Lula dice que solo quiere salir de prisión con un "100% de inocencia"
En una entrevista, reiteró sus acusaciones al exjuez Moro y se declaró un perseguido político. Purga dos condenas por coimas y lavado

Domingo 18 de Agosto de 2019

San Pablo.- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, afirmó en una entrevista televisiva que solo quiere salir de la cárcel con un “100% de inocencia” y por eso no pedirá a la Justicia una reducción progresiva de su condena. Lula ya tiene dos condenas por actos de corrupción y podría recibir varias más.

“Solo quiero salir con un 100% de inocencia y desde aquí adentro voy a probar que ellos (por el ex juez y ministro de Justicia, Sérgio Moro, y el fiscal jefe de la operación Lava Jato, Deltan Dallagnol) son bandidos y yo no. Es eso lo que quiero probar”, dijo Lula al canal en Youtube del periodista y escritor Bob Fernandes. Moro es el protagonista del Lava Jato como juez federal de Curitiba y condenó a 9 años de prisión a Lula. Luego un tribunal de segunda instancia confirmó y elevó esa sentencia, y posteriormente llegó una segunda condena en otra causa.

Lula cumple condena por corrupción y lavado de dinero en la sede de la Policía Federal (PF) de Curitiba, capital del sureño estado de Paraná y donde se concentran las investigaciones de la operación anticorrupción Lava Jato.

La entrevista, retransmitida por la TVE Bahía, fue la primera concedida por Lula después de que de la jueza de primera instancia Carolina Lebbos, encargada de la ejecución de la pena, ordenara hace una semana su traslado a una prisión de Sao Paulo, una decisión que fue derogada por la Corte Suprema. “Significó (la decisión de su traslado) la necesidad de librarse de Lula antes que él pueda salir de aquí. No conozco a la jueza, pero ella fue irresponsable. Espero que la sociedad esté viendo. No quiero ser tratado mejor ni peor que nadie”, apuntó Lula, citado por la agencia de noticias EFE. Lula usó la entrevista como un acto político, para culpar a la Justicia de una presunta persecución en su contra.

El exmandatario (2003-2011), que defiende su inocencia y cuestiona las pruebas del proceso en el que se le condenó por recibir como parte de las coimas de constructoras un departamento de tgres pisos en la playa y una casa de campo, aseveró que está encarcelado “porque quiere”, pues tuvo muchas oportunidades para salir del país. “Yo quiero salir de aquí con el 100% de inocencia. Estoy aquí porque quiero. Yo podría haber salido de Brasil. Tuve muchas oportunidades. No quise salir porque la forma de ayudar a poner bandidos detrás de las rejas es estar aquí”, reiteró.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) criticó la acción de la Policía, que después de su arresto confiscó “hasta las tabletas digitales de sus nietos”, según afirmó y “diferente del ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha”, también preso, “al que no le retuvieron el teléfono móvil” por una supuesta orden de Moro. Ninguna de estas afirmaciones pudo confirmarse por una fuente independiente

“¿Qué tenía el teléfono de Eduardo Cunha que Moro (entonces juez de Lava Jato) no quería que nadie supiese? ¿Por qué ellos no aceptaron una delación de Eduardo Cunha?”, cuestionó Lula, para quien Estados Unidos, interesado en el petróleo, está detrás de la operación anticorrupción iniciada en la estatal Petrobras. Lula no habló del costo, del orden de 4000 millones de dólares, que le significó a Petrobras la corrupción estructural que sufrió bajo sus dos gobiernos y los de su sucesora, Dilma Rousseff. Además, al actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, Lula lo calificó como “un monstruo que surgió” cuando la poderosa red de medios Globo no consiguió “poner como candidato presidencial al presentador Luciano Huck”. Lula ha recibido dos condenas por corrupción y lavado de activos.

Exministro dice que Lula y Dilma recibieron millones en sobornos empresarios

El exministro y jefe de Gabinete Antonio Palocci bajo los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff denunció ilícitos y sobornos por un monto de 333,59 millones de reales bajo esos dos presidentes. Los fondos eran recaudados y transmitidos por empresas, bancos e industrias a políticos y partidos de los gobiernos de Lula y Dilma. Palocci, quien ha estado en prisión y firmó un acuerdo de “delación premiada”, habló de una “organización criminal” del PT y señaló ilegalidades durante 12 años (entre 2002 y 2014).

Según el diario O Estado de Sao Paulo, hay 23 informes detallados de Palocci, que van de grandes obras de infraestructura, contratos ficticios, donaciones escondidas para campañas electorales, liberación de recursos del banco nacional de desarrollo BNDES y créditos del Banco do Brasil, creación de fondos de inversión, fusiones y medidas para favorecer a los grupos empresarios beneficiados.

Palocci firmó un acuerdo de delación con la Policía Federal en la Operación Lava Jato. Fue detenido en septiembre de 2016 y condenado por el entonces juez Sergio Moro a 12 años y dos meses de prisión por corrupción pasiva y blanqueo de capitales. Como resultado del pacto, que fue aprobado judicialmente, Palocci fue puesto en libertad en noviembre de 2018. Todavía en prisión, interrogado por Moro, denunció a Lula y reveló el “pacto de sangre” del PT con la constructora Odebrecht, una supuesta reserva de 300 millones de reales que el contratista había asumido con el partido de Lula.

Palocci cita a Odebrecht, AMBEV, Camargo Corrˆa, Po de Açúcar, Banco Safra, Casino, Instituto Lula, Grupo Po de Açúcar, PAIC Participaçes, Votorantim, Aracruz, BTG Pactual, Grupo Parmalat, Itaú-Unibanco, Bradesco, Vale, Brasil Seguros, BNDES, Sadia-Perdigo, Qualicdown, OAS. La élite de las grandes empresas brasileñas, en resumen.

También menciona a los expresidentes Lula y Dilma, al exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad, al exalcalde de la Cámara, Eduardo Cunha, a los ejecutivos Benjamín Steinbruch y Rubens Ommetto, al ex gobernador de Minas Fernando Pimentel, El diputado Carlos Zarattini, el diputado Gleisi Hoffman, el exdiputado Joo Paulo Lima e Silva, el exgobernador de Acre Tio Viana, el exsenador Lindbergh Farias, el expresidente del BNDES Luciano Coutinho y el exministro de Hacienda Delfim Netto.

Palocci fue el hombre fuerte en la economía en el primer gobierno de Lula da Silva (2003/7) al frente del Ministerio de Hacienda. Sin embargo ya en esa época se vio afectado por escándalos de corrupción, algo que golpeó de lleno al primero gobierno de Lula y a su mano derecha, José Dirceu, por un caso de coimas en el Congreso para comprar votos.