Martes 04 de Abril de 2023
El expresidente de Estados Unidos Donald Trump se declaró “no culpable” de los 34 cargos que le imputó la justicia de Nueva York por un soborno a una actriz porno y quedó en libertad sin condiciones. Fue este martes, día en que se convirtió oficialmente en el primer exmandatario de ese país en recibir una imputación penal.
Tras comparecer por alrededor de dos horas ante un tribunal en Manhattan, el exmandatario fue directamente al aeropuerto para regresar por vía aérea a su residencia de Mar-a-Lago, en el estado sureño Florida.
El juez de origen colombiano Juan Merchán lo inculpó de 34 cargos relacionados con falsificación de registros comerciales en el pago de 130.000 dólares a la estrella porno Stormy Daniels en la recta final de la campaña electoral de 2016, con el fin de que ella mantuviera en secreto una supuesta relación extramarital ocurrida 10 años antes y que él siempre negó. Merchán informó que la próxima audiencia del caso fue fijada para el 4 de diciembre próximo y anticipó que el juicio podría comenzar en enero de 2024.
El exmandatario “falsificó repetida y fraudulentamente los registros comerciales de Nueva York para encubrir delitos con el fin de ocultar información perjudicial (para él) al público votante durante las elecciones presidenciales de 2016”, afirmó el fiscal de la causa, Alvin Bragg, en un comunicado. “No se pueden normalizar conductas criminales graves; todo el mundo es igual ante la ley”, agregó en conferencia de prensa posterior a la audiencia.
Según la acusación, quien por entonces era el abogado de Trump, Michael Cohen, fue el encargado de hacer el pago y el magnate le reembolsó la suma fraccionada, haciéndola pasar presuntamente como minutas profesionales.
Trump, de 76 años, intentará evitar por todos los medios ese proceso, que podría tener consecuencias imprevisibles para su carrera a la Presidencia en los comicios de 2024, aunque legalmente nada le impide presentarse y llegar eventualmente a la Casa Blanca, inclusive en el caso de una condena.
Este martes, por lo pronto, debió someterse al protocolo habitual de la toma de huellas dactilares y fotos para la ficha policial. Tanto el expresidente como sus abogados rechazaron la causa. Incluso Trump no dejó de gritar que es una “caza de brujas”.
El propio Trump dijo en su red Truth Social que “la audiencia fue impactante para muchos porque no hubo sorpresas y, por lo tanto, ningún caso”. Y agregó: “Prácticamente todos los expertos en legalidad dijeron que no hay caso aquí, no se hizo nada ilegalmente”.