Lunes 10 de Octubre de 2022
Las diversas estadísticas y monitoreos públicos y privados coinciden en que el nivel de actividad y empleo se mantiene a ritmo sostenido desde hace varios meses. La problemática hoy en el mercado laboral no está concentrada en la pérdida de empleo; la pérdida del poder adquisitivo de los sectores asalariados da cuenta de la real problemática existente hoy en el país: la distribución de los ingresos.
Por tanto, no sorprende que la recuperación del empleo continúe con una firme tendencia, tanto en el país como en la provincia.
En el caso de la provincia, según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), hay 136.800 trabajadores formales en el sector privado.
La cifra representa un crecimiento de 0,3% respecto del mes anterior, que había contabilizado 136.400.
En lo que va del año se acumula un crecimiento de siete meses consecutivos. La serie se había iniciado en enero, con 134.200 empleados asalariados con aportes al sistema de seguridad social; en febrero pasó a 134.900.
Comparado con un año atrás, el crecimiento fue de 3,9%, cuando había 131.700 trabajadores.
Del mismo modo que sucede con la situación nacional, el informe del Ministerio de Trabajo de la Nación –en base a los registros del sistema previsional–, la cantidad de puestos de trabajo privados ya superó el nivel existente previo a la pandemia del Covid-19, también a los que había en el año 2019 y en 2018, aunque previo al inicio de la crisis económica y devaluatoria que se inició en el gobierno anterior. Precisamente, en mayo de 2018 –cuando se inicia ese período– había 136.300 trabajadores.
A este ritmo de crecimiento, es posible que en pocos meses más se alcance el nivel de empleo existente previo a 2015: en diciembre de 2015, en la provincia se registraban 137.000 puestos.
Situación nacional
En cuanto al panorama nacional, conforme la estadística, en julio de 2022 se acumulan 19 meses de crecimiento consecutivo del empleo formal privado. Así, producto de esta fase expansiva se consiguió recuperar la totalidad del empleo perdido en la pandemia, en el año 2019 y en el cuarto trimestre de 2018. El número de trabajadoras y trabajadores con empleo registrado privado se encuentra en un nivel similar al verificado en octubre de 2018.
En junio, último mes con los datos ya relevados, nuevamente el total del trabajo registrado volvió a crecer de forma significativa en el promedio nacional: 0,7% (variación sin estacionalidad) con respecto al mes anterior. Es decir que en julio 84.000 argentinos se incorporaron al trabajo registrado en el sistema de seguridad social.
El crecimiento del empleo registrado en julio (como en el mes anterior) fue generalizado en prácticamente la totalidad de las provincias y los sectores de actividad.
Las jurisdicciones de Catamarca, Formosa, Misiones y La Pampa fueron las que presentaron las tasas de crecimiento mensual más elevadas. En cambio, las únicas provincias que no expandieron el empleo formal fueron Santa Cruz, Jujuy y Tucumán.
Entre los sectores más dinámicos en contratación de personal, se encuentran: Hoteles y restaurantes, Construcción y Explotación de minas y canteras. Por otro lado, Enseñanza y Agricultura, ganadería y silvicultura presentan una contracción mínima (-0,1%). El único sector que verifica una reducción relevante en julio, es la Pesca con una variación negativa que alcanza al 1,7%.
El informe oficial del Ministerio de Trabajo de la Nación –difundido en vísperas del fin de semana extra largo– marca que el aumento del empleo se explica por el crecimiento de las incorporaciones de personal a las empresas, mientras que las desvinculaciones se mantuvieron constantes.
En tanto que las expectativas netas de las empresas en relación con la contratación de personal para los próximos tres meses continúan siendo positivas, con un incremento de 1 punto porcentual respecto del mes pasado, ubicándose en 3,7%. Este indicador surge de la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones en los próximos tres meses y aquellas que esperan disminuirla: del 4,6% de las empresas que declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos 3 meses, el 4,1% espera aumentar la dotación y apenas el 0,4% estima que la reducirá.
Las expectativas empresarias con relación a la contratación de personal mantienen su tendencia positiva en forma ininterrumpida desde hace ya 19 meses.
Conflictividad
Las dificultades en el mercado laboral hoy corresponden, como se ha dicho, con la progresiva pérdida del poder adquisitivo de los ingresos fijos, en el marco de un contexto de crecimiento de la actividad económica y también de recuperación de empleos.
Por ello no sorprende que pese a los bajos salarios, sea un período de muy baja conflictividad.
El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social elabora desde enero de 2006 datos mensuales sobre los conflictos laborales, como una o varias acciones conflictivas por parte de un grupo de trabajadores/as o empleadores/as con el objetivo de demandar reivindicaciones en el marco de las relaciones laborales.
Así, según los últimos datos disponibles se puede afirmar que el segundo trimestre de 2022 es uno de los períodos de menor conflictividad.
La conflictividad laboral con paro se encuentra en un mínimo histórico, considerando las tres variables utilizadas para dimensionar el fenómeno: conflictos con paro, huelguistas y jornadas de paro. En segundo lugar, la conflictividad laboral sin paro también registra el menor número de casos desde que se elabora la serie estadística en enero de 2014.
De acuerdo a la información relevada, en el segundo trimestre de 2022, se registraron 26 conflictos con paro en promedio por mes, en ningún otro segundo trimestre desde el año 2006 se había observado una cantidad tan baja de conflictos laborales con paro (el mínimo histórico anterior se verificó en el segundo trimestre de 2007).