Secciones
Escenario

Junto a un gran elenco, Leo Bartolomé presentará su cuarto show en el Teatro

El 1° de junio, el actor transformista estrenará "Enhumoradísimo", un show cómico musical apto para todo público en el Teatro 3 de Febrero

Domingo 19 de Mayo de 2019

Leo Bartolomé sigue apostando al humor y prepara su cuarto hijo teatral, Enhumoradísimo, un espectáculo cómico musical que tendrá lugar el sábado 1° de junio, desde las 21, en el Teatro Municipal 3 de Febrero. Se trata de una reformulación casi total del espectáculo que estrenó en la misma sala en el 2017: sketches de humor mezclados con variedad de coreografías y ritmos, música para que los espectadores pasen un momento divertido. "Para esta ocasión tengo un grupo coreográfico de seis bailarines dirigido por Noelia Morato, bailarina, profesora y coreógrafa de Paraná. Mariano Tardivo en el saxo, un músico de Santa Fe que me acompaña desde hace años en mis shows; Juan Carlos Viviani, que ya es el quinto o sexto año que trabaja conmigo y es un placer volver a tenerlo; Marcelo Soñez que estuvo el año pasado en La Puta Ama, mi último show en el Teatro; más seis bailarines extra que se suman", detalló el artista a Escenario, y adelantó: "En este show bailo un poquito más yo, que últimamente estaba casi totalmente abocado a los cuadros de humor y monólogos; ahora haré ambas cosas, así que estoy ensayando a full. Voy a hacer un cuadro que presenté durante mi última temporada teatral en San Bernardo". Bartolomé es un showman y artista del transformismo muy reconocido en Paraná, Santa Fe, Mar del Plata y otras ciudades de la Costa Atlántica. "Yo empecé como bailarín, después hice un instructorado de gimnasia, luego me especialicé en el ritmo axé, que es lo que estaba de me fui metiendo en los ritmos y me fui metiendo en los ritmos y danzas urbanas. Al tiempo gané una beca en la Escuela Argentina de Artes, con el profesor Mirko Buchín, con quien me formé mucho en lo que es la improvisación teatral. Al final me dediqué más que nada a la actuación y al transformismo", rememoró Bartolomé, que dio sus primeros pasos en la comedia de la mano de otro gran referente del género, Pablo Millán. "Estoy muy expectante de cómo responderá el público, que siempre me acompaña de la mejor manera, pese a la situación económica. La gente de Paraná apuesta mucho al humor; y siempre sostengo que el humor salva vidas, porque nos ayuda a hacer catarsis", comentó.

—El Teatro implica un desafío más grande.

—Sí, definitivamente. El teatro me encanta y es también un desafío, porque te exige hacer un poquito más. Hay cosas que no puedo hacer en los cafés concert que hago mes por medio en el Club Social. El teatro tiene pantalla gigante, dispositivos de luces, sonido, técnica y espacio. Así que llevo un elenco más grande y planifico una puesta más espectacular. Además para los artistas locales, el Teatro 3 de Febrero es un lugar soñado, si bien implica una mayor responsabilidad y tiene un plus de adrenalina. Te hace soñar en grande.

—¿Cómo definirías el arte del transformismo?
—Para mí el transformismo es magia porque permite convertirte en un personaje que es todo lo opuesto. Cada vez que voy a hacer un show me tengo que afeitar horas antes, muy bien y al ras; después ir dibujando la cara con maquillaje, pasar de la anatomía de un rostro masculino a uno femenino. Y después elegir bien el vestuario y las pelucas, la bijouterie haciendo juego. Pasar de ser un hombre actor a una mujer, una diva, cuya personalidad no tiene nada que ver con la mía en la vida real. Y no solo hago cuadros de humor y playback de canciones, algo muy típico del transformismo. También trabajo mucho con la improvisación, el ida y vuelta del público, donde tengo que estar atento a la reacción de la gente para, a la vez, reaccionar yo. He hecho espectáculos en los que no hablo mucho con la gente, donde sólo hago cuadros de humor, entradas y salidas de personajes, y después la gente me reclama por qué no hablé más con el público.

—¿Cómo son tus espectáculos?
—Mis espectáculos siempre son para todo público, hombres, mujeres, jóvenes y niños también, porque no hago humor bizarro ni fuera de lugar. Es más, en San Bernardo, donde hago temporada con Hernán Casanova, nos van a ver muchas familias con chicos y es increíble cómo reaccionan los más pequeños. A mí no me gusta incomodar al público, no me gusta reírme de la gente, obligar a hablar o a subirse al escenario a alguien que no quiere hacerlo. La gente paga entrada para divertirse, no para pasarla mal. Uno siempre va viendo quién juega más y quién no quiere participar ni hablar en público


16escenario f2.jpg


—¿Se acercan muchos hombres a tus shows?
—Sí, cada vez va en aumento la cantidad de hombres que se acercan a mis shows. Sin ir más lejos, hace unos días estuve dando un show en la Fiesta del Lechón con Filsen, en Aldea Brasilera, donde la mayoría de la gente nunca antes había visto un espectáculo de transformismo. Ellos quizás no tienen la cabeza tan abierta como nosotros creemos tenerla, subrayo "creemos", y me sorprendió cómo se engancharon. Eran más de 500 personas y los hombres se coparon, se engancharon al juego de mi personaje. ¡Fue maravilloso! Pero creo que esto se da porque los hombres ven que en mis shows hay respeto, no me gusta que nadie se sienta incómodo.

—Puede ser también porque encarnás esa fantasía que muchos hombres tienen, el vestirse como mujer...
—Sí, es muy probable. Algo que noto es que cada año, cuando se hace en Paraná la Fiesta de Disfraces, muchísimos hombres aprovechan para vestirse de mujer. De tenista, de enfermera, de lo que sea, de manera sexy o bizarra, afeitados o con barba; pero por lo menos el 50% de los hombres elige disfrazarse de mujer; y a mí la verdad que me fascina ver cómo se prestan a esa fantasía oculta de dejar salir el costado femenino que todos los hombres tenemos. Así como todas las mujeres tienen su lado masculino también, ese alter ego. Y es buenísimo.

—¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
—Que después de los shows la gente se acerca o me manda mensajes por las redes sociales, agradeciéndome por esa hora en que les ayudé a olvidarse de sus problemas familiares, económicos, de sus enfermedades. Y uno, como artista, a veces no imagina hasta dónde toca una fibra de la persona que está viendo su show; y a mi me emociona y me eriza la piel enterarme que la gente aprecie así el trabajo de uno. Por eso yo elegí el humor, porque puede ayudar a una persona, en cierto punto es un servicio.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario