Jueves 31 de Enero de 2013
Mientras el dólar oficial muestra leves oscilaciones en alza, de pocos centavos y cotiza a un valor de 5 pesos, el paralelo registra un vertiginoso incremento, que amplía la brecha con el mercado regulado.
Desde el año pasado, ante la restricción impuesta por el gobierno nacional a través de la Administradora Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la compra de divisas quedó supeditada al mercado paralelo.
Durante enero, el valor se disparó hasta rozar ayer los 8 pesos en Paraná. Concretamente, se vendía ayer desde los 7,93 pesos. Hace poco más de 15 días atrás, había llegado a los 7 pesos.
Vacaciones al exterior por un lado, pero fundamentalmente por la creciente expectativa inflacionaria, son los motivos del comportamiento del “billete verde”, a criterio del contador y economista Daniel Herrera.
Consultado por UNO, el profesional remarcó que “el dólar es como un sensor, no es una enfermedad. El problema es la inflación. Con precios estables uno puede ahorrar en pesos, porque no se pierde poder adquisitivo”.
En su opinión, la alta demanda no se basa en las vacaciones al exterior –que se pueden pagar con tarjeta a valor oficial–, sino fundamentalmente porque quienes quieren resguardar su dinero, acuden al dólar.
“El paralelo no es un negocio financiero, sino una secuela de la inflación. Como este año se sabe que tendrá una gran emisión monetaria, la gente que puede ahorrar algo quiere protegerse”, citó, y añadió que la expectativa inflacionaria para este año es del 35%, más alta del 25% del año pasado.
“El techo de la cotización del paralelo o blue está dado en la demanda, no en la oferta que está restringida. Es decir, en los excedentes de fondos que tengas y quieras resguardar de ese modo y no en otro bien”, explicó Herrera, pero planteó también que “este año también habrá un problema de demanda”, es decir, de menos fondos para el ahorro.
“Si prevés un aumento de salario de 20% e inflación de 30%, vas a tener menor poder adquisitivo, y menos margen para el ahorro”, sintetizó.
El problema de fondo, según el economista local, es que el déficit fiscal es financiado con emisión monetaria, no hay más producción, la oferta es siempre la misma, por lo que aumentan los precios. “En un año electoral, habrá más emisión de dinero, las expectativas inflacionarias serán más altas, y el valor del peso se pierde”, añadió. Por ello es que los gremios están pidiendo negociación salarial semestral, porque en el segundo semestre será mayor aún la inflación.
Por último, ante la consulta respecto a cómo afecta el dólar en la economía y en todos los estratos sociales, Herrera señaló que las clases media y alta buscan resguardar sus ahorros y recurren al mercado paralelo. “El empleado que vive el día a día, pelea el alimento, lo afecta porque hay bienes reales, incluso alimentos, con valor en dólar”, opinó.
“Es como una sinergia, la inflación y el valor real del dólar”, volvió a ilustrar respecto al verdadero problema del país.
Las cifras
*7 Pesos el valor del dólar paralelo hace poco más de 15 días. A mitad del año pasado se cotizaba entre 6 y 6,25 pesos.
*35% La expectativa inflacionaria para este año, superior al 25% del año pasado. Se acentuará en el segundo semestre del año.