La detención la pidió la diputada Marcela Pagano, tras denunciar a Manuel Adorni por supuesto entorpecimiento de la investigación.
08:28 hs - Martes 05 de Mayo de 2026
La diputada nacional Marcela Pagano presentó este lunes una denuncia penal contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y solicitó su inmediata detención al acusarlo de haber presionado a un testigo clave antes de que prestara declaración judicial. El planteo se apoya en la llamada “doctrina Irurzun”, una figura jurisprudencial que habilita el dictado de prisión preventiva contra funcionarios en ejercicio cuando, por su poder o influencia, existe riesgo concreto de entorpecimiento de la investigación.
La presentación judicial de Pagano se conoció horas después de que trascendiera el testimonio del contratista que realizó refacciones en la vivienda de Adorni en el country Indio Cuá. Según esa declaración, las obras demandaron un gasto de 245.000 dólares, una cifra que supera ampliamente el valor de compra del inmueble, estimado en 120.000 dólares. A partir de ese testimonio, la diputada aseguró que el funcionario habría intentado influir en el declarante a través de mensajes de WhatsApp.
Pedido de detención de Manuel Adorni
“Acabo de solicitar la detención de Manuel Adorni por apretar a un testigo a través de WhatsApp y ofrecerle beneficios a cambio de tergiversar su declaración. Esto es un claro entorpecimiento de la investigación y debe aplicarse la doctrina Irurzun”, escribió Pagano en su cuenta de X, en un posteo publicado este lunes.
LEER MÁS: Caso Manuel Adorni: el contratista de la casa del country dijo que recibió dólares en efectivo
En la denuncia, Pagano solicita la detención del jefe de Gabinete con fundamento en los artículos del Código Procesal Penal que regulan las medidas cautelares y, de manera central, en la aplicación “por analogía agravada” de la doctrina Irurzun a un funcionario en ejercicio. Según el escrito, el hecho que configura el riesgo procesal habría ocurrido el 4 de mayo, cuando Adorni habría contactado al testigo Matías Tabar inmediatamente antes de su declaración testimonial, ofreciéndole “ayuda” o el contacto de su “equipo”, además de intentar el borrado de los mensajes intercambiados.
La doctrina Irurzun
Según consignó el sitio Parlamentario, la llamada doctrina Irurzun tiene su origen en un fallo dictado en octubre de 2017 por la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, con voto del juez Martín Irurzun, en el marco de la causa “De Vido, Julio Miguel s/procesamiento con prisión preventiva”. En esa resolución, la Cámara sostuvo que, tratándose de ex funcionarios de alto rango —o funcionarios con poder actual—, el análisis del riesgo procesal no puede limitarse a criterios clásicos como el peligro de fuga, sino que debe ponderar también la capacidad real del imputado de influir sobre testigos, coimputados o estructuras administrativas que puedan afectar el curso de la pesquisa.
En términos prácticos, la doctrina habilitó la prisión preventiva cuando se verifica que el imputado, por las relaciones de poder que conserva o por su posición institucional, podría interferir en la producción de prueba. Desde su formulación, fue aplicada en distintas causas de corrupción y también fuertemente cuestionada por sectores del derecho penal, que la consideraron una flexibilización excesiva del principio de inocencia y una ampliación controvertida de la prisión preventiva. Con el correr de los años, su utilización fue restringida y revisada por tribunales superiores, aunque no anulada como criterio jurisprudencial.
En su escrito, Pagano sostiene que el caso de Adorni configura incluso una situación más grave que las contempladas originalmente por la doctrina, ya que no se trata de una inferencia sobre un eventual poder residual, sino de una conducta concreta y actual de contacto con un testigo, atribuida a un funcionario que se encuentra en pleno ejercicio de su cargo y con capacidad directa de incidencia política y administrativa. Por eso, invoca una aplicación “a fortiori” del criterio sentado por la Cámara Federal.
La diputada también subraya que el presunto ofrecimiento de beneficios y el intento de borrar mensajes agravarían el riesgo procesal, al tratarse de acciones directas orientadas a alterar una prueba central en la investigación vinculada al patrimonio y a las obras realizadas en la vivienda del funcionario.