Matías Larraule / De la redacción de Ovación
El sol salió en el último cuarto de hora
Era una tarde fresca y gris. Los protagonistas disputaban un encuentro acorde al clima meteorológico. El encuentro era chato, aburrido, cerrado, friccionado. Era un cero a cero clavado. Un error del adversario o la virtud propia podía destrabar el marcador.
El sol salió en el último cuarto de hora. Se apiadó de los espectadores, que sufrían el viento y el espectáculo deportivo. El reloj marcaba 78 minutos cuando Héctor Albornoz se anticipó Matías Rojo. El polifuncional jugador de Belgrano le cedió el balón a Emanuel Rojos, quien aguantó la marca y descargó en Rodrigo Barrios. Palito le puso un moño a la ofensiva con un zurdazo que ingresó en el ángulo.
Golazo y premio para un equipo que, a pesar de haber no haber exhibido su mejor repertorio, buscó la victoria. Por eso Belgrano ayer celebró una nuevo triunfo. En el Nuevo Estadio Mondonguero, el dueño de casa derrotó por la mínima diferencia a Unión de Sunchales, en uno de los encuentros correspondiente a la 19º fecha del Torneo Argentino B, Zona 5.
Con este resultado, el elenco paranaense celebró su segundo éxito seguido, suma 15 jornadas sin derrotas, y trepó al quinto lugar en el grupo. Así, se incrementa la ilusión por avanzar de fase, más allá que la misión es otra. Esa meta está siendo ampliamente superada.
Desconocido. Belgrano lució impreciso y desordenado durante la primera etapa. Quedó reflejado la ausencia de NIcolás Bianchini. Sin el volante nacido en Santa Elena, el local no contó con la figura de un organizador de juego. Los cuatro hombres en el mediocampo no le dieron soluciones, porque los volantes externos no podían desbordar y porque los centrales se dedicaron a contener.
Así mismo le alcanzó para contar con las opciones de riesgo más clara, pero fueron por arrestos individuales y no por generación de juego asociado. Damián Pacco les quemó las manos al Uno de Unión, que brindó un rebote largo. El gol le quedó servido a Olivera, quien increíblemente desperdició una opción clara.
Leonardo Morales se soltó poco. La única vez que se proyectó sorprendió con un disparo desde la puerta del área visitante. La pelota pasó cerca del horizontal.
El Bicho Verde preocupó con la presencia de Jamud y la movilidad de sus carrileros. Igualmente solamente inquietó con un remate desde 30 metros de Ibarra, que casi se le escurre a Vergara, y con una jugada de pelota parada en la que Formica ingresó en soledad por el segundo palo.
Recambio positivo. El Mondonguero modificó esquema en el complemento con la presencia de Leandro Fernández. El Enano le dio claridad al dueño de casa, aunque apareció en cuentagotas y no encontró un compañero para asociarse y generar juego.
El ingreso de Emanuel Rojos también fue positivo. El santafesino le aportó velocidad al ataque. En una de sus apariciones nació la jugada que marcó la única diferencia al darle la asistencia a Rodrigo Barrios en la ofensiva que desencadenó en el tanto de la victoria.
El final de la película era el deseado para Belgrano. 1 a 0 en el marcador y con un hombre más, por la expulsión de Guillermo Formica. Sin embargo, el Albiceleste sufrió, como durante toda la temporada. Unión sumó gente en ataque, aunque no llegó a inquietar a Vergara. El Sol alumbraba al Mondonguero, que sube en las posiciones y se ilusiona.
Un bombazo anímico
No había comenzado el año de la mejor manera. Rodrigo Barrios estaba por debajo de su mejor nivel en el 2013. Sin embargo ayer se transformó en héroe del Mondonguero.
Palito le clavó un puñal a Unión de Sunchales con un zurdazo que ingresó en el ángulo superior derecho. “Me sirve mucho en el aspecto anímico porque no estaba jugando como lo estaba haciendo en la primera mitad del campeonato”, confesó el volante goleador, en diálogo con Ovación.
El gol sirvió para destrabar un encuentro cerrado. “En el primer tiempo nos excedimos en el pelotazo, pero en el complemento propusimos un poco más de juego”, indicó.












