Glifosato en la yerba mate. Al ser la yerba un producto consumido en todo el país, la medida trasciende los límites de la provincia de Misiones.
11:00 hs - Lunes 05 de Octubre de 2026
La Provincia de Misiones dio un giro normativo al eliminar la prohibición del glifosato en su territorio. La decisión, promulgada mediante el Decreto N° 1757 tras su aprobación en la Cámara de Representantes, modificó la Ley de Bioinsumos y reincorporó al herbicida bajo el régimen general de fitosanitarios.
La medida encendió un intenso debate entre la necesidad de previsibilidad económica para los productores y las advertencias por su impacto en la salud y el medio ambiente. Al ser la yerba un producto consumido en todo el país, la medida trasciende los límites de la provincia de Misiones.
El contexto del cambio normativo
En 2023, Misiones había sancionado la Ley VIII N° 103, la cual promovía una transición hacia sistemas productivos basados en bioinsumos y fijaba la prohibición total del glifosato a partir de julio de 2025. Sin embargo, la Legislatura provincial derogó la restricción específica.
Con esta reforma, el uso de glifosato vuelve a estar supeditado a las regulaciones de la normativa nacional y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La medida adquiere un peso estratégico trascendental, dado que la provincia de Misiones concentra aproximadamente nueve de cada diez hectáreas (el 90%) destinadas al cultivo de yerba mate en la Argentina.
La postura a favor: viabilidad económica, costos y previsibilidad
Desde el sector productivo yerbatero y la Legislatura provincial sostienen que la prohibición total generaba una fuerte incertidumbre técnica y económica para los agricultores. Entre los principales fundamentos destacan:
- Reducción de costos y esfuerzo operativo: Para pequeños y medianos productores con predios de 8 a 10 hectáreas, la limpieza de malezas utilizando únicamente herramientas manuales (como azada y machete) resulta inviable operativamente y eleva sustancialmente los costos de producción.
- Preservación de la competitividad: Se advirtió que mantener la prohibición generaba una desventaja frente a otras provincias y regiones competidoras que no cuentan con dicha limitación.
- Mercados de exportación: La falta de alternativas fitosanitarias debidamente homologadas y certificadas a nivel oficial amenazaba con trabar el acceso a mercados externos clave en rubros como el té y la yerba mate.
- Previsibilidad y transición gradual: El diputado provincial Enio Lemes aclaró que la sustitución del herbicida queda condicionada a la existencia de alternativas eficaces y autorizadas por organismos competentes, permitiendo un esquema de transición progresiva sin desproteger la actividad.
- Aporte nutricional al suelo: Gerardo Vallejos, integrante del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), explicó que la aplicación del herbicida no se realiza fumigando la planta, sino de forma dirigida hacia las malezas; una vez eliminadas, estas se descomponen y se transforman en abono natural para la capa superficial del suelo.
Inocuidad y pautas del INYM sobre el producto final
Ante las controversias generadas, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) emitió precisiones técnicas para llevar tranquilidad a los consumidores y distinguir la regulación agronómica del estado del alimento final.
- Cultivo no transgénico: La yerba mate no es modificada genéticamente (no es OGM / "RR"). Por ello, el glifosato jamás se aplica de forma generalizada sobre el follaje, sino únicamente de manera localizada o dirigida a la vegetación competidora ("manchoneo").
- Límite Máximo de Residuos (LMR): La normativa argentina fija un LMR de 0,5 mg/kg (ppm) para la yerba mate elaborada. El organismo remarcó que la modificación legal no implica la presencia de residuos en la yerba empaquetada, la cual sigue bajo los controles del Código Alimentario Argentino.
- Manejo sustentable y alternativas: El INYM promueve el uso de cubiertas verdes espontáneas, el desmalezado mecánico y el manejo integral de suelos para reducir de forma progresiva la dependencia de insumos químicos externos.
La postura en contra: alertas por el impacto sanitario y ambiental
Por otro lado, organizaciones ambientalistas, sectores de la salud y defensores de la producción agroecológica expresaron su profunda preocupación por el regreso del herbicida al ecosistema misionero.
- Evidencia sobre el riesgo oncogénico: Las críticas se apoyan en las evaluaciones científicas internacionales. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó al glifosato como "probablemente carcinogénico para los humanos".
- Impacto en ecosistemas y salud humana: Se advierte sobre la contaminación del suelo, de los recursos hídricos y el riesgo que representa la exposición directa e indirecta para los trabajadores rurales y las comunidades aledañas a los yerbales.
- Retroceso en la transición ecológica: Quienes rechazan la derogación sostienen que la provincia retrocede en el camino trazado para sustituir progresivamente los agrotóxicos por bioinsumos orgánicos y sostenibles.