Martes 09 de Septiembre de 2014
Las autoridades de la Facultad de Trabajo Social esperan poder inaugurar el nuevo edificio, que se está terminando de construir en un terreno sobre Almirante Brown a metros de avenida Ramírez, en noviembre.
En la empresa constructora son menos optimistas y creen que el final de obra se realizará más rápido si se actualizan algunos costos que se encarecieron después de la devaluación de enero.
El secretario Económico Financiero Sergio Darío Dalibón aseguró a UNO que “la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) pagó las certificaciones de obra que estaban contempladas. El pedido que hace la empresa es un ajuste de precios, en función de los costos que está teniendo”.
Si bien el fin de obra estaba estipulado para junio o julio, esperan que se realice en los últimos meses del año. Los trabajos comenzaron en diciembre de 2012 y teniendo en cuenta este dato, la decana de la Facultad, Laura Salazar, reconoció que “los plazos están dentro de lo aceptable”.
Por su parte, Dalibón, anunció que la obra tiene un avance del 83% y ahora resta finalizar el trabajo más fino.
La historia
“En 1994 ante la consulta del entonces secretario Económico Financiero de la Universidad Hugo Larrazábal sobre si la Facultad quería incorporar algo en la publicación que se tituló Investigación acerca de los espacios físicos de la UNER y sus potencialidades presentes y futuras 1993-1994 no dudamos en hacer la solicitud del nuevo edificio.
Había que pedir para la adquisición del terreno, y el financiamiento de la obra y adicionamos el listado de necesidades de espacios”, describió el actual secretario Económico Financiero.
El arquitecto Eduardo Botero informó tanto a las autoridades de la Universidad y de la Facultad la existencia del terreno ubicado en la intersección de avenida Ramírez y Brown donde funcionaba la Conducción Paraná del distrito Litoral de la Dirección Nacional de Arquitectura (DNA), como posibilidad para el asentamiento de la nueva sede.
Luego de varias gestiones se logró que el Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado, en diciembre de 2002, le otorgue un permiso de uso precario y gratuito del inmueble de 1.530 metros cuadrados con la idea de destinarlo al desarrollo de actividades de la Facultad de Trabajo Social (FTS).
El 22 de octubre de 2003 se firmó el acta entre el arquitecto Daniel Pellegrini a cargo del Distrito Litoral de la DNA y la licenciada Eloísa de Jong en su carácter de decana de la Facultad. Dos años más tarde el secretario general de la Presidencia de la Nación, Oscar Parrilli, firmó la Resolución Nº 1.461 que “asignó en uso a favor de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología” y en el artículo segundo estableció con destino al establecimiento de sedes universitarias, entre ellas la de UNER. En 2006 se firmó el contrato de comodato entre el secretario de políticas universitarias Daniel Malcolm y el rector Eduardo Asueta por 10 años.
Entusiasmados, aunque con la nostalgia de dejar calle La Rioja
“A nosotros nos da mucha pena abandonar este espacio que amamos porque nuestra Facultad creció en este lugar. En el nuevo edificio destacamos que está cerca de la Terminal, lo que para estudiantes y docentes es bastante práctico”, reconoció la licenciada Laura Salazar, decana de la Facultad de Trabajo Social.
Hoy en el edifico de calle La Rioja 6 coinciden los estudiantes, docentes y el personal administrativo de las dos carreras de grado: Licenciatura en Trabajo Social y Licenciatura en Ciencias Políticas. Las de posgrado en donde se destaca la ya histórica Maestría en Salud Mental, la Maestría en Trabajo Social y el Doctorado en Ciencias Sociales. También se cursa la especialización en Políticas Públicas de Niñez, Adolescencia y Familia. Además están los que realizan la Maestría en Evaluación de Políticas Púbicas.
En el edificio funcionan además la Tecnicatura Universitaria en Interpretación de Lengua de Señas Argentina-Español y consiguieron la aprobación de la Tecnicatura en Administración de Instituciones Estatales
Si bien no es una cifra oficial se calcula que, en total, circulan por el edifico de calle La Rioja unas 500 personas.
Con la sede nueva estará beneficiada toda la comunidad educativa porque pasarán a modernas aulas y oficinas, como así también la gran biblioteca de la Facultad que ahora tendrá un espacio mucho más agradable.
La Universidad ahorrará porque la Facultad dejará de alquilar los tres anexos y además mudará el comedor universitario a las aulas de calle Andrés Pazos.
Las cifras
*5.200- Metros cuadrados construidos están previstos en el proyecto original.
*2.900- Metros cuadrados son los que se construyeron en esta primera etapa.
*906.90- Metros cuadrados es la superficie proyectada para espacios áulicos.