El shopping que se levanta en un predio histórico
Viernes 31 de Marzo de 2017
Las obras del nuevo centro comercial de calle San Juan de Paraná es, a ojos de la conducción de la comuna de Paraná, uno de los emprendimientos importantes impulsados por la gestión del intendente, Sergio Varisco, que producirá empleo, actividad comercial y cambiará la fisonomía de un sector de la ciudad. Además aportan que es la inversión que más expectativas genera en la capital de la provincia. Hay historia en su sitio de emplazamiento y la puesta en valor de uno de los edificios más representativos de la arquitectura industrial del primer lustro del siglo XX. Con una fuerte inversión, hoy el proyecto en el predio de la ex-Fábrica de Fósforos se encuentra en una etapa fundamental en el contexto general: la obra bajo superficie.
Caminar Paraná seduce. Una rica historia de épocas, edificios y personajes se entrelaza en sus diferentes rincones donde el paso del progreso, sin mezquindades, dejó intacto trozos de ese ayer que merecen ser rescatados.
Y en esa apertura de tiempos, un ícono que define parte de la esencia ciudadana como una urbe pujante desde sus inicios, lentamente comienza a develar sus misterios. Y va dejando al descubierto, gracias al esfuerzo del trabajo del hombre, nuevos proyectos.
El proyecto actualmente en marcha se ubica en el cuarto de manzana que comprende las calles Corrientes, San Lorenzo y San Juan. Un predio que dio origen a la histórica y floreciente Compañía General de Fósforos Victoria en la ciudad. Una empresa fundada en 1889 por un grupo de industriales italianos y desde donde se fabricaban fósforos de cera y de papel. Posteriormente, en 1930, pasó a manos de empresarios suecos y pasó a denominarse Sudamericana SA. ¿Y porqué detenerse en este inmueble? Porque allí se planteó una propuesta que guarda con absoluto rigor respeto por un edificio considerado una de las obras arquitectónicas industriales más representativas en la ciudad. No es un dato menor.
Esfuerzo público y privado
En este rincón de Paraná aún quedan los latidos de una rica historia que podía haber quedado perdida en los silencios de un edificio en ruinas. Olvidado y arruinado por el transcurrir del tiempo. Y quizá sepultado, junto a aquellos túneles que permitieron por esos años insuflar vida a toda maquinaria que ponía en marcha la producción desde este emprendimiento fabril.
Sin embargo, inversores rosarinos con el acompañamiento del Estado municipal decidieron revertir estos destinos y pusieron en marcha un megaproyecto para concentrar un centro comercial que cuidará celosamente el estilo arquitectónico de la construcción existente.
Pero además otros puntos referenciales. Una gran chimenea y el tanque -de agua- en forma de mirador, que se eleva imponente como obligando a rememorar e indagar su pasado. En este contexto, se preservarán arboles añosos, ejemplares históricos sobre calle Corrientes, donde se define el acceso principal.
Para entender el concepto integral y sus dimensiones, se trata de un terreno de 14.700 metros cuadrados con una superficie construida que ronda en los 29.500 metros cuadrados. En este espacio se proyecta la disposición de entre 60 y 70 locales comerciales y gastronómicos. El plan incluye cuatro salas de cine para 700 personas, un supermercado y cocheras subterráneas para 400 vehículos.
En este marco, un dato relevante son los nuevos puestos de trabajo que promete generar en la capital entrerriana este importante emprendimiento.
El intendente destacó que son alrededor de 200 personas en la etapa de construcción y entre 250 y 300, cuando el shopping abra sus puertas.
Se revive entonces el potencial floreciente que identificó a este edificio en los trazos de la economía local. Antaño industrial, hoy comercial. Sin dudas nuevos rumbos, pero fiel a la esencia de su histórico origen, encaminando progreso para la ciudad y su gente.
Lo que no se ve
El shopping representa uno de los logros más importantes para la ciudad. La obra está a cargo del grupo inversor Di Santo junto a Fundar, ambas empresas rosarinas responsables del proyecto.
Actualmente la empresa a cargo de los trabajos enfrenta una ardua labor en el marco de la primera etapa de construcción. Estos contemplan las tareas de excavación general para las cocheras y fundaciones, que permitirán la edificación posterior.
"Es un trabajo que demanda tiempo y que, desde afuera, no se visualiza porque precisamente se están llevando las tareas bajo superficie. Hablamos de una etapa complicada, mús aún con el clima y las abundantes lluvias que estamos teniendo en la zona, que impide el ingreso de maquinarias, lo que hace que el avance dependa de estas cuestiones", indicó el arquitecto Juan Ojeda por la empresa Fundar.
Habló además del esfuerzo que demanda mantener la estructura existente. "El mantenimiento de estas estructuras es una obra que no se aprecia. Una vez concluidos los trabajos se pierden visualmente porque estará dominado por una superficie de hormigón".
Indicó que "cuando la gente comience a circular por estas instalaciones, la obra no se apreciará, pero desde el lado arquitectónico requiere de un gran esfuerzo". Uno de los problemas que surgió y que lentifica estas tareas fue la detección de aguas provenientes de napas, precisó el experto. "El tema de las vertientes es una lucha constante" describió. En lo que refiere a esta primera etapa de obra se encuentran afectadas un total de 40 personas. Si bien los porcentajes son relativos, en lo que refiere a la obra general de este emprendimiento comercial se encuentra en un grado de ejecución de un 7% o un 10%. En el tema de excavaciones se registra un 80% de avance y un 30% en lo que refiere a las fundaciones.
Un dato no menor precisó el profesional: "La obra para las cocheras subterráneas ocupan un 90% de la superficie total del terreno, y tendrá una capacidad para aproximadamente 400 vehículos".
La memoria del lugar
De los túneles existentes, desde donde cobraba vida esta fábrica de Fósforos a través de toda la maquinaria emplazada, Ojeda explicó que "al estar ocupando casi la totalidad de la superficie del predio para esta obra, conservamos un sector a modo de memoria del lugar". Este rescate propone el emplazamiento de un pequeño museo que permita conocer algunos aspectos de aquellos años y donde puedan exhibirse elementos encontrados durante la etapa de construcción, fundamentalmente restos de máquinas utilizadas en la producción. Esto podrá visualizarse desde los túneles, a través de una vitrina.
También resaltó la preservación de un sector de la torre (tanque de agua), chimenea y un galpón. "Se preserva el galpón principal que era el original de la fábrica hacia calle San Lorenzo y un galpón secundario -ampliación que se realizó con posterioridad- donde estaba el túnel y la chimenea. Eso se conserva".
Aportó que en ese espacio establecerán locales comerciales y puestos gastronómicos, próximos al emplazamiento de la antigua chimenea, sector que se trasformará en un patio destinado a la degustación de platos. También habrá cines y un supermercado sobre calle San Juan.
Existe mucha historia en este predio y los inversores que tienen al frente el proyecto lo han identificado como un estilo "de vanguardia" que combina "lo antiguo y lo nuevo potenciando la imagen comercial del conjunto".
El ingreso principal del emprendimiento estará por calle Corrientes, con un patio de acceso y resaltando la estructura existente para que se haga visible hacia el exterior, con el emplazamiento de terrazas en ese sector. El ingreso al estacionamiento será por calle San Juan.