Viernes 11 de Agosto de 2017
Un robot de vigilancia trabajó durante una semana en un edificio de Washington y se suicidó. Knightscope K5, conocido como Steve, se arrojó a una fuente y no sobrevivió al incidente.
Expertos aseguran que el androide tuvo tiempo de crear mapas de distintas zonas del complejo para prevenir accidentes de este tipo, por lo que consideraron el hecho como una autoeliminación.
Steve llevaba tan solo una semana trabajando en un complejo residencial con restaurantes y oficinas y se arrojó luego de pocos días desarrollando sus capacidades de seguridad.
El androide estaba siendo supervisado para poder revisar y remediar cualquier error en el sistema. Sin embargo, el policía cibernético se dirigió de cabeza a una fuente. Se desconocen las causas exactas del hecho.