Informaciones cruzadas sobre un supuesto acuerdo entre bancos argentinos y los buitres
Surgieron versiones acerca de la compra de la deuda en default por parte de los bancos privados; pero en paralelo se indica que esta negociación también se frustró a último momento.

Miércoles 30 de Julio de 2014

Según una publicación del diario Ámbito Financiero en su edición en internet, tras arduas gestiones entre los representantes de los bancos argentinos y los fondos buitre este miércoles en Nueva York, se habría a un acuerdo para comprar el 100% de la deuda.

Con esto, según esta información, Argentina estaría sólo un tiempo corto en default. En total son unos 1.600 millones de dólares que pondrían los bancos.

Sin embargo, otra publicación especializada en economía, El Cronista, publicó que la negociación de los bancos privados argentinos nucleados en Adeba para comprar la deuda defaulteada que aún tienen en su poder los fondos buitre se frustró a último momento.

Los negociadores dieron por terminadas las tratativas cuando el ministro de Economía, Axel Kicilloff, dijo en conferencia de prensa que no se les puede pagar más a los holdouts que a los bonistas que entraron a los canjes de deuda, informó ese medio.

La comitiva de ADEBA dejó la reunión con integrantes de los fondos buitres en Nueva York y emprendía el retorno a Buenos Aires.

Con esta circunstancia, la Argentina permanece en situación de default selectivo (tal como la denominó la calificadora Standard & Poors) y disminuyen las chances de que se pueda salir de esta situación en el corto plazo, como se esperaba en los mercados financieros.

La propuesta que los bancos llegaron a negociar con los holdouts era comprarles toda la deuda para que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, repusiera el stay, la cautelar que le permitiría a la Argentina pagarles a los bonistas del canje y evitar el default o levantarlo en un plazo muy breve.

Los bancos, a su vez, negociarían como cobrar por esos bonos recién en enero, cuando ya no esté vigente la cláusula RUFO por la que el Gobierno se niega a negociar con los fondos buitre y que, de gatillarse, podría tener un costo para la Argentina que el Ejecutivo estimó en más de u$s 140.000 millones, además de consecuencias judiciales para la presidenta Cristina Kirchner y los funcionarios involucrados.