Protestas en Francia e Italia, disturbios, incendios, saqueos, represión y miles de detenidos en violentas jornadas de protestas
12:43 hs - Domingo 18 de Octubre de 2026
Francia e Italia jaqueadas por masivas y violentas protestas antisistema. Las protestas en Francia, iniciadas a mediados de septiembre de 2026 y con fuertes movilizaciones masivas en octubre, se originaron por una combinación de crisis educativa, malestar económico y rechazo a las medidas de austeridad del gobierno de Emmanuel Macron que acarrearon crisis en la educación pública, aumento del costo de vida y pérdida de poder adquisitivo, encarecimiento de la energía y los combustibles, recortes presupuestarios.
A los estudiantes se les unieron los sindicatos, trabajadores públicos con salarios congelados y la reaparición de grupos como los "chalecos amarillos", ampliando la protesta hacia una crítica general contra la desigualdad económica y el modelo social francés.
Las protestas en Italia se originaron por el aumento del costo de la vida, la precarización laboral, los bajos salarios y el rechazo a las políticas de ajuste, el rearme militar y los recortes del gobierno de Giorgia Meloni.
A la movilización social y sindical —liderada por organizaciones como la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL)— se sumó un fuerte movimiento estudiantil que protagonizó ocupaciones de escuelas y marchas bajo consignas contra la austeridade, la crisis climática, las políticas represivas y la postura oficial respecto al conflicto en Medio Oriente.
Situación en Francia
Las protestas sociales realizadas el sábado en Francia terminaron con más de 1.200 personas detenidas en todo el país, en una jornada marcada por enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos y destrozos en comercios y edificios públicos.
En el área metropolitana de París, las autoridades contabilizaron 855 arrestos hasta este domingo a la mañana, mientras que la Prefectura de Policía informó que una persona murió tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, aunque no brindó más detalles sobre las circunstancias del fallecimiento.
En la capital francesa, 13 policías y gendarmes y dos bomberos resultaron heridos, de acuerdo con el balance oficial. Las autoridades también advirtieron sobre la presencia de grupos violentos, algunos de entre 500 y más de 1.000 integrantes, y señalaron que los daños materiales alcanzaron una magnitud significativa.
La investigación continuará en los próximos días mediante el análisis de imágenes de video para identificar a otros posibles responsables.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, había informado el sábado por la noche que se habían registrado 1.200 arrestos en el conjunto del país y que 150 policías y gendarmes habían resultado heridos.
Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, sostuvo que quienes participaron en actos violentos deberán responder por sus acciones y afrontar las consecuencias judiciales correspondientes.
Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio provocó daños importantes en el Ayuntamiento, un edificio histórico del siglo XIX.
El prefecto del departamento de Haute-Vienne, Maurice Barate, confirmó que las llamas quedaron controladas el domingo, mientras que el alcalde, Guillaume Guérin, aseguró que el edificio había quedado prácticamente destruido, aunque los servicios municipales continuarían funcionando.
En Italia es insostenible el costo de vida
Tras las revueltas en varias ciudades de Italia, la premier Giorgia Meloni, expresó su profundo respeto hacia las miles de personas que se manifestaron de forma pacífica en el marco de la convocatoria realizada por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), una movilización que contó con la presencia de referentes de la oposición política. Sin embargo, la mandataria advirtió que no se pueden soslayar los graves hechos de violencia registrados de manera simultánea en otras plazas del país.
Durante una serie de incidentes ocurridos en Milano, grupos de manifestantes lanzaron piedras contra las fuerzas del orden, dejando un saldo de agentes heridos, destrozos materiales y la obligada interrupción del cortejo.
En la ciudad de Torino, las autoridades interceptaron y detuvieron a personas que portaban adoquines y martillos rompevidrios, mientras que en Bolonia los desmanes motivaron el cierre preventivo de la estación ferroviaria.
Ante este panorama, Meloni cuestionó con dureza a los sectores que utilizan las protestas como herramienta para generar caos. “Vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, agredir a quienes garantizan la seguridad y tomar como rehenes ciudades enteras. Manifestar es un derecho. Poner a hierro y fuego nuestras ciudades no lo es”, sostuvo la jefa de Gobierno.
En la misma línea, la primera ministra renovó su reclamo dirigido a la dirigencia opositora, a la que instó a posicionarse con firmeza frente a los ataques. “No sean ambiguas al respecto. Condenen sin ambigüedad estas violencias y lancen un llamamiento claro para que toda movilización sea pacífica. Ante escenas de este tipo, el rechazo debe ser unánime. Toda reticencia se convierte en justificación. El silencio no es aceptable”, concluyó.