Martes 12 de Noviembre de 2013
Franco Ferrari/ De la Redacción de UNO
fferrari@unoentrerios.com.ar
“Es leyenda, se acrecienta día a día, más y más. Al Taita lo hace la gente, el simpatizante, el hincha, el amigo del club que lo quiere bien, no tiene nombre ni apellido. El Taita es sinónimo de amistad y humildad”. Así definió a Almagro un allegado y colaborador del club. Está claro que Almagro es un sentimiento. Y no es una frase hecha, sino un sentido de identidad que mucha gente del noroeste de Concepción del Uruguay entrelazó con la institución. Desde los más pequeños hasta los más grandes encuentran en el club un espacio importante para el deporte, la recreación, el encuentro, el aprendizaje, la solidaridad y la vida social.
El fútbol es la disciplina que reina en Almagro. Pasa a menudo que las miradas se las lleva el equipo de Primera División, el cual lidera el Torneo Local en La Histórica y ya comienza a diseñar su próxima participación en el Torneo del Interior. Pero en Almagro el semillero también tiene su cuota de protagonismo, el trabajo que realizan con las categorías menores es de vital importancia en varios aspectos, sobre todo en lo social, reclutando a muchos chicos los distintos barrios de la zona como América, 25 de Mayo, 30 de Octubre, Zapata, La Unión y otros más.
Almagro es un club que ni siquiera cobra una cuota de socio para poder ser parte de él. Está allí para que todo el que quiera pueda hacer uso del mismo. Está al servicio del pueblo. Pero esto no quita que mucha gente colabore y dedique horas de sus actividades diarias para mantenerlo. Y necesitan muchas personas para ayudar porque cuenta con las categorías 1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2005 y 2006 del fútbol infantil; más Cuarta, Tercera y Primer División; a lo que se agrega Veteranos y Femenino. O sea, la familia completa. Lo que hace un total de 12 categorías, con aproximadamente 250 jugadores.
Y la mayor parte de la actividad es en su propia cancha, ya que -a excepción de Veteranos- todas las categorías entrenan en el complejo deportivo. Ya a partir de las 17 se podrá ver jugar a la pelota a los más pequeños, y pasadas las 22 a los mayores abandonando el entrenamiento diario. Mientras que las chicas utilizan la siesta para prepararse.
En cuanto a los partidos, desde el año pasado Almagro volvió a utilizar en forma precaria su cancha, habilitada para disputar partidos de Infantiles y Femenino. Todo un avance porque hacía un tiempo largo que ese espacio solo servía de basural y pastoreo para los caballos. Hoy hay actividad todos los días, pero aún la familia del Taita tiene una cuenta pendiente debido a que las categorías todavía no pueden hacer del local allí. La cancha fútbol tiene cerramiento, vestuarios, sanitarios, iluminación e ingresos, pero adeuda la construcción del cerramiento perimetral sobre calle 14 del Oeste Norte, lo que le daría el visto bueno de la Liga de Fútbol para volver a su lugar de origen, lo que sin dudas será un momento histórico para el club y el barrio.
Volviendo a los chicos, en Almagro no se piensa solo en jugar al fútbol y listo. La relación con los gurises sigue ya que allí reciben la copa de leche los martes y jueves.
Uno de los colaboradores del club sostuvo que “Almagro es, sin dudas, el club más popular y con más sentido de pertenencia de nuestra ciudad, si recorremos las calles de nuestra comuna es común y normal ver la clásica Aurinegra en toda la ciudad, y a nivel provincial han acompañado al equipo de Primera más de 2.000 simpatizantes”. Luego hizo hincapié en el esfuerzo de todas las partes: “Somos creyentes que los logros que venimos cosechando son fruto del trabajo a conciencia que se viene realizando, nada es casualidad, entre lo que destacamos que se ha podido formar la totalidad de las categorías infantiles con el significado que ello representa, niños practicando deportes, así como por primera vez en la historia de haber logrado los campeonatos de Tercera y Cuarta categorías, o el de Primera después de 14 años. Más gigante aún haber recuperado el predio del barrio 25 de Mayo”. Y señala que el próximo paso tiene que ser el retorno del fútbol mayor al estadio: “El gran objetivo es poder inaugurar nuestra cancha para partidos de Primera categoría y seguir prestando un servicio a la comunidad del barrio en el cual convivimos”.
Entorno barrial
Por solucionar algunas de las necesidades que la gente de la zona presenta, la dirigencia de Almagro está trabajando junto a la iglesia evangélica La Casa de Sión, brindando el salón del club para distintas actividades. El 14 de mayo de 1952 (hace 61 años) se fundó este club y desde allí comenzó a recorrer un camino en la vida deportiva de Concepción del Uruguay, pero también siendo un protagonista importante en la ayuda a niños y jóvenes provenientes de familias de bajos recursos, los cuales quedaban -y algunos quedan- en una situación de vulnerabilidad, con dificultades para el desarrollo de potencialidades humanas. Y allí está Almagro, diciendo presente y dando una mano para seguir cambiando esta historia.