Muerte de Maradona: "Era una bomba de tiempo": la fiscalía leyó los alegatos finales

Fiscales sostuvieron que la muerte de Maradona fue evitable y resultado de una atención médica deficiente durante su internación domiciliaria

15:23 hs - Jueves 08 de Octubre de 2026

El segundo juicio por la muerte de Diego Maradona llega a un momento clave. Este jueves, los fiscales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, presentaron sus alegatos finales ante los jueces y familiares del “10″, y pidieron las penas para los imputados. Para los fiescales, el estado de salud de Diego era “una bomba de tiempo” y no fue atendido de manera adecuada por el equipo médico.

Por el fallecimiento del icónico futbolista se encuentran imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual el neurocirujano y médico personal Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el jefe de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.

Están presentes las hijas del futbolista, Dalma, Gianinna y Jana; y sus exparejas, Claudia Villafañe y Verónica Ojeda. También se encuentran los abogados querellantes Fernando Burlando, Félix Linfante, Mario Baudry, Eduardo Ramírez, Gustavo Pascual, Fabián Améndola.

Aunque los siete imputados debían estar presentes de forma obligatoria en la jornada de alegatos, Almirón indicó haber sufrido un problema personal y avisó que llegaría pasado el mediodía.

Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, dos de los imputados en el juicio por la muerte de Maradona.

Qué dijeron los fiscales en sus alegatos

En sus declaraciones, Ferrari fue categórico: “Nos intentaron hacer creer que Maradona murió súbitamente”.

El fiscal afirmó que “transcurrieron más de 70 testigos en más de 40 audiencias”, al tiempo que remarcó que “se exhibieron” varios “chats y audios”. “Toda esa prueba sin lugar a dudas hoy ha adquirido certezas. Se han derribado mútiplies mitos”, formalizó.

Y continuó: “Existió un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que trataban a un paciente vulnerable y complejo. Indudablemente ese grupo de improvisados ha incrementado el riesgo por fuera de los permitido, algunos con indiferencia. El núcleo duro de la investigación ha permanecido intacto. Frente a toda esa evidencia plural, nos encontramos con las versiones de todos los imputados. Ninguno de ellos ha logrado conmover el núcleo duro de la acusación”.

En ese marco, sostuvo que la Fiscalía demostró que hubo “una organización caótica” en la internación domiciliaria del Barrio San Andrés. “Esto era, o debió haber sido, un sanatorio en una casa. Esto es, precisamente, lo que no pasó. La más deficiente y temeraria internación de todos los tiempos”, consideró.

Al momento de señalar a los acusados, Ferrari precisó que el “grupo de improvisados” estaba integrado por el Leopoldo Luque, Nancy Forlini, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Mariano Perroni y Ricardo Almirón. Dejó afuera a Pedro Di Spagna, quien se miró sorprendido con su defensora.

Y subrayó: “Todos ellos, como se probó en el juicio, asumieron voluntariamente ese rol. Y en el marco de esa temible internación ejecutaron acciones contrarias al acto de curar y colocaron a Maradona en una situación de desamparo librándolo a su suerte. El punto final fue ese 25 de noviembre”.

Luego tomó la palabra su colega Cosme Iribarren, quien desglosó los antecedentes médicos de “Pelusa”.

“Diego Maradona no era un paciente sano que únicamente atravesaba un post operatorio quirúrgico. No era precisamente un toro o tenía el corazón de un toro como algunos de los aquí imputados manifestaba a sus allegados. Era un paciente complejo con antecedentes renales, neurológicos, consumo problemático de alcohol, problemas hepáticos, cardíacos. Necesitaba una mirada integral y en conjunto”, señaló.

Para el funcionario del MPF, lo más “contundente” que muestra la historia clínica del 10 “es que eso no apareció cuando Maradona fue hallado sin vida el 25 de noviembre. Estas afecciones eran conocidas y estaban documentadas”.

“Me permito transmitirles, por haber estado allí junto a mi colega, lo impactante que fue ver el cuerpo de la víctima el día 25 de noviembre. E inmediatamente preguntarnos qué pasó, por qué se llegó a esto. Esa imagen, para mi y mi colega, va a ser imborrable. Y a veces es difícil transmitirla. Pero lo impactante de esa imagen tiene una sola explicación que está reflejada en todas las afecciones que tenía Maradona al 20 de noviembre de 2020 y que no fueron atendidas”, expresó Iribarren.

Luego, Ferrari recogió el guante una vez más y sostuvo que para los médicos y profesionales Diego era “una bomba de tiempo”. Y espetó: “se lo sacaron de encima y lo pusieron en esa casa de Tigre donde terminó muriendo”.

Durante el alegato dividieron el período de internación del famoso ex capitán de la Selección en dos semanas, y postularon que durante la primera se advierte que Maradona estaba bien pero no era cuidado debidamente.

“Los enfermeros en este juicio tenían la obligación de evaluar al paciente, cumpliendo con el tratamiento médico. Lo llamativo de esto es que todo lo que dice ahí es lo que no pasó, no lo cumplieron. Luque no fue nunca y Cosachov y Díaz hicieron pasadas de médicos, no sabemos si vieron al paciente. Eso fue los primeros días”, contextualizó Ferrari.

Y siguió: “La última semana fue la semana del terror. Entre el 16 de noviembre y el 24. La casa era un vacío puro. La acción de los profesionales de la salud también estuvo caracterizado por el vacío. Las últimas horas fueron las más temerarias. Porque como se va a ver en este alegato, las planillas en las que los enfermeros supervisados con Perroni con injerencia de Forlini materializaban sus controles, dejaban mucho que desear”.

“Después de no levantarse el paciente a la mañana, ya del 25 de noviembre, el enfermero Almirón, al cambiar la guardia, tuvo el tupé de decir, sin entrar a la habitación, que lo vio ‘óptimo’. No conforme con eso, se adelantó un paso más y dijo que había ingerido líquidos, pero no sólidos. No lo pudo ver. Su planilla, su información, es falsa”, desarrolló el fiscal.

Luego mostró a los presentes una foto de Diego, sin vida, en la cama. “Así murió Maradona. El triste final el 25 de noviembre. Y es la cronología de una muerte anunciada lo que tenemos a la vista. Esta imagen es el fin de la no actividad de las personas que debieron estar a cargo de la salud del paciente”, disparó.

En este marco, los fiscales citaron los resultados del análisis forense, señalando que la estrella mundial del fútbol no murió de manera súbita, sino que todos sus órganos tenían daños

“La primera conclusión fue que la muerte era evitable y la atención médica fue inadecuada. La segunda, que la internación era una ficción sin condiciones ni acondicionamiento. La tercera que existía un fallo orgánico múltiple que se menciono como fallo cardiohepatorenal. Por último, la Junta demostró que el señor Diego Armando Maradona falleció luego de una agonía prolongada”, consignó ante los jueces el fiscal Cosme Iribarren.

Luego sumó: “Las conclusiones del informe médico fueron contundentes. Existieron claros signos del deterioro de la salud de Maradona. Podemos decir que la muerte no apareció de la nada el 25 de noviembre, claramente comenzó a dar signos de ese desenlace fatal mucho tiempo antes”.

En tanto, antes de escuchar el alegato del querellante Eduardo Ramírez, que representa a Diego Junior, los jueces dictaron un cuarto intermedio.