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 Jack White resucita el rock de guitarras con el regreso de The Raconteurs

El genial guitarrista volvió con la banda que comparte con Brendan Benson. Después de 11 años de ausencia, editaron su tercer disco

Viernes 12 de Julio de 2019

El rock de espíritu retro, y tal vez el rock más exquisito del siglo XXI, está de regreso. Después de 11 años de espera llegó a las bateas y a las plataformas digitales el nuevo disco de The Raconteurs, la banda liderada por Jack White. En la última década el genial guitarrista se centró en su carrera como solista, además de trabajar con el grupo The Dead Weather y desarrollar su propio sello discográfico. Pero el año pasado se reencontró en Nashville con sus compinches Brendan Benson (guitarra), Jack Lawrence (bajo) y Patrick Keeler (batería) y ahí se gestó la vuelta de los Raconteurs, el grupo que en 2006 brilló con su álbum debut, “Broken Boy Soldiers”, y después volvió a sorprender con “Consolers Of The Lonely” (2008). Su nuevo trabajo se llama “Help Us Stranger” y está a la altura: rock filoso de guitarras con paradas en la psicodelia añeja y el soul, y un tono clásico enriquecido por los devaneos progresivos de White y compañía.

El próximo 12 de noviembre los Raconteurs tocarán por primera vez en la Argentina, en un show en el teatro Gran Rex de Buenos Aires (ver aparte). Ya pasó más de una década desde el nacimiento de la banda, y algunos se preguntarán si todavía hay mercado suficiente para el rock de guitarras. Pero Jack White está más allá de esas cuestiones y dice que sólo hace la música que siente como propia. “Las canciones que salen de vos es porque son parte de tu historia, es la forma en la que hemos sido influenciados de niños o incluso hasta hace unos años, es la música que escuchás, la música que amabas y esas cosas con las que creciste desde de niño que perduran de una manera muy intensa a lo largo de tu vida”, le dijo a la revista Warp. “Yo definitivamente crecí escuchando rock & roll, folk, country y blues. Así que mi corazón siempre vuelve ahí, donde me siento más pleno”, explicó.

El paso del tiempo tampoco le preocupa demasiado. “Justo este 2019 el primer álbum de The White Stripes cumple 20 años, pero yo lo siento como si hubiera sido ayer. Hoy en día me siento tan conectado con la música como en aquel tiempo, es decir, todos los días siento que tengo 19 años, así que cada vez que toco un instrumento o escribo una canción siento como si fuera la primera vez que lo hago”, reveló.

El guitarrista y cantante Brendan Benson, que compone los temas de Raconteurs junto a White, también siente lo mismo con respecto a la reunión de la banda. “No fue muy difícil encontrar de nuevo el sonido del grupo. Sentí que ni siquiera había pasado el tiempo, fue como si nunca hubiéramos dejado de tocar. Afortunadamente resultó muy sencillo y natural”, contó a Warp. “Creo que todos ya estamos en un nivel, como músicos, en el que buscamos hacer cosas grandes, grabar un gran álbum y hacer grandes canciones sin que nada más importe. Cualquier cosa que esté pasando entre nosotros o en el mundo de la música o lo que sea, simplemente no importa”, afirmó.

A The Raconteurs los han señalado a veces como conservadores o adoradores del pasado. En todo caso, su mirada del estado actual del rock es particularmente pesimista. “Hay muy pocas buenas bandas de rock”, aseguró Benson. Escucho mucha música sobre la que pienso: «No puedo creerlo. No puedo creer que esta persona haya estudiado y ni pueda componer lo más básico». Creo que todo está hecho con computadoras. Podés enchufar y acomodar todo. Cualquiera puede hacer eso”, disparó.

En ese sentido, Jack White explicó que mucha gente ha malinterpretado su mensaje a lo largo de los años. “Yo nunca he tratado de predicar «no deberías grabar con protools o no deberías grabar en tu living». No es eso lo que estoy diciendo. Sólo digo que en el caso de un artista joven, si nadie te pone restricciones, deberías ponértelas vos mismo. Tenés que marcarte tus propios lineamientos”, aseveró.

Un show “libre de celulares”

Jack White se manifestó muchas veces en contra de los celulares. Por eso en la gira de los Raconteurs, que llegará en noviembre a la Argentina, no se permitirá el uso de estos dispositivos. Cuando el público llegue al teatro, todos los celulares (o cámaras de fotos) serán guardados en una funda Yondr, que se reabrirá al final del show. Los asistentes llevarán consigo la funda durante el evento y, de ser necesario, podrán desbloquearla para acceder a sus celulares en un espacio de Yondr en el lobby del teatro.

Nostalgia y revancha

Carolina Taffoni

El año pasado, cuando Jack White editó su tercer disco solista y algunos críticos lo vapulearon, parecía que la magia de la gran estrella de rock del siglo XXI empezaba a evaporarse. Y es cierto: “Boarding House Reach” fue un álbum difícil de digerir, y aquel amor incondicional que nos despertó “Blunderbuss” (debut solista del 2012) se veía como lejano. Ahora, esta reaparición con The Raconteurs, después de 11 años de ausencia, tiene un gusto a revancha. Parece que White estuviera diciendo: ¿Me acusaron de autoindulgente? ¿De experimentar y fallar? Bueno, acá tienen rock potente y sin fallas.

Para los que amamos el rock clásico, la edición de “Help Us Stranger” es un festejo y un hermoso recreo. Hasta la odiosa revista Pitchfork, que no fue muy elogiosa con el disco, escribió sobre el álbum: “La banda flota en una felicidad liviana y altiva, en un 2008 perpetuo”. Ja. Cómo estarán las cosas que ya sentimos nostalgia del 2008.

El comienzo del disco con la zeppeliana “Bored And Razed” ya despeina hasta al más indiferente. Y “Help Me Stranger” es bien hit pegadizo de la vieja escuela. En los momentos más reposados a veces el álbum patina, aunque siempre es conmovedor escuchar la voz quebrada de White contra un piano sureño (“Shine The Light On Me”) y Brendan Benson se luce con el lamento de “Now That You’re Gone”. Sin embargo, el brillo aparece más en los pasajes de desmadre rockero: “Don’t Bother Me” te golpea escupiendo resentimiento, “Sunday Driver” es adictiva —con ese riff mugriento que desemboca en un puente psicodélico—, y “What’s Yours Is Mine” salta a la yugular con su funk salvaje. Para dejar patentado el clasicismo del disco, White y Benson eligen rematarlo con una balada épica y crescendo final de violines. ¿Muy de manual? Sí. Pero es un manual virtuoso y el que más nos gusta.

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