Toda actividad física responsable es buena para la salud y más en niños en edades de crecimiento, cuando el sedentarismo se convirtió en uno de los principales males. Hay dos tipos de fichas médicas que se deben completar para poder contar con clases aeróbicas recreativas en la escuela primaria: una se realiza con médicos y odontólogos en 1º y 6º grado. La otra planilla debe completarse antes del inicio de cada ciclo lectivo, pero solo requiere la firma de los padres y no se exige que los chicos sean atendido por un pediatra para su autorización.
En Primaria se hace Educación Física sin autorización médica
Esta semana falleció un adolescente de 14 años en Buenos Aires en la clase de Educación Física y se volvió a instalar la polémica sobre los ejercicios que se realizan sin control médico. En Paraná, el último caso fue el Francisco García, un niño de 13 años, jugador de rugby, que murió en una actividad deportiva en agosto del año pasado.
Todos los consultados, tanto médico como profesores de Educación Física, señalaron que sobre los controles se ha avanzado en le último tiempo; de hecho los pediatras consultados afirman que llegan hasta los consultorios numerosos padres con las fichas que se deben llenar; afirman que se ganó conciencia a partir de esos hechos trágicos.
En todo el Departamento Paraná hay 23.617 alumnos que tienen Educación Física como materia en la escuela primaria pública. Cada una de ellas por año, deben instrumentar una ficha para cada estudiante y en ella se debe completar entre otros aspectos: enfermedades cardíacas, neurológicas, hipertensión arterial y enfermedades articulares o de columna, pero solo con la firma de los padres alcanza, ni siquiera hay un espacio para que lo firme un médico. Se aclara que solo en caso de necesidad, se debe presentar un certificado.
Por un lado no todas las escuelas lo instrumentan, por el otro, no siempre se llega al médico para que realice un control porque para la institución educativa no es necesario.
Emilio Schussler, pediatra de Paraná desde hace 35 años, dijo a UNO: “Está hecho como un trámite para salvar instituciones, no es para un chequeo genuino. Debiera haber evaluaciones adecuadas y seguimiento del chico. Quienes hacen Educación Física recreativa con un examen general sencillo es suficiente salvo que el chico tenga obesidad u otros problemas detectados. Sin duda, las fichas se deben completar con un médico porque hay situaciones que solo el pediatra puede detectar y es quien sugiere evitar o limitar determinada práctica”.
Explicó además que es válido que los padres puedan completar las autorizaciones porque hace al conocimiento de sus hijos, pero son los médicos quienes deben interpretarlas.
Otros pediatras consultados coincidieron con Schussler. Los últimos hechos como el ocurrido en Paraná con el jugador de rugby generaron cierta conciencia y creció la cantidad de padres que empezaron a preocuparse por estos controles más allá de las exigencias de la ficha misma, sobre todo en aquellos chicos que también hacen actividades físicas competitivas.
Daniel Torres, supervisor de Educación Física en Escuelas Primaria del Departamento Paraná y Diamante, es uno de los que impulsa que la ficha de aptitud física se llene con responsabilidad. “Es el padre quien autoriza a su hijo a tener Educación Física. Es obligación contar con ella para el dictado de la clase. La familia sabe si el chico está condiciones. El docente tiene la función de saber de qué manera instrumenta la clase”, dijo a UNO.
A la hora de practicar deportes
El Instituto de Educación superior Santa Elena del Departamento La Paz, prepara a profesores de Educación Física. Claudio Francisco Gamarra, es el secretario académico y contó a UNO que hay materias específicas dedicadas al reconocimiento inmediato de situaciones donde peligre la salud de un alumno y a esas clases las dicta un médico.
Cuando se practica un deporte competitivo, las exigencias físicas son diferentes. Los clubes y algunas ligas deportivas de Paraná comenzaron a exigir también ciertos estudios a los chicos a partir de los 10 años.
Exequiel Soñez es profesor de varios clubes en la ciudad y contó por ejemplo que la mayoría de las autorizaciones se deben realizar a través de un médico. “Por ejemplo la Liga Paranaense de Fútbol exige que se hagan el estudio de electrocardiograma para poder darles el carné, la medida se implementó a partir de este año”, destacó.
Los pediatras consultados también indicaron esta particularidad y el crecimiento de las consultas sobre todo para los chicos que se iniciaron en un deporte determinado, hecho que años atrás no era tan común.
Pero en la historia de la relación de los jóvenes y el deporte, hay antecedentes que dan cuenta que el examen médico es fundamental.
Así, se puede nombrar al nacimiento de los Juegos Evita en 1948, que surgió no solo por la promoción deportiva, sino para que los participantes se realicen un control médico y odontológico adecuado.
El problema del sedentarismo
El sedentarismo es hoy uno de los principales males que observan médicos y profesores de gimnasia con respecto a los chicos en las escuelas primarias. Es un problema que genera entre otros, obesidad temprana y hasta incluso inconvenientes cardiovasculares, motrices y malas posturas que luego a lo largo de la vida provocan otros males. Algunas de estas enfermedades se detectan más fáciles que otras. La muerte súbita empezó a estar presente en las charlas cotidianas a partir de conocerse numerosos hechos de jóvenes que lo padecieron, pero hay profesionales que afirman que no siempre está relacionada con el sedentarismo si bien no realizar actividad física y no tener una buena alimentación lo favorece.













