El impacto de la inteligencia artificial encarece los celulares hasta un 30% en Argentina

La suba golpeará a modelos más económicos de celulares, en un contexto de fuerte retracción del consumo en el mercado local

13:49 hs - Jueves 04 de Junio de 2026

En los próximos días, los valores de los celulares en Argentina podrían incrementarse hasta un 30%. Este aumento se explica por la escasez internacional de semiconductores, agravada por el fuerte crecimiento de la demanda impulsada por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

La situación a nivel global se ha ido intensificando con el paso del tiempo, y los expertos estiman que la falta de abastecimiento podría extenderse, al menos, hasta el año 2029.

El incremento de precios afectará de manera inmediata a las principales marcas de teléfonos que se venden en el país. Este escenario se da en un contexto de contracción del mercado interno. El primer trimestre del año finalizó con una caída del 16% en las ventas, lo que evidencia el efecto de la crisis económica sobre el poder de compra de los consumidores.

El impacto en los costos

La demanda cada vez mayor de infraestructura vinculada a la inteligencia artificial llevó a los fabricantes de semiconductores a enfocar su producción en los centros de datos, desplazando en parte a la electrónica de consumo. En la actualidad, cerca del 70% de la producción mundial se orienta a ese segmento, debido a que ofrece mayores márgenes de ganancia, publica Clarin.

Desde una de las principales marcas explicaron que, en dispositivos de alrededor de 100 dólares, la memoria solía representar entre el 30% y el 40% del costo total. Sin embargo, actualmente ese componente pasó a tener un valor incluso superior al precio del propio equipo, ya que cada chip se ubica entre los 130 y 170 dólares.

En cambio, los celulares de gama alta sentirán un impacto menor. Al incluir componentes más costosos como pantallas avanzadas, sistemas de cámara y sensores de mayor complejidad, el incremento en el precio de las memorias queda diluido dentro del valor final de venta.

Estrategias de las marcas y baja impositiva

Para intentar amortiguar el impacto de los aumentos, las compañías están aplicando distintas estrategias, como priorizar la fabricación de equipos con menor capacidad de memoria RAM o incentivar el uso de servicios de almacenamiento en la nube. Asimismo, se evalúa la posibilidad de incorporar mayor compatibilidad para tarjetas micro USB en los nuevos modelos.

El encarecimiento de los costos se produce incluso tras la eliminación de aranceles a la importación y la reducción de impuestos internos, que descendieron del 19% al 9,5% a comienzos de 2026. Estas políticas buscaban reducir el precio final de los dispositivos, aunque el incremento en el valor de los insumos terminó neutralizando ese efecto.

En la industria señalan que, en lo que va del año, los incrementos de precios han sido prácticamente nulos. Sin embargo, al comparar con mayo de 2025, se observa una variación cercana al 20%, aunque especialistas aclaran que el aumento real sería mayor si se elimina el impacto de los aranceles que regían anteriormente.

Perspectivas del mercado tecnológico para 2026

De acuerdo con consultoras internacionales como IDC, el 2026 marcaría un hecho inédito en el sector de los smartphones, ya que se proyecta una disminución en las ventas por primera vez desde su expansión global. Las estimaciones indican una caída del 12,9% a nivel mundial, lo que llevaría al mercado a su punto más bajo en más de diez años.

En el mercado argentino, las compañías estiman que el año cerrará con aproximadamente 5,3 millones de unidades vendidas. Este volumen implica una baja considerable en comparación con los 6,2 millones de equipos que se comercializaron durante 2025.

“El mayor impacto lo sentirán los lanzamientos próximos”, anticiparon voces del sector. Frente a este panorama, las fábricas radicadas en Tierra del Fuego dedicadas al ensamblado de dispositivos ya comenzaron a reducir su nivel de producción y a reorganizar sus stocks para adecuarse a la menor demanda.

Perspectivas a largo plazo

Si bien se proyecta una leve mejora hacia 2027 y una recuperación más firme en 2028, el consumo tardaría en volver a los niveles anteriores. En ese sentido, la estabilización completa del suministro de chips recién se estima para 2029. En tanto, el primer trimestre de 2026 fue descrito por representantes del sector como “uno de los peores”, con ventas inferiores al millón de unidades en todo el país. La combinación entre el encarecimiento internacional y la débil demanda interna configura un escenario especialmente complejo para la industria.