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Los precios del sector porcino se acomodan tras la devaluación

Desde Capper son optimistas, pese a la variación entre estructura de costos en dólares y ventas en pesos en el mercado interno

Martes 08 de Octubre de 2019

La producción, faena y consumo de cerdo ha venido creciendo en los últimos años. Y el panorama sigue siendo alentador, pese a las complejidades económicas del país: de acuerdo con un documento publicado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación con información de agosto, durante los primeros ocho meses del año se registró en el país una suba del 3% en la producción de carne porcina, al contabilizar 421.775 toneladas. En tanto, la faena creció un 1,2% si se compara la variación de enero a agosto de 2019 respecto de igual período de 2018. En total, se faenaron 4.524.084 kilos en ocho meses.

Según la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (Capper) el sector en el país atraviesa un momento complejo por las dificultades de la coyuntura nacional, pero a la vez alentador por las potencialidades propias y factores que estimulan el mercado interno y externo. Los últimos datos oficiales dan cuenta de un sostenido crecimiento de la cadena, que permiten sortear los altos costos, la falta de financiamiento y los vaivenes de los indicadores macroeconómicos.

Según dijo a UNO el vicepresidente de la institución, Juan Pablo Cerini, en la provincia suceden las mismas circunstancias que a nivel nacional: “Tenemos como referencia los precios de los cereales de Rosario, que es caro el que pagamos acá, entonces nos impactan directamente las devaluaciones. Los saltos devaluatorios bruscos –insistió– van directamente a la estructura de costos que está bastante dolarizada, porque el 70% del costo de una granja es el alimento (básicamente maíz y soja), y el precio del producto es en pesos, porque el 98% de la producción argentina se vende en el mercado interno”, reseñó.

De todos modos, aportó que generalmente el precio en góndola se recupera luego de una devaluación, pero le lleva dos o tres meses el reacomodamiento. “En cambio–remarcó– ante una devaluación los costos suben inmediatamente. Veníamos bien desde la devaluación de agosto de 2018, se acomodó la situación a fin de año, y ahora nuevamente. El precio subió pero le falta un poco de recorrido, pero el consumo interno no tiene capacidad para responder a la suba de precios por la recesión”, indicó.

Actualmente, el precio de la costilla de cerdo oscila entre 233 y 215 pesos; la paleta entre 149 y 135 pesos; costeleta, unos 210 pesos; la nalga, alrededor de 225 pesos; y la bondiola, 290 pesos.

Estadística

Respecto del mercado interno, según el Ministerio de Agroindustria de la Nación se registró en el período de enero a julio de 2019 una suba interanual del 1,6% en el consumo per cápita, con un promedio de 14,97 kilos por habitante en el año. Incluso se llegaron a consumir 15,34 kilos durante el séptimo mes del año. Esto da cuenta de un aumento de la participación del cerdo en los hábitos de consumo de los argentinos, no sólo como opción ante las otras carnes, sino por las bondades propias y beneficios alimenticios.

Además, hubo un incremento en las exportaciones de cerdo que, si bien no son significativas en términos de volumen, sí resultan importantes para el camino que todo el sector está comenzando a recorrer. Según datos oficiales, creció un 36% la cantidad de ventas al exterior durante los primeros siete meses del año en términos interanuales, totalizando 13.442 toneladas comercializadas.

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