Escenario
Domingo 05 de Mayo de 2019

Con "Ilegal", La Falta declara: la murga del futuro será feminista

El viernes 10, la murga uruguaya desembarca en el Teatro 3 de Febrero con un espectáculo que levanta la bandera del arte popular inclusivo

La murga uruguaya Falta y Resto desembarca una vez más en Paraná. Como cada año, La Falta visita la capital entrerriana, pero esta vez, con Ilegal, un espectáculo que dio mucho que hablar. La cita será el viernes 10, a las 21, en el Teatro Municipal 3 de Febrero.

Las entradas ya están a la venta en la boletería. "Desde el Montevideo subterráneo surge una murga furtiva, siempre luchando por la libertad. Cantores de ahora, murguistas de antaño. Falta y Resto presenta Ilegal, un espectáculo donde 'la Falta' vuelve más anarca que nunca, donde la fiesta popular es un encuentro clandestino", así anuncian su regreso desde Falta y Resto. Con Ilegal, el grupo levanta definitivamente la bandera de un arte popular inclusivo y esperanzador.

Pero poner el espectáculo en marcha no les resultó nada fácil, al punto de que este año tuvieron que ver el Carnaval montevideano desde afuera, pues las costumbres machistas declararon que un coro paritario, es decir, integrado por un 50% de mujeres, no podía competir en ese ámbito. Incluso se desató un serio conflicto interno: los dueños de La Falta, Raúl Tintabrava Castro – promotor de la idea– y Hugo Piruja Brocos no llegaron a un acuerdo, y este último se negó a firmar la autorización para que la murga se presentara en la competencia oficial.

De hecho, las mujeres siempre han tenido una importancia crucial en todas las murgas: desde la confección de trajes, pasando por el maquillaje de los murguistas, la preparación vocal y también injerencias creativas; sin ir más lejos, Soledad Castro Lazaroff, la hija de Raúl, es una destacada letrista. Pero el canon machista no está dispuesto a darle crédito si no es detrás de bambalinas. Escenariodialogó con Tintabrava Castro acerca de esta propuesta que pone a 18 artistas en escena y el manifiesto que significa Ilegal.


—¿Alguna murga uruguaya incorporó mujeres previo a ustedes?
—Sí, ha habido incorporación de mujeres en algún momento por el año 1975, una murga incorporó una mujer. Después hubo algún intento por los 90 y con la murga Jóvenes aparecieron entre una y tres mujeres. Pero un coro paritario, mitad de hombres y mitad de mujeres, es la primera vez.

—¿En base a qué fundamento se cuestionó la incorporación de mujeres en La Falta?
—Se cuestiona en base a la tradición machista y patriarcal de que la murga es un género solo ejecutado por varones. Entonces, como desde hace más de un siglo es ejecutado por hombres en su inmensa mayoría, se llega a la conclusión de que el sonido donde no estén solo varones no puede pasar a ser competitivo.

—Entonces "Ilegal" es una respuesta a esta postura conservadora.
—Exactamente. Desde allí se hicieron todos los cuestionamientos, hasta que finalmente Ilegal surge como una respuesta a estas posiciones conservadoras. Es un espectáculo en el que el coro va buscando un lugar donde poder cantar sus versos, para poder detener así lo que inminentemente va a suceder si no hay un cambio: que se terminen los tablados. Ellos llegan a un barrio donde encuentran el último tablado y es allí donde despliegan todo su arte, para ver si lo pueden salvar.

—¿Cómo fue abrirse paso en los escenarios tras este conflicto?
—El proceso de abrirnos paso ha sido tan difícil que tuvimos que inventar un nuevo carnaval, un carnaval alternativo. Tuvimos que asociarnos con diferentes colectivos de barrios, departamentos, ciudades, un montón de gente que hizo un tablado donde nosotros pudiéramos ir a mostrar nuestra opinión sobre el presente. Y esa opinión, que se llama Ilegal, ha sido compartida por más de 70 actuaciones, superando incluso la cantidad de actuaciones que podríamos haber hecho en el Carnaval Oficial.


—¿Y cómo fue la respuesta del público?
—La recepción del público diría que fue mucho más grande y espectacular de lo que nosotros nos podríamos haber imaginado. Y esperemos que cuando lleguemos a Paraná, como siempre nos encontremos con el cariño de la gente, y que sea un espaldarazo para este nuevo futuro de Falta y Resto, como mástil de la bandera de la lucha feminista.


—¿Se le puede hacer mella al canon del carnaval?
—Nosotros creemos que no estamos en contra del Carnaval, al contrario, estamos favoreciendo que haya cada vez más tablados. Eso sí; no podemos aceptar ninguna censura, y menos si es por un tema de género. Sobre todo, teniendo en cuenta lo que sucedió con la Falta, que fue una postergación evidente por el solo hecho de haber presentado un coro paritario. Si la murga tiene que ser el reflejo de la gente, creo que la murga del futuro obviamente estará conformada por una mitad de hombres y una mitad de mujeres.


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