La escasez de repuestos reconfigura el juego de las aseguradoras con los autos chinos

La irrupción de las marcas importadas que se imponen en Argentina redefine al segmento con una “transformación profunda” que impactaría en las pólizas

15:03 hs - Lunes 31 de Agosto de 2026

El mercado automotor argentino atraviesa una revolución absoluta con la llegada de nuevas marcas importadas al país, principalmente desde China, que cambiaron las reglas de juego en la venta de autos cero kilómetro, y que pronto lo harán con los autos usados. Por eso, toda la estructura automotriz se reacomoda a sus novedades, mientras muchos clientes apuestan por la tecnología y un futuro todavía desconocido.

Argentina está experimentando una transformación sin precedentes de la mano de la llegada de nuevas marcas y tecnologías, con autos de origen chino, vehículos eléctricos y modelos híbridos que son la novedad. Si bien prometen eficiencia y modernidad, este movimiento obliga a una reconfiguración profunda en las estructuras de análisis de riesgo de las compañías de seguros locales, debido a la escasez de repuestos importados.

“La presión sobre los precios o las tarifas no responde a la marca o al origen del vehículo por sí mismo, sino a la cadena de suministros. La principal dificultad con varios de los modelos de marcas chinas reside en la escasez y los altos costos de sus repuestos importados, así como en las complicaciones logísticas para conseguirlos. Esta presión en la cadena de repuestos y en los Tiempos Totales de Reparación (TTR) es lo que impacta en los costos, más allá de la tarifa base del vehículo”, explicó Ismael Blasco, gerente de Automotores de La Segunda Seguros, en diálogo con La Capital.

Varias marcas de origen chino llegaron al país con novedosas tecnologías.

Impacto en los costos

Una de las principales dudas de los usuarios que deciden comprar un auto de origen chino pasa por si deberán afrontar costos de seguro considerablemente más altos en comparación con las marcas tradicionales del mercado.

Con los vehículos chinos el costo total de reparación se ve afectado por los gastos operativos y de repuestos específicos de la importación. Con los eléctricos e híbridos, hoy en día se aseguran bajo las mismas condiciones y cláusulas que los vehículos de combustión tradicionales”, diferenció Blasco.

Estas dificultades por la escasez y los elevados costos de los repuestos importados, así como en las dificultades de logística para introducirlos en el mercado nacional, generan un cuello de botella que influye directamente en la estructura de las aseguradoras, que, al prolongarse los tiempos que un vehículo pasa dentro del taller a la espera de un repuesto, alteran los costos operativos de la cobertura e inciden sobre la tarifa final de estos modelos.

“Debido al alto costo de sus componentes, ya que la batería representa entre el 40% y el 60% del valor de la unidad, y a la mayor probabilidad de que un daño parcial derive en una destrucción total, la industria evalúa que a futuro podrían requerir primas o coberturas específicas más elevadas. Actualmente se trabaja en el desarrollo de un clausulado adaptado para este tipo de unidades”, reveló.

Escasez de repuestos

El gerente reconoció que “existe una marcada dificultad logística y escasez de repuestos”, aunque sostuvo que esta problemática se da “fundamentalmente en los modelos importados de origen chino y en componentes específicos de alta tensión para autos eléctricos”.

Al respecto, reconoció que trabajan “en conjunto con el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) para capacitar a peritos y colaboradores en la reparación y diagnóstico de vehículos electrificados”, lo que podría brindar soluciones a la escasez, y agregó: “Además, se busca desarrollar una red de proveedores que cuente con equipamiento especializado para talleres certificados en Alta Tensión (Nivel 3) que cuenten con los elementos de protección personal, escáneres y protocolos de desenergización necesarios para manipular estas unidades sin demorar excesivamente los tiempos de reparación”.

En la misma línea, aclaró que “la problemática de la disponibilidad de repuestos, costos de fletes e incertidumbre en los tiempos de entrega afecta de manera transversal a diversos vehículos importados en el mercado local, indistintamente de si provienen de China o de otros orígenes”. En este punto, reconoció que “el reto se acentúa en el caso de las marcas chinas que están ingresando”, debido a que se trata de “redes comerciales y de postventa que recién se están asentando en el país”.

Los autos chinos comenzaron a marcar presencia en las calles de Rosario.

Transformación profunda de las aseguradoras

Por otro lado, Blasco enfatizó en que “la irrupción de estas nuevas tecnologías, concretamente los vehículos electrificados, impulsa una transformación profunda en el sector asegurador en varios frentes”.

“La regla tradicional que declara destrucción total cuando los daños superan el 80% del valor del auto queda obsoleta si una batería dañada equivale al 50% o 60% del valor del vehículo”, puntualizó el gerente, a lo que desarrolló: “Por eso, las aseguradoras deben adaptar el clausulado e incorporar herramientas digitales, como por ejemplo el State of Health, para medir la degradación real de las baterías”.

En su análisis, Blasco aseguró que “el auxilio mecánico tradicional cambia drásticamente” y que algunas “prácticas comunes como el puente de batería están prohibidas en un auto eléctrico”, debido a que “destruyen la electrónica de alta potencia”, pero también señaló que “el traslado exige grúas tipo plancha para no dañar los motores por energía inversa”

Se deben contemplar riesgos inéditos, como incendios durante la recarga domiciliaria, manejo y cuarentena de baterías de litio siniestradas en depósitos de salvamento, y grises en materia de ciberseguridad”, añadió el gerente de Automotores de La Segunda Seguros.