Miércoles 17 de Enero de 2024
El obispado de la Iglesia Católica de Mar del Plata quedó envuelto en incertidumbre tras la partida en noviembre de Gabriel Mestre: este miércoles renunció el segundo obispo que había sido nombrado por el Papa Francisco para reemplazarlo, Gustavo Larrazábal, a pocos días de su asunción. Sin explicación sobre los motivos que derivaron en esa definición, fue nombrado un nuevo “administrador” de manera provisoria: será Ernesto Giobando, obispo auxiliar de Buenos Aires.
El 13 de diciembre pasado el Papa Francisco había nombrado desde el Vaticano a Gustavo Larrazábal, hasta entonces obispo titular de Buslacena y auxiliar de San Juan de Cuyo, como nuevo obispo de Mar del Plata después de que el primero que había sido designado, José María Baliña, renunciara antes de asumir al exponer problemas de salud.
Sin embargo, este miércoles y a pocos días de asumir Larrazábal también decidió renunciar a su nombramiento y el pedido fue aceptado desde el Vaticano.
En este caso no se informaron las causas que llevaron a la renuncia y sólo se difundió la siguiente definición: “Luego de un proceso de discernimiento y oración realizado muy a conciencia, he llegado a la conclusión de que no es oportuno asumir el gobierno pastoral de la diócesis de Mar del Plata”.
La decisión fue por demás sorpresiva ya que su asunción en Mar del Plata ya estaba anunciada y convocada para este sábado a las 18 en la Iglesia Catedral con la presencia de autoridades nacionales de la Iglesia y referentes de distintos puntos del país e incluso Larrazábal había sido despedido con una celebración el domingo por la comunidad de la Iglesia Católica de San Juan, donde finalmente seguirá desempeñándose.
En este contexto, este miércoles desde el Obispado de Mar del Plata que sigue sin titular comunicaron que el Papa Francisco nombró a un “administrador apostólico” que quedará a cargo temporalmente de la organización de la diócesis de Mar del Plata: será Ernesto Giobando, obispo titular de Appiaria y auxiliar de Buenos Aires. Hasta el momento quien se mantenía como administrador era Luis Albóniga.
Las dos renuncias de quienes habían sido designados como nuevos obispos de Mar del Plata se produjeron después del traslado de Gabriel Mestre que se despidió de Mar del Plata el 9 de septiembre y algunos días después, el 16 de septiembre, asumió como nuevo arzobispo de la Arquidiócesis de La Plata.
De esta manera, todavía resta definirse quién se transformará en el octavo obispo de Mas del Plata: los anteriores fueron Enrique Rau (1957-1971), Eduardo Francisco Pironio (1972-1975), Rómulo García (1976-1991), José María Arancedo (1991-2003), Juan Alberto Puiggari (2003-2010), Antonio Marino (2011-2017) y Gabriel Mestre (2017-2023).
La visita de monseñor Puiggari
En noviembre pasado, la comunidad de Mar del Plata recibió a monseñor Puiggari, arzobispo de Paraná, con motivo de la celebración de los 25 años de su consagración episcopal.
Durante su visita, el arzobispo de Paraná y exobispo de Mar del Plata, monseñor Juan Alberto Puiggari se reunió con el clero de Mar del Plata en la Casa de Ejercicios Espirituales del Bosque de Peralta Ramos.
Allí, el obispo presidió la Eucaristía donde agradeció la invitación a su primera diócesis como obispo titular, luego destacó la fidelidad de Dios y la obra de la Gracia que ha realizado en él a través de su ministerio. También recordó lo importante que fue su paso por Mar del Plata y destacó el enriquecimiento que significó su encuentro con la realidad de esta diócesis y con el clero.
Luego de la celebración los padres Armando Ledesma, Ezequiel Kseim y Juan Cruz Mennilli, recordaron aspectos importantes de su ministerio y de su relación con los sacerdotes de la diócesis.
Sede vacante
En julio pasado el obispo de Mar del Plata, Gabriel Mestre, fue designado por el Papa Francisco como nuevo arzobispo de La Plata, cargo que asumió en septiembre pasado.
Mestre fue el primer obispo de la Diócesis de Mar del Plata nacido en la ciudad. La designación del próximo obispo de Mar del Plata es un proceso que ya se inició y será anunciado oportunamente por el Papa.
La historia de la diócesis indica que el primer obispo fue monseñor Enrique Rau, el segundo obispo fue monseñor Eduardo Francisco Pironio (cardenal que transita el sendero de la beatificación); tercer obispo, monseñor Rómulo García; el cuarto obispo, monseñor José María Arancedo, el quinto obispo, monseñor Juan Alberto Puiggari; el sexto obispo, monseñor Antonio Marino, el séptimo obispo, monseñor Gabriel Mestre y actualmente se aguarda la designación de quien ocupará el octavo lugar.