General La Madrid: una centella mató 33 terneros

Una centella que cayó en un campo de Líbano, en el partido bonaerense de General La Madrid y mató 33 animales y causó pérdidas por $40 millones

09:38 hs - Viernes 24 de Abril de 2026

Una centella cayó en una campo del partido General La Madrid y mató 33 terneros del establecimiento rural ubicado en Líbano, generando un saldo negativo que supera los 40 millones de pesos en pérdidas de capital para la empresa familiar de Ricardo Hoffmann, propietario de La Delia.

Según detalló el productor, el comportamiento natural del rodeo ante estos eventos climáticos precipitó el desenlace. “El animal, naturalmente ante la tormenta, quiere escapar y se va en grupo contra los alambres. Donde llega al alambre se quedan amontonados”, explicó a La Nación. Esto fue lo que originó el fatal desenlace. Al caer la descarga sobre el cerco perimetral, la tracción de la corriente a través del metal alcanzó de lleno a los vacunos que se encontraban allí.

centella General La Madrid vacunos

El lote afectado formaba parte de un grupo total de aproximadamente 100 animales de la raza Aberdeen Angus, de acuerdo con el productor. Los terneros muertos contaban con un peso estimado de 200 kilos cada uno. Además, señaló que este segmento del rodeo se encontraba en plena etapa de desarrollo dentro del sistema productivo del campo, con el objetivo de continuar su proceso de recría y engorde para ser comercializados como animales terminados dentro de un año. “Estos son terneros que siguen un sistema productivo, que van a engordar, se venden gordos en un año más, pero no van a estar el año que viene”, precisó.

Es una situación triste para uno y para los empleados que están ahí, que lo sufren y lo ven. También hay que pensar desde el punto de vista de que no le pasó a ninguna persona tampoco, que están trabajando allí en el campo y que también corren ese riesgo los días de tormenta eléctrica, que los agarre en el campo trabajando. Mirándolo desde ese lado, hay que ver la parte no tan negativa”, describió. “No es culpa de nadie, es culpa de la naturaleza. Los alambres están puestos y, al estar los alambres, también está el riesgo. Esta vez le tocó a uno”, sintetizó.