Miércoles 11 de Octubre de 2023
En los saludos a los fieles italianos durante la Audiencia General del miércoles 11 de octubre, el Papa Francisco exhortó nuevamente a detener los ataques y las armas en Tierra Santa, instó a liberar a los rehenes de forma inmediata y remarcó que el terrorismo y los extremismos no ayudan a encontrar una solución al conflicto.
Ya lo había manifestado el domingo 8 de octubre, al final de la oración mariana del Ángelus, cuando indicó que seguía "con aprensión y dolor la guerra en Tierra Santa". Este miércoles, en la plaza San Pedro, volvió a referirse a la escalada de violencia entre Israel y Palestina.
"Tantas personas asesinadas, tantas heridas…”, dijo. El Santo Padre reza por las familias que han visto cómo un día de fiesta se convertía en un día de luto y pide que los rehenes sean liberados inmediatamente. La mirada del Obispo de Roma se dirigía hacia el festival “Nova”, un concierto por la paz, un evento al que asistieron miles de espectadores y fue uno de los múltiples puntos atacados por militantes del grupo terrorista Hamas.
"Estoy siguiendo con lágrimas y preocupación lo que está sucediendo en Israel y Palestina: muchas personas asesinadas, otras heridas. Rezo por esas familias que han visto transformar un día de fiesta en un día de luto y pido que los secuestrados sean liberados inmediatamente. Defenderse es un derecho de quien es atacado, pero estoy muy preocupado por el asedio total en el que viven los palestinos en Gaza, donde también ha habido muchas víctimas inocentes. El terrorismo y los extremismos no ayudan a alcanzar una solución al conflicto entre israelíes y palestinos, sino que alimentan el odio, la violencia, la venganza, y solo hacen sufrir a los unos y a los otros. Oriente Medio no necesita guerra, sino paz, una paz construida en la justicia, en el diálogo y en la valentía de la fraternidad", indicó el Papa Francisco en su mensaje.
Además, dirigió un pensamiento especial a la población de Afganistán, después del devastador terremoto que sufrieron, provocando miles de víctimas, entre las cuales muchas mujeres y niños, y de desplazados. "Invito a todas las personas de buena voluntad a ayudar a este pueblo ya tan probado, contribuyendo, en espíritu de fraternidad, a aliviar los sufrimientos de la gente y a sostener la reconstrucción necesaria".
La catequesis del día
En el ciclo de catequesis dedicadas al celo apostólico, el Papa hizo referencia al testimonio de santa Josefina Bakhita. Nació en Sudán y, cuando tenía apenas siete años, fue raptada y convertida en esclava. Durante su esclavitud padeció numerosos sufrimientos físicos y morales. A pesar de tantas heridas recibidas, cuando conoció a Cristo experimentó una gran liberación interior, se sintió comprendida, amada, y capaz de amar y perdonar, como Jesús perdonó a los que lo crucificaron.
"La experiencia del perdón hizo de Bakhita una mujer pacífica y pacificadora, libre y liberadora. Su ejemplo nos muestra el camino para liberarnos de nuestros miedos y de nuestras esclavitudes, para desenmascarar nuestras hipocresías y egoísmos, para reconciliarnos con nosotros mismos y sembrar paz en nuestras familias y comunidades. Su testimonio de vida nos enseña que el celo apostólico se expresa en gestos de misericordia, de alegría y humildad", manifestó.