Yamandú Orsi asumió como presidente de Uruguay: "Me rebelo a ese país de las dos mitades"

El flamante mandatario Yamandú Orsi recordó que hace 40 años que el Uruguay conserva la democracia y expresó su compromiso por mantenerlo.

Sábado 01 de Marzo de 2025

En su primera ponencia como flamante presidente del Uruguay, Yamandú Orsi, luego de su promesa en el Parlamento, resaltó el compromiso con la libertad, la verdad y la justicia, siendo que se cumplen 40 años de democracia ininterrumpida en el país, por lo que remarcó que trabajará por la unidad en la política.

"Yo Yamandú Orsi, me comprometo por mi honor a desempeñar lealmente el cargo que se me ha confiado y a guardar y defender la Constitución de la República", dijo el flamante presidente en su juramento en el Parlamento, antes de comenzar su primer discurso como mandatario.

Presentado por la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, el jefe de Estado se dirigió a los presentes, tanto a los mandatarios de otros países, expresidentes, autoridades de los diferentes poderes, como así también al pueblo uruguayo. "Un día como hoy, pero hace exactamente 40 años, Uruguay recuperaba su democracia", recordó el presidente. "Asistimos al periodo más largo de la democracia en la historia de nuestro país", agregó.

"Hay secuelas de ese período que continúa hasta hoy", lamentó Orsi respecto a la persecución política y la crueldad humana que se vivieron en esos tiempo. "Por eso, es tan justo como imprescindible mantener intacto el compromiso con la libertad, la verdad y la justicia", sentenció seguido por un aplauso unánime.

En ese sentido, el presidente resaltó la alternancia de partidos políticos en los gobiernos. "Por eso decimos que el Uruguay funciona", remarcó. "Gracias democracia, gracias república, gracias partidos políticos, por hacer de este Uruguay una amalgama plural de convivencias que aún despierta asombro en el mundo", dijo.

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Agradecimiento y unidad

Posteriormente, remarcó que su trayectoria política estuvo marcada siempre por las personas que los acompañaban. "No llego solo, llego con la experiencia de mis años en mi querido Canelones, con lo aprendido de cada vecino o vecina con quienes trabajamos por un mejor departamento. Llego también con la enseñanza de los queridos Marcos Carámbula, Tabaré Vázquez y José Mujica", remarcó.

Por otro lado, resaltó la importancia de los partidos políticos como "vasos comunicantes de la democracia con el pueblo" y su presencia en la sociedad, al calificarlos como "una vacuna contra los excesos surgidos del mesianismo".

"Sabemos que tenemos que atesorar esta construcción en tiempo donde proliferan las expresiones de anti política y las lógicas excluyentes. Seamos siempre adversarios pero nunca enemigos", pidió. "Alejémonos todo lo posible del cinismo y la frivolidad par ano tener que lamentar el descreimiento en la política y sus consecuencias", resaltó.

Reconocimiento a los expresidentes

Por su parte, el flamante mandatario resaltó la estabilidad política, económica y social del país y agradeció a los expresidentes Mujica y Vázquez, pero también a los presentes Julio María Sanguinetti, Luis Lacalle Herrera y al ya fallecido Jorge Batlle, así como al jefe de Estado saliente Luis Lacalle Pou.

"Este gobierno llega precedido entonces de esa acumulación positiva", marcó, destacando que ayudó al país a "superar en 2002 su peor crisis", mientras expresó su "convicción de cultivarla en distintos planos de la vida nacional".

En ese tono, el flamante presidente destacó que la acumulación positiva "ha permitido también que Uruguay sea un país de reglas estables, donde los contratos se cumplen" y aclaró: "No vamos a ignorar las reglas de funcionamiento de la economía que Uruguay mantiene desde su restauración democrática".

"No llegamos al gobierno con la lógica de imponer. Personalmente, me rebelo contra ese país de las dos mitades, donde la mitad que gana recurre al ordeno y mando y la otra debe estar condenada a obedecer bajo protesta", remarcó en uno de los tramos salientes de su discurso.