La ciudad de La Plata presentó su mural de 50 metros en homenaje al Papa Francisco, un nuevo punto de referencia y símbolo de paz para la comunidad.
Martes 29 de Julio de 2025
A pocos metros de la majestuosa Catedral Inmaculada Concepción, en la ciudad argentina de La Plata, se erige el mural más grande del mundo dedicado al Papa Francisco. La obra, pintada por el reconocido artista Martín Ron, representó un gran desafío técnico, pero busca transmitir un mensaje profundo de paz, unión "entre tierra y cielo" y, por qué no, convertirse en un espacio de oración y peregrinación.
La trayectoria de Martín Ron es vasta, tanto en el tiempo como en el espacio, con más de dos décadas de experiencia en el muralismo y obras que embellecen ciudades alrededor del mundo. En su Argentina natal, tierra futbolera por excelencia, dos de sus murales más famosos son los que homenajean a Diego Maradona y Lionel Messi, una pequeña muestra de los cientos de murales que llevan su firma.
La Plata celebró la inauguración del mural dedicado al Papa Francisco
Este sábado, con la presencia de autoridades municipales y del Arzobispo de La Plata, Mons. Gustavo Carrara, se inauguró y bendijo un mural de 50 metros de altura que retrata al Papa Francisco, uno más de los “ídolos populares” que Martín Ron ha tenido el honor de plasmar en sus murales.
Pintar a los ídolos: un acto de memoria colectiva
"Los muralistas, más allá de pintar nuestras obras, estamos permanentemente detectando esas figuras que tienen una gran conexión popular", afirmó Ron en una entrevista con ACI Prensa. "El muralismo no deja de ser arte popular", destacó. "Pintar estos ídolos y contribuir a acrecentar la memoria colectiva de figuras tan significativas, sobre todo en lugares donde el arte no llega, es muy importante", reflexionó.
En relación con el Papa Francisco, el artista subrayó: "Más allá de su rol como el Papa, la persona más importante de Argentina, y de su figura dentro de la Iglesia Católica, tiene esa característica de 'ídolo popular' (aunque la palabra 'ídolo' sea, en este caso, entre comillas) porque tiene una gran llegada, una conexión muy especial con la gente".
Ron también señaló que sus murales representan "las máximas expresiones de los argentinos que llegaron muy lejos", y agregó que la gente, de alguna forma, lo exige.
Desprenderse de la obra para que cobre vida propia
Martín Ron destacó que una vez que la obra está terminada, "cobra vida propia en los lugares" donde se encuentra, y lo que realmente importa es el legado artístico, más allá de quién lo pintó. "Es necesario luchar un poco con el ego. Lo que importa no es tanto quién fue el autor, sino por qué lo hizo, porque las obras hablan por uno mismo", reflexionó.
"Si tengo la suerte y el privilegio de recorrer el mundo pintando, es porque son mis propias obras las que me llevan. Todo lo que tenga que decir, trato de expresarlo a través de ellas", añadió.
La pared: el gran desafío técnico
Ubicado en la intersección de las calles 54 y 14, el mural del Papa Francisco complementa el imponente paisaje de la Catedral de La Plata. Su ubicación fue una petición de la Municipalidad de La Plata, pero su realización implicó un desafío técnico importante.
Aunque el artista tuvo libertad para elegir la imagen que mejor representara al Papa, las limitaciones se centraron en las dimensiones de la pared: 50 metros de altura por 5 metros de ancho. Este formato estrecho y alto requería una composición que favoreciera la verticalidad para ser leído desde abajo hacia arriba, o viceversa.
"Es el Papa. Se podría pensar que cualquier foto de él serviría, pero la imagen tiene que contar algo más, tiene que ser especial", reflexionó Ron sobre la elección de la imagen.
La imagen elegida: un simbolismo profundo
La imagen seleccionada para el mural muestra al Papa Francisco sonriente, mirando hacia el cielo, con una paloma desplegando sus alas en su mano. Según Ron, esta imagen fue la candidata ideal por su simbolismo: "El edificio no tiene obstáculos visuales, y la paloma tiene un fuerte simbolismo dentro de la fe católica. Además, está la conexión entre la tierra y el cielo, algo que se refleja perfectamente en la obra".
"Es una imagen tierna, muy conocida, que representa la paz. Creo que es una de las mejores fotos de Francisco, y, como mural, transmite muchísimo", dijo el artista.
La obra como una nueva postal para la ciudad
Con todos estos elementos en juego, Ron estaba seguro de que la obra iba a trascender. "Cuando tienes todas estas variables, sabes que la obra va a dar que hablar, y se convertirá en una nueva postal de La Plata", expresó.
El mural, por su ubicación y su simbología, se convertirá, según el artista, en un punto de referencia para la ciudad. "Está en un lugar central, en la Plaza Moreno, al lado de la catedral. Todo esto lo convierte en un nuevo ícono de La Plata", agregó.
Un lugar de oración: el deseo de Martín
A pesar de no ser un creyente practicante, Martín Ron expresó su deseo de que el mural se convierta en un lugar de oración y reflexión para muchos. "Sería fabuloso que, en el futuro, esto se convierta en un punto de peregrinación. Que quienes visiten La Plata, vayan a la catedral, se acerquen a la figura del Papa Francisco, hagan un rezo, pidan algo. Eso sería increíble", dijo.
Francisco y la paz que el mundo necesita
Para el artista, el Papa Francisco es una figura que transmite paz. "Es una figura que hizo una ruptura simbólica al despojarse de lo material. Más allá de sus logros políticos, su figura representa algo profundo: paz", afirmó.
"Es por eso que elegí esa imagen, que no solo tiene el simbolismo de la paloma, sino también el de la paz, algo que el mundo necesita en este momento", concluyó Ron.
Multitudinaria inauguración
El mural fue inaugurado en una ceremonia multitudinaria, que contó con la presencia del intendente de La Plata, Julio Alak, miembros de la comunidad católica, representantes de colegios, políticos y otras instituciones. El evento incluyó actos artísticos y la bendición del mural, que estuvo a cargo del arzobispo local, Mons. Gustavo Carrara.
"La ciudad tiene que ser un lugar de encuentro, de integración, donde los vecinos trabajen juntos", expresó el prelado, añadiendo que esperaba que la figura del Papa Francisco inspirara a la comunidad a fomentar una cultura del encuentro, fraternidad y amistad social.