Está a 7.000 metros de profundidad, tiene una extensión de unos 1.200 kilómetros y calculan que hay hasta 10 millones de cadáveres de ballenas
11:52 hs - Lunes 15 de Junio de 2026
A una profundidad entre 4.000 y 7.000 metros bajo la superficie del océano Índico, en una extensión de aproximadamente 1.200 kilómetros, hay millones de cadáveres de ballenas, algunos calculan que no menos de 10 millones. Hay restos de ejemplares que fueron a morir allí hace poco tiempo, pero también hay esqueletos de ballenas extintas y hay fósiles de 5 millones de años de antigüedad. "Es un descubrimiento realmente único", se sorprendió un científico que publicó un material en la revista Nature en el que confía en que habrá "muchos otros hallazgos fascinantes", como si se tratara de una saga cinematográfica épica.
La expedición científica internacional (con investigadores de China, Italia y Nueva Zelanda) descubrió de forma totalmente inesperada este cementerio de ballenas en la fosa Diamantina, en el sudeste del océano Índico, a unos mil kilómetros de Perth, en Australia Occidental.
Allí abundan organismos y especies que "podrían ser nuevas para la ciencia", según indica el estudio publicado en la revista Nature.
"Descubrir una necrópolis de esta magnitud fue algo totalmente inesperado", afirmó Xiaotong Peng, uno de los autores del estudio y miembro de la Academia China de Ciencias. Y afirmó que "la extensión de la zona, la profundidad y la antigüedad de los restos superan con creces" lo que habían imaginado que podían encontrar.
En 32 inmersiones en el lugar, los exploradores recolectaron muestras de 485 puntos con fósiles de ballenas y zonas de caída de ballenas activas, hallando un auténtico tesoro de restos, incluido el esqueleto de una ballena extinta.
Hallazgos
Entre los cráneos fosilizados hallados en el yacimiento se identificó el de un zifio (Pterocetus benguelae) de 5,3 millones de años de antigüedad. El mayor hallazgo fue el cadáver de una ballena minke antártica de 5 metros de longitud. También se descubrió una nueva especie, bautizada por el equipo como Pterocetus diamantinae en honor al lugar del hallazgo.
Medusas, gusanos y crustáceos forman parte de la comunidad de criaturas que se alimentan de la enorme cantidad de cadáveres acumulados.
"El hallazgo de este vasto cementerio de fósiles por parte de Peng y sus colegas es un descubrimiento realmente único", escribió en Nature el científico del Museo Marino Calvert, Stephen J. Godfrey.
Limitado
Agregó que "aunque el acceso al lugar es limitado, es probable que albergue muchos otros hallazgos fascinantes y, sin duda, inspirará nuevas inmersiones con sumergibles en entornos similares".
"El artículo de Peng y sus colegas me recordó al tráiler de la primera entrega de una saga cinematográfica épica. Espero que lleguen muchas más de estas grandes producciones", sentenció.