Martes 23 de Septiembre de 2014
La asociación civil Arco Iris, que acompaña a las familias y pacientes del Servicio de Oncohematología del hospital materno infantil San Roque, tendrá a partir de hoy un nuevo espacio, al que denominaron La Casita. Se trata de un departamento que acondicionaron en la planta alta de un inmueble ubicado en La Rioja 349 de Paraná, a la vuelta del nosocomio.
Allí podrán quedarse las mamás y los papás mientras los chicos que vienen a un control son atendidos por un médico; prepararse un mate, compartir una charla con sus pares y hacer más ameno el duro momento que les toca atravesar.
Los nenes que viven en otras localidades, en cualquier punto de la provincia, son derivados al San Roque porque es el único centro asistencial público que atiende a niños que padecen casos de leucemia o linfomas. Los que no permanecen internados deben viajar periódicamente a controlarse y en ese trajín muchas veces llegan cansados, porque en algunos casos se tienen que levantar a las 2 y esperar la ambulancia que los busca una hora después para llegar a las 7 a Paraná. En cada procedimiento para chequear la evolución en la salud de cada paciente, en una primera instancia se les extrae una muestra de sangre y recién cuando está el resultado de los análisis lo atiende un doctor. A veces pasan varias horas y deben aguardar en la Sala de Espera de Oncohematología, donde no siempre se tiene la posibilidad de contar con agua caliente para el mate o donde hay que compartir entre muchos un baño. “Antes teníamos nuestra casita en la sede de la fundación Faeher, que nos prestaban el inmueble para nuestras actividades, pero ahora ellos lo ocuparon y nosotros permanecimos con nuestras tareas en el hospital”, contó a UNO Mirta Sotier, presidenta de Arco iris, quien además comentó: “Gracias a la ayuda de la gente conseguimos ahora un departamento a la vuelta del hospital, lo alquilamos y lo acondicionamos para que sea un espacio confortable, parecido a un hogar”.
Un espacio ameno
El departamento cuenta con una cocina, un baño, dos habitaciones y una terraza a modo de patio. Y en cada espacio los voluntarios de Arco Iris, que en la actualidad suman alrededor de 60 personas, se encargaron de impregnarlo de alegría. Se trata de una labor mancomunada que da sus frutos.
“Ellos dibujaron y pintaron las paredes con murales de colores vivos y motivos que evocan al Arco Iris, para que los chicos se sientan contentos con este lugar. Por ahora no tenemos mucho mobiliario, solo hay una mesa, una estantería y una cocina que estaban en el departamento. Queremos conseguir una cocina que esté en mejores condiciones y una heladera para que los chicos puedan conservar sus alimentos”, relató Mirta.
Por ahora el lugar no dispondrá de un espacio para dormir. Las habitaciones que hay se prepararon para que se pueda trabajar con todo lo que es arte plástica y otras actividades lúdicas para los niños, que tanto las esperan y disfrutan, según aseveró la presidenta de Arco iris. “En tanto, en la cocina los padres podrán disponer de las comodidades para sentarse a tomar unos mates y mantener gratas charlas, o realizar actividades vinculadas a la gastronomía. También esperamos poder usar la terraza este verano. La idea es compartir y hacer más placentera la estadía de todos mientras esperan los resultados del control”, dijo por último.
Socios amigos
Mirta Sotier comentó que la fundación Arco Iris podrá abonar el alquiler del lugar donde funciona La Casita con el apoyo de “socios-amigos”. En este sentido, aclaró: “Preferimos llamarlos amigos más que socios, porque un amigo es aquel que siempre está apoyando y brindando su ayuda. No tenemos una cuota mínima, porque es algo voluntario de acuerdo a lo que cada uno quiera y pueda abonar”.
También se pueden donar útiles escolares, libros para colorear, juguetes nuevos (ya que se trata de pacientes oncológicos) y se necesita una cocina y una heladera. Quienes deseen contactarse con la agrupación, pueden hacerlo a través de Facebook: Arco Iris Paraná, o comunicarse al teléfono (0343) 154766118.
Los cumpleañeros agradecen a la gente y al grupo de médicos
La fundación Arco Iris se formó un 22 de setiembre, hace siete años. Esta iniciativa surgió para acompañar a los niños que están en tratamiento oncológico. “Fue entonces cuando cuatro docentes y un grupo de madres que atravesamos por esa instancia de tener a nuestros hijos internados le presentamos un proyecto al jefe del servicio de Hematología, el doctor Pedro Negri Aranguren, para trabajar con las mamás y los chicos. Estamos muy agradecidos con él, que confió en nosotros y lo sigue haciendo”, destacó Mirta Sotier.
Además de las actividades de contención, entre las que se incluyen talleres y festejos de cumpleaños a los chiquitos internados y a los pacientes ambulatorios, se realizan distintas campañas y se procura concientizar sobre la importancia de la detección temprana del cáncer infantil y también de donar sangre voluntariamente, ya que muchos chicos dependen de las transfusiones para continuar con su tratamiento.
Ahora todas las tareas se podrán realizar en La Casita. De lunes a jueves por la mañana habrá actividades con los nenes que llegan al control y de todas maneras un grupo de voluntarios seguirá trabajando en el hospital con aquellos niños que se encuentran internados y no pueden trasladarse. Por la tarde se organizarán las tareas que llevan adelante los colaboradores de Arcos Iris.
“Estamos muy agradecidos a la gente, que siempre nos apoya. Para nosotros contar con La Casita es un sueño cumplido, porque es algo que veíamos tan lejano, pero con el esfuerzo de todos y con el apoyo de la gente lo hemos logrado”, concluyó Mirta con visible emoción.