Escenario
Domingo 15 de Octubre de 2017

"Memoria Emotiva", momentos cruciales en la carrera de un actor

Libro. Mario Martínez publicó "Memoria Emotiva (Recuerdos de un actor de provincia)", un libro que compendia memorias de producciones teatrales, epistolario, recuerdos, y semblanzas de quienes marcaron su trayecto teatral

El reconocido docente, director y escenógrafo teatral paranaense Mario Martínez presentará su libro Memoria Emotiva (Recuerdos de un actor de provincia), un recorrido por su vasta trayectoria en el mundo del teatro. La presentación promete un espectáculo donde el libro será la excusa para unir pequeñas escenas teatrales, música y participaciones especiales en una noche donde los recuerdos de un actor de provincia se ofrecerán al lector. La cita será el jueves 26, a las 20.30, La Vieja Usina (Gregoria Matorras 861).
Decir Mario Martínez es decir teatro. Su formación actoral comenzó de forma incipiente en Paraná, durante su adolescencia. Luego partió a Buenos Aires, a los 20, y estuvo ahí hasta su madurez. Él sostiene que su formación profesional es porteña, ya que en Buenos Aires se adentró al gran universo teatral, pasando por el musical y la danza. Hizo la carrera de escenógrafo en La Cárcova, mientras a la par iba trabajando, ya que desde que llegó a la capital pudo presentarse en castings y quedar en producciones teatrales. Años después volvió a Paraná, y desde entonces no ha parado de representar grandes clásicos de García Lorca, Brecht, Florencio Sánchez, como así también otras puestas más experimentales
Escenario dialogó con él sobre todo eso que decidió dejar asentado en Memoria Emotiva –publicado por Ediciones del Clé y prologado por el crítico Roberto Schneider– que es mucho más que un anecdotario: memorias de producciones teatrales, epistolario, recuerdos, semblanzas de personas y personalidades que fueron dejando marcas en su trayecto.
—¿Cómo surgió la idea de plasmar tu carrera teatral en un libro?
—Sin dudas es un intento por rescatar del olvido un accionar que constituye mi más preciado tesoro. Se trata de una mirada amorosa por sobre un recorrido intenso y apasionado que repentinamente necesité compartir. Ojalá constituya un material de consulta o referente para quienes inician sus trayectos en el mundo del teatro. La realización de este libro no surgió como "idea", sino como un "ímpetu" por dejar humilde constancia de un trayecto realizado desde la libertad y el amor.
—¿Cómo fue haberse forjado siendo un "actor de provincia"? ¿Qué implica serlo?
—Me descubrí actor u hombre de teatro en mi propia ciudad de Paraná. El traslado a Buenos Aires constituyó para mí mismo una sorpresa. Fue una decisión casi repentina realizada con algunos compañeros del Taller Actoral de Paraná que fue el espacio del inicio de mi formación junto a mi querido maestro Carlos Thiel de la ciudad de Santa Fe. Trasladarme a Buenos Aires a mis 20 años, fue una decisión planeada y con una importante claridad de objetivos. Había conocido aquí en Paraná a quienes fueron mis primeros maestros porteños. Luego se fueron sucediendo necesidades de formación que se cubrieron con nuevos docentes, talleres, estudios privados y escuelas públicas de teatro, danza, escenografía.
Mi condición de "provinciano" no me hizo sentir discriminado en la gran ciudad. Éramos muchos, (y lo son aún), los jóvenes que llegan a Buenos Aires intentando ganarse un espacio en el mundo del arte y del teatro en particular. Ciertamente que requirió un buen tiempo de adaptación a la vida porteña, antes de poder subir a un escenario. Por suerte en mi caso, ese tiempo no fue tan extenso y de este modo a meses de haber llegado, ya tuve oportunidad de comenzar con mis andanzas como actor en la gran ciudad.
—¿Cómo es la experiencia de haberse criado en una familia de artistas y cultores?
—No puedo asegurar que mi vocación artística esté definitivamente vinculada con el ámbito familiar donde me crié. Mi hermano Martín, se crió en el mismo espacio y sin embargo ¡es ingeniero! Aunque un entusiasta amante del arte en general. La poesía y la música habitaban mi casa familiar. La permanente presencia de poetas, escritores, músicos, artistas plásticos y cultores diversos de la expresión artística en mi casa, me contactaba con un mundo de agrado e interés. Mi padre Polo y mi hermano Miguel, seguramente contribuyeron a señalar mi propio destino por el mundo del arte. Siempre me inspiraron admiración y respeto por sus quehaceres. Aunque luego las disciplinas de mi estima, estuvieran vinculadas con las artes plásticas y el teatro en particular. Estaré siempre agradecido por el paisaje de poesía, cantos y música que viví , (y vivo), entre los Martínez Bevilacqua.
—¿Qué es lo que más recordás de tu desembarco en Buenos Aires?
—La misma mañana en que llegamos a Buenos Aires, habíamos dejado en el baúl del taxi que nos llevó de la estación hasta el domicilio donde viviríamos en los primeros tiempos, una enorme caja conteniendo mercadería de nuestro propio quehacer como artesanos. Una amiga ya nos había tramitado un espacio de venta en la Feria de Artesanos que se realizaba los fines de semana en la Plaza San Martín y por eso llevábamos una importante producción para poner a la venta en los primeros tiempos. Llegamos al domicilio indicado, pagamos el importe del viaje, saludamos al chofer y cuando estamos ingresando al edificio que sería nuestro primer domicilio en la ciudad, nos damos cuenta que habíamos olvidado nuestra caja en el baúl. La desesperación no duró tanto, pero es necesario reconocer que no teníamos dato alguno del taxista, ni celulares, ni nada. Ante nuestro asombro, minutos después de la llegada, y mientras aún estábamos en la vereda del edificio, el taxi que nos había traído, se detiene frente a nosotros y ese señor taxista nos devuelve nuestra mercadería. Un gesto de honestidad y solidaridad, nos daba la bienvenida a la que pasaría a ser mi amada ciudad de Buenos Aires.
—¿A qué le das más espacio en tu memoria emotiva, a los recuerdos felices o a los momentos duros?
—Independientemente del carácter de "felices" o "duros" que puedan definir a los recuerdos que rescato, Memoria Emotiva, recuerdos de un actor de provincia, es un compendio de momentos que considero fundamentales a la hora de describir mi recorrido en el arte del teatro. Ciertamente se dan cita en él, aspectos felices y dolorosos. Como en la vida misma.
El libro invita también al lector, a visualizar y otorgar sentido a los silencios que en él se sugieren. Y como allí lo expreso, "Quedarán acallados definitivamente en este texto, innumerables momentos, silencios, algarabías intensas, angustias de tantísimos fracasos, imborrables ensayos frente al misterio del espejo. En fin, quizás permanezcan fuera de este relato, los episodios que verdaderamente forjaron esta trayectoria y que invito a los lectores intenten develar".
—¿Cómo será la presentación de tu libro?
—Se tratará de un agradable encuentro de amigos, parientes y allegados que deseen compartir la inmensa alegría que depara depositar en manos del lector, un conjunto de amorosos recuerdos devenidos en libro. Me acompañarán entre muchos, Roberto Schneider, Carlos Asiaín, amigos artistas de Paraná y Santa Fé, autoridades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, institución auspiciante de este material, Ricardo Maldonado de Ediciones del Clé, quien tuvo a su cargo el diseño y realización del libro y público en general interesado en compartir este especial momento. Quiero agradecer al Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina de la Secretaría de Cultura de Entre Ríos y a su Directora Señora Soledad Salvarredy, la posibilidad de realizar en ese bello ámbito este encuentro al que quedan todos invitados.

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