia llena de confianza y muy experimental. Esa no es la realidad", explicó Jamie Campbell, uno de los productores ejecutivos de la serie.
Campbell aseguró que la serie pretende mostrar que más allá del sexo, lo que estos chicos buscan son respuestas relacionadas con el amor. "Cada uno de los personajes tiene un interminable historial de problemas relacionados con el sexo que deben resolver. De alguna forma, en conjunto, ellos lograrán darle respuesta a cada una de esas inquietudes", dijo.
"Todos hemos vivido algunos de estos problemas, por lo que no será extraño que el público se identifique con los personajes. Lo más divertido será ver a Otis, que aún sigue siendo virgen, intentando darle respuesta a sus compañeros, cuando él tiene sus propios problemas", afirmó el productor.
Para Netflix, Sex Education es una serie que debe ser vista por personas de todas las edades, ya que aunque los protagonistas son adolescentes, ellos muestran inquietudes que siguen sin respuesta en muchos de los adultos. "Sex Education podría ser vista por nuestros usuarios como un programa que presenta de manera ingeniosa las experiencias de los adolescentes, que son universales. Estamos seguros de que el público se identificará mucho con la serie", aseguró Cindy Holland, vicepresidenta de la plataforma de streaming.

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