Secciones
Teatro

Alternativas ante la cuarentena: qué opinan los artistas locales

Escenario dialogó con siete referentes de las artes escénicas entrerrianas sobre cómo los afecta la actual situación.

Sábado 21 de Marzo de 2020

Para los artistas independientes la vida nunca fue color de rosa y muchos están acostumbrados –aunque no conformes– a vivir en la incertidumbre. Sin embargo, las circunstancias históricas que estamos viviendo a nivel nacional e internacional les dificultan aún más poder sostenerse.

Días atrás, artistas de la escena nacional hablaron con Télam sobre posibles alternativas para enfrentar estos momentos críticos –como hacer shows a sala cerrada y vía streaming– y brindaron sus opiniones respecto de la cuarentena.

Escenario dialogó con referentes del teatro, la música y otras artes escénicas de Entre Ríos sobre sus posicionamientos ante las medidas adoptadas por el Gobierno, sus opiniones sobre la alternativa del streaming y la situación de trabajadores culturales independientes.

El guitarrista concordiense Alfonso Bekes sostiene que la situación actual pone en el tapete algo que vienen viviendo desde hace tiempo y afirma que el problema radica en la dirección en que se están moviendo los consumos culturales: “A mediados del año pasado, en un rapto de pensamiento un poco apocalíptico, les comenté a mis colegas que nuestra música, la que está fuera de las agendas de los festivales masivos, podría desaparecer para limitarse sólo al consumo on line. Llegué a esta triste conclusión viendo cómo, una y otra vez, los videos que subíamos una semana antes de un concierto acumulaban varios miles de reproducciones, me gusta y comentarios, pero a la sala en definitiva llegaban 30 personas. Hablo de proyectos con los que unos años antes teníamos un promedio de entre 80 y 100 entradas vendidas. A los músicos y actores de la cultura, las redes, los contenidos on line, nos sirven para llegar a una vasta audiencia, pero nos dejan, si es que lo hacen, ganancias insignificantes. Para que te des una idea, los servicios de streaming como Spotify o YouTube, por unas 200.000 reproducciones de tu música, te dejan unos 180 dólares. Yo uso continuamente las plataformas on line para subir contenido, pero como músicos lo que nos mantiene ‘vivos’ es el escenario. Me parece increíble todo lo que la tecnología nos permite, pero más allá de las tendencias que genera esta cuarentena globalizada, estamos viviendo un giro más acentuado y drástico en la dirección en que ya venía dándose el nuevo consumo de contenidos culturales”.

Por su parte, Ignacio Koornstra es comediante, columnista radial, Dj y docente. Consultado sobre su situación actual, comentó: “Con respecto a los grupos a los que pertenezco, Litoral Stand Up Comedy, el Trío Bolerístico Genial y Gabi Zonis Alto Cuartet, a nosotros se nos suspendieron todos los shows que teníamos desde el viernes pasado hasta fin de mes. Esas changas artísticas son gran parte de mi sustento y esta situación me golpeó bastante; y no sólo a mí sino a muchos artistas que están trabajando desde la autogestión. De hecho, escribieron una carta al Presidente y al ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer. Y lo mismo pasa con los feriantes, los artesanos, los gastronómicos. Quienes estamos viviendo el día a día y tenemos un sueldo fijo mínimo o directamente no lo tenemos, esto nos golpea fuerte. Con varios de los grupos estamos pensando en ampliar y tratar de ser creativos desde las plataformas digitales. Con Litoral Stand Up Comedy estamos pensando subir un show a Spotify, seguir estando para que la gente pueda disfrutar aunque sea del audio. Tratamos de ponerle la mejor para ser creativos en esta instancia, entreteniendo, divirtiendo y esperando que esto pase lo más rápido posible”.

Alejandro Bravo es uno de los referentes del blues en Paraná y la provincia. Cada domingo encabeza la Jam de Blues Tradicional en el Puerto Nuevo de Paraná, donde recibe a artistas locales, nacionales e internacionales. “Nosotros estábamos viendo hacer algo aprovechando la tecnología a nuestro alcance con los chicos de la Asociación Litoraleña de Blues, la idea está cruda pero es una buena iniciativa. Por el momento es la única alternativa que se me ocurre, shows vía streaming o transmisiones de radio y televisión, lo mejor es acercarle el arte a la gente sin contacto directo por el momento hasta que se pueda lograr revertir la curva de contagios en nuestro país. Hablaba con otros músicos de España y EE.UU. que han venido a tocar a Paraná, y me dicen que allá la situación está muy difícil, están sin laburar obviamente. Y recalcan, viéndolo desde afuera, que el gobierno argentino actuó bien al no esperar a que se propague el virus para actuar, cosa que no pasó en Europa, que cuando tomaron medidas el virus estaba fuera de control. De hecho, muchos artistas internacionales que íbamos a traer a la ciudad tuvimos que ir cancelándolos. Queremos cumplir con las normas. Esperemos que esto pase pronto, en especial por la gente que necesita salir a laburar para ganarse el mango y ahora no puede; muchos se ganan unos pesos dando clases de música y ahora tuvieron que empezar a hacerlo vía videollamada; pero se les bajaron varios alumnos. Quizás esta situación nos sirva para implementar otras formas de consumir arte y hasta otras vías de educación. Es todo un desafío”.

Sebastián Gómez es bajista, integra Plastic Soul y se desempeña como gestor cultural, además de dictar clases particulares de guitarra y bajo. Con respecto a cómo lo afecta la cuarentena, explicó: “Estoy un poco acostumbrado a que haya baches en las cuestiones de laburo, al ser un productor independiente. Encima venía de laburar en la Fiesta del Mate y el Anfiteatro. Desde enero que estoy laburando sin parar. Así que los primeros días de marzo ya tenía pensado reorganizarme y planear algunas cosas, aflojar un poco. Pero la primera alerta sí fue cuando se empezaron a bajar todos los shows que teníamos preparados para marzo y abril. Ahí ya empecé a preocuparme por las cuestiones de salud y prevención, y luego a pensar formas y soluciones para esto porque no sabemos cuánto va a durar concretamente. La primera resolución que tomé es hacer clases de bajo y guitarra vía on line; uno piensa que esto se resuelve rápido, pero encontré muchas resistencias a dar clases de esa forma, incluso de alumnos jóvenes. En cuanto a la producción y al laburo específico de los recitales, no hay más alternativa que esperar a que se pueda volver a hacer eventos en vivo. Sé que muchos están pensando en la alternativa del streaming, pero para poder generar dinero así tiene que ser algo súper masivo, no creo que le sirva a cualquiera. Si no es un artista muy convocante, es difícil que prenda audiencia. No veo que el streaming sea una solución al menos por estos lados del mundo. Sí me parece importante señalar que toda esta locura que ha generado el virus desnudó la precariedad de la gran mayoría de los que trabajamos en la cultura, artistas, productores, técnicos. No hay un plan de contingencia para el trabajador de la cultura independiente, estamos supeditados a que la rueda gire todo el tiempo”.

El charanguista y docente Nicolás Faes Micheloud, en tanto, destacó la importancia de que en este momento los medios de comunicación difundan a los artistas locales: “El impacto es directo, uno vive básicamente del contacto con un público, así que no solo es una cuestión física sino hasta psicológica y hasta espiritual, los músicos organizamos conciertos vía streaming para nutrir y actualizar esa necesidad de transmitir un mensaje, y seguir nutriendo nuestra música del valor que le dan los otros. Igualmente no es el mismo tipo de contacto y hasta cuesta tocar frente al vacío de una cámara, claro que tiene el plus de poder hacerlo en intimidad de ese lugar donde uno amasa los arreglos, estudia y corrige errores. Tiene otra magia que esta adversidad nos puede ayudar a encontrar e incluso ofrecer a quien gusta de nuestra música. Es como invitar al público a casa”. Por otra parte destacó: “Aplaudo la iniciativa de AADI de solicitar la reproducción de música nacional en mayor medida, para que los músicos podamos percibir las regalías por la interpretación, las radios deberían tener en cuenta este aspecto porque con ello están llevando un plato de comida a un hogar. Es más, sería interesante que difundan a músicos locales”.

Sin público, el teatro no es tal

La actriz y directora Daniela Osella, integrante de La Rueda Teatro opinó: “Claro que tenemos que cuidarnos colectivamente y suspender las actividades, porque la pandemia es grave y nuestro sistema de salud claramente no está en condiciones de afrontarlo, pero el teatro necesita del público. Tal vez esos artistas que proponen hacer funciones a puerta cerrada son empleados del Estado como comedias o elencos oficiales, y pueden hacer eso. De ser así y si ninguno presenta síntomas, creo que está bueno, más allá de que creo que eso no es teatro. En España están haciendo cosas similares”. Pero también indicó que por las precarias condiciones laborales en las que trabajan los artistas escénicos, de manera independiente y autogestiva, con monotributo y sin ingresos fijos, la situación los golpea: “Hemos suspendido funciones de Manada y de Medea va, en parte porque la sala cerró, en parte porque vimos complicado que la gente fuera, en parte para disminuir la posibilidad de contagio a nuestra gente y de los espectadores. Vivimos del encuentro, por lo que es difícil pensar otras alternativas. También se nos suspendieron varias funciones contratadas de Bigote de Novia y de Irene, la marca del amor por organismos estatales que si bien supuestamente van a ser reprogramadas, hoy no tengo esa entrada de dinero. Tuvimos que suspender el Festival de Teatro callejero Corriendo la Coneja de Semana Santa con una tremenda programación ya cerrada con los grupos que venían. Todo eso quedó suspendido y sin ninguna certeza de cuándo podremos volver a realizar nuestras actividades, que es de lo que vivímos. Y al ser trabajadora cultural independiente, pero que no soy pyme u otra estructura, las medidas de apoyo que ofrece el Gobierno no nos incluyen. Al igual que las pequeñas salas teatrales de la provincia, que tienen que suspender sus actividades pero seguir pagando las cuentas de luz, impuestos.. Hay pedidos al Ministro de Cultura como al Instituto Nacional del Teatro, que es una gran fuente de apoyo a nuestra actividad, de que sigan aprobando los subsidios, pagándolos, reajustando los montos de los subsidios a la realidad económica actual y frente a esta situación. Veremos qué pasa y ojalá podamos volver sanos pronto a las calles y a los teatros”

La directora, actriz y dramaturga Valeria Folini, integrante de Teatro del Bardo, también se refirió al respecto: “El teatro no es teatro si está mediatizado. El teatro es convivir, con personas de carne y hueso relacionándose aquí y ahora con personas de carne y hueso. Si no, no es teatro, es cualquier otra cosa, pero no teatro. No veo alternativas que no sea el cuerpo presente con el teatro, ni para dar clases ni para hacer funciones, creo que el teatro se transmite en una clase energéticamente de cuerpo a cuerpo, en esta situación de estar actuando con el otro y estar recibiendo de su materia física. Y en las funciones, mucho menos. No hay otra alternativa que la presencial para hacer teatro, sí se puede vender información pero ya no sería teatro”, manifestó.

Con respecto a cómo afecta a la situación económica de los artistas teatrales, dijo: “Lo que espero es que el Estado esté a la altura de las circunstancias, y así como piensa aliviar a varios sectores, piense en aliviar a los artistas en esta pandemia. Lo que tenemos de ventaja es que siempre vivimos en la incertidumbre, entonces sabemos sobrevivir. Hacemos una actividad que nadie espera que hagamos, que en principio y entre comillas ‘no es útil para nadie’, la sociedad no espera que los ciudadanos sean actores o actrices, sí que sean médicos, abogados o contadores. Por eso no tengo miedo, porque sobrevivimos a todas las crisis, a que exista o que no exista el Instituto Nacional de Teatro, a que exista apoyo de la Provincia y el municipio o no. Pero creo que el Estado tiene que hacerse cargo de la cultura, subsidiar a los elencos, a los artistas por la razón de que la mayoría de los artistas no trabajamos según la lógica del sistema capitalista. Un tip que le recomiendo a los organismos estatales para ayudar a la comunidad artística es que paguen todo lo que nos deben. Si el Estado se pusiera al día con todo lo que debe a los artistas seguramente podríamos pasar la pandemia con más holgura económica”.

Por último, recordó que todas las obras de Teatro del Bardo están en Youtube desde hace años y se pueden ver de manera gratuita. “Pero eso no es teatro”, enfatizó.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario