Viernes 23 de Septiembre de 2022
El abogado Carlos Beraldi reclamó este viernes la absolución de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la causa en la que se la juzga por el supuesto direccionamiento de la obra pública de Vialidad en Santa Cruz en favor del empresario Lázaro Báez, mientras se desempeñó como mandataria durante dos períodos.
El pedido de absolución por parte del defensor se concretó después de que la exmandataria hiciera uso de su autodefensa, tal como es su derecho por ser abogada, en un tramo del alegato en el que aseguró que fue llevada de "los pelos" ante la justicia".
Con la requisitoria formal, Beraldi cerró el alegato de la defensa de la expresidenta, que duró tres audiencias. El abogado se ocupó de responder las afirmaciones de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola en relación a que el 'lawfare' (guerra jurídica) "no existe" y que se trata solo de una estrategia de "marketing" a la que recurren aquellos acusados "cuando no pueden revertir los hechos" planteados en un juicio.
Beraldi les respondió con una definición del Papa Francisco -que también había sido invocada por la fiscalía- en la que señaló que "el uso indebido de procedimientos legales y tipificaciones judiciales, el 'lawfare', pone en riesgo las democracias de los países y es utilizado para minar los procesos políticos emergentes".
Antes, y tras haber rebatido con documentos y testimonios las afirmaciones de la fiscalía, Beraldi había aseverado que "Cristina Fernández de Kirchner jamás impartió directiva alguna vinculada a las obras investigadas en esta causa", por lo que sostuvo que no existen elementos para atribuirle una malversaciones de fondos públicos.
La Vicepresidenta, durante su intervención, sostuvo que la causa Vialidad fue una "fábula" montada para llevarla "de los pelos" ante la justicia, sostuvo que en las acusaciones en su contra "se violó la Constitución Nacional" porque fueron asentadas sobre "decretos aprobados por el Parlamento" y consideró la actuación de los fiscales y los jueces en ese juicio constituye "un claro caso de prevaricato".
"Hubo toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio", expresó la Vicepresidenta desde su despacho en el Senado de la Nación, al exponer vía Zoom en el marco del alegato final ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 2.
Durante poco más de hora y media, la Vicepresidenta analizó los motivos por los cuales sostiene los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola violaron la Constitución Nacional con las pruebas que tomaron en cuenta para pedir que se la condene a 12 años de prisión y se la inhabilite de por vida a ejercer cargos públicos, y anticipó que reclamará la extracción de testimonios de todas sus contradicciones en relación a la prueba por constituir "un claro a caso de prevaricato".
Ante ello, pidió a los jueces que "se extraigan testimonios de todos y cada uno de los hechos donde, confrontados dichos del fiscal con la prueba obrante en autos, sea pericial, testimonial o documental, queda demostrado que los fiscales Luciani y Mola mintieron en el alegato final de acusación".
"La acusación de los fiscales viola la Constitución" porque "un Gobierno elegido por el pueblo no puede ser considerado como una asociación ilícita", remarcó la Vicepresidenta en su exposición, en la que puso el foco en "las arbitrariedades" cometidas en su contra en el marco de este proceso.
"A la que tenían que traer de los pelos a un juicio era a mí y, para traerme de los pelos a mí al juicio, trajeron de los pelos al Código Penal, a la Constitución, a la jurisprudencia, a todo", enfatizó la exmandataria.
Esto "realmente es un disparate, esto complica a un país; lo torna poco serio; lo pone casi al borde del ridículo", cuestionó poco después de anticipar que podrá al alcance de los argentinos y "del mundo" a través de su plataforma lo ocurrido en el marco de este debate.
La acusación "no tiene ni pies ni cabeza, pero es profundamente anticonstitucional, antirrepublicana y antifederal", continuó Cristina Fernández de Kirchner.
"El derecho penal de autor en la Argentina tiene nombre y apellido: se llama Cristina Fernández de Kirchner", dijo antes de dar tres ejemplos de "las mentiras" de los fiscales Luciani y Mola y de concluir que se está ante un "claro caso de prevaricato".
"No solamente los jueces tienen la obligación de buscar la verdad, sino también todos los auxiliares de la Justicia y del Ministerio Público Fiscal", enfatizó la Vicepresidenta.
En caso de prosperar esa acusación fiscal en un veredicto de los jueces del Tribunal Jorge Gorini, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu se "llegaría al ridículo de que el fiscal no lo sería porque se lo firmé yo, la jefa de la asociación ilícita", ironizó.
Además, recordó que se trata de "tres Gobiernos elegidos por el pueblo" los que definieron las políticas puestas en tela de juicio en este debate.
"No podemos ser una asociación ilícita; se discuten decretos de necesidad y urgencia aprobados por el Parlamento. Esto es lo que estamos discutiendo acá. Por eso digo que este juicio no tiene andamiaje constitucional", planteó.
"Es un disparate lo que estamos discutiendo aquí", dijo la Vicepresidenta, quien exhibió un ejemplar suyo de la Constitución Nacional y otras normas para detallar cómo la fiscalía violó su artículo 1 de la Carta Magna, que "adopta como sistema de Gobierno el sistema representativo, republicano y federal".