Alberto convocó a una cumbre para evaluar una cuarentena segmentada
Desde las 11 con la CGT y la UIA discutirá una salida paulatina del aislamiento, pero poniendo el foco en la cuestión sanitaria. Endurecen controles.

Lunes 06 de Abril de 2020

El gobierno nacional se reunirá hoy con representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Unión Industrial Argentina (UIA) para comenzar a definir cómo se saldrá gradualmente de la cuarentena que comenzó a regir desde el 20 de marzo. Si bien el presidente, Alberto Fernández, evalúa diferentes medidas para contener el avance del coronavirus en la Argentina, también tiene en mente un plan para que la actividad económica se vaya recuperando gradualmente a partir del lunes 13, cuando se dispondría el final de la cuarentena obligatoria.

La idea del comité de crisis fue sugerida por la mesa chica de la central obrera durante el encuentro que mantuvo el viernes con el Presidente, que luego se reunió con la conducción de la UIA y fue sumada a esa iniciativa. Por eso convocó para hoy a las 11 en Olivos, además de la UIA y a la CGT, a la Cámara Argentina de Comercio (CAC). Un cuarto actor será el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, que es probable que esté acompañado de diferentes especialistas.

Fernández empezó a diseñar el formato de una cuarentena light a partir del 13. Lo piden, entre otros actores, los sectores empresarios. La cumbre de Olivos es para empezar a definir formato, protocolos y variantes para la flexibilización de la cuarentena. Es el primer encuentro público de este tipo y consolida la idea sobre cambios a partir del 13-A.

Ahí, la voz de Ginés González García será determinante: Fernández prioriza el enfoque sanitarista y quiere que en la mesa de análisis esté el enfoque empresario pero mediado por el prisma de la prevención del virus.

Alberto Fernández ya anunció que, aunque se levante la cuarentena, “los chicos seguirán sin ir al colegio, la administración pública seguirá con trabajo a distancia, y seguirá el aislamiento para los mayores adultos”. De la misma forma, se mantendrá la prohibición de los espectáculos al aire libre y cerrados, y las actividades con un masivo contacto social.

Pero pese a las buenas intenciones también surgen los interrogantes: cómo se comportará la estadística del virus en estos días y, sobre todo, cómo administrar una salida escalonada solo para casos puntuales. De hecho, en el Gobierno planean un megaoperativo para Semana Santa, donde dicen que van a endurecer los controles en las rutas para evitar traslados con fines turísticos.

Por lo pronto, el Gobierno comenzó a explorar escenarios de flexibilización. La construcción es uno de ellos, la obra pública que no forma parte de la emergencia de salud.

El otro es el comercio, en particular de sectores que no son esenciales pero tiene mucha actividad, trascendió extraoficialmente.

Los escenarios que estudian en la Rosada

Entre las posibilidades para reanudar las tareas gradualmente que el primer mandatario evaluó con empresarios y sindicalistas figura la estructuración en las empresas de turnos de no más de 20 trabajadores en forma simultánea para evitar las aglomeraciones. A quienes vuelvan a cumplir tareas se les tomará la temperatura cuando lleguen y deberán aportar sus datos personales para que se establezca un seguimiento detallado del estado de salud de cada empleado.

El Gobierno ya tiene en marcha un sistema de control por GPS de los argentinos que volvieron del exterior, lo que les permitió a los funcionarios armar un mapa de geolocalización que incluye a los pasajeros y sus parientes. Ese mapa fue el que el Presidente les mostró a los dirigentes de la CGT desde una notebook, en el encuentro que mantuvieron la residencia de Olivos. La vuelta al trabajo en turnos limitados y con personal controlado se complementaría con un cronograma reducido de transporte público, dejaron saber fuentes oficiales.