Estudio de Harvard aconseja la distancia social hasta 2022
Científicos afirman que un confinamiento único no detendrá la pandemia. Se podría modificar antes de fin de año si se descubre una vacuna.

Miércoles 15 de Abril de 2020

A nivel global, podría ser necesario que los países dispongan hasta 2022 períodos alternados de distanciamiento social para evitar que nuevos picos de contagio de Covid-19 desborden los sistemas sanitarios, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores de Harvard que fue publicado en la revista Science. El estudio se produce cuando Estados Unidos entra en el pico de su número de casos del nuevo virus y los estados de esa nación observan una eventual relajación de las medidas restrictivas duras.

La simulación por computadora del equipo de Harvard, que se publicó en un artículo en la revista Science, asumió que el Covid-19 se volverá estacional, como los coronavirus estrechamente relacionados que causan el resfriado común, con tasas de transmisión más altas en los meses más fríos.

Pero aún se desconoce mucho sobre el mal, incluido el nivel de inmunidad adquirido por una infección previa y cuánto tiempo dura, dijeron los autores.

Será estacional

“Descubrimos que es probable que las medidas de distanciamiento social por única vez sean insuficientes para mantener la incidencia del SARS-CoV-2 dentro de los límites de la capacidad de atención crítica en Estados Unidos”, sostuvo el autor principal Stephen Kissler en un intercambio con periodistas. “Lo que parece ser necesario en ausencia de otro tipo de tratamientos son los períodos intermitentes de distanciamiento social”, agregó.

De todas maneras, se requerirían pruebas virales generalizadas para determinar cuándo se han cruzado los umbrales para reactivar el distanciamiento, dijeron los autores. Sin embargo, una cosa es casi segura: el virus llegó para quedarse. El equipo aseguró que era muy poco probable que la inmunidad fuera lo suficientemente fuerte y dure lo suficiente como para que el nuevo coronavirus se extinga después de la ola inicial, como fue el caso del brote de SARS de 2002-2003.

Mark Woolhouse, un epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Universidad de Edimburgo, dijo que “este es un estudio excelente”, aunque remarcó que “es importante reconocer que es un modelo; es consistente con los datos actuales, pero no obstante se basa en una serie de suposiciones, por ejemplo sobre la inmunidad adquirida, que aún no se han confirmado”.

El artículo científico señala que los autores “están al tanto de que el distanciamiento prolongado, aún cuando sea intermitente, posiblemente tenga consecuencias profundamente negativas en lo económico, lo social y lo educativo”.