Donar plasma: una sencilla acción solidaria que permite salvar vidas
Hay pacientes con Covid que se recuperan gracias a este procedimiento. Sin embargo, son pocos los donantes hasta ahora. Explican de qué se trata.

Sábado 29 de Agosto de 2020

Alejandro Ratto tiene 33 años y es oriundo de Paraná, aunque actualmente vive en Buenos Aires. A principios de julio se contagió de Covid, aparentemente por contacto con un compañero de trabajo.

Estuvo un mes internado y a pesar de ser joven, su cuadro se fue agravando. “Casi no la cuento. Un amigo médico me dijo que lo que más me complicó fue el sobrepeso. Estuve internado un mes completo, de los cuales estuve entubado 11 días, pasé siete días en terapia intensiva y siete días más en observación hasta que me dieron el alta, el 5 de este mes”, contó a UNO.

Mientras su estado de salud se deterioraba, su esposa comenzó a solicitar a los médicos que lo trataran con plasma. “Fue una pelea por parte de mi familia, ya que no hay un protocolo estandarizado para todas las entidades de salud. Así que mi señora tuvo que pelearla, presentar una nota diciendo que ella se hacía cargo legalmente de lo que pudiera pasarme y resolver un montón de cuestiones para que el hospital donde estaba internado accediera a realizarme este tratamiento”, explicó, y señaló: “Si bien no tengo mucha información al respecto, dicen que hay un tiempo determinado para hacer este tratamiento, y por estar entubado no nos daban esperanzas de que el plasma sirviera para mi caso”.

No obstante, una vez que se lo aplicaron, a las 48 horas ya tuvo mejorías. Sobre este punto, comentó con entusiasmo: “A los dos días me desperté y me saqué el tubo. Igual me volvieron a entubar unos días más. Pero el resultado fue alentador: me trataron el 17 de julio con plasma y el 22 ya me pudieron sacar el tubo totalmente. En carne propia comprobé que sirve”.

Afortunadamente nadie en su familia se contagió. Él recibió el alta hace solo 25 días y desde el Ministerio de Salud de la Nación lo invitaron a compartir su experiencia a través de un video para concientizar sobre el tema, y ayer participó en una charla a través de la plataforma Zoom junto a profesionales de la salud para brindar su testimonio y que más pacientes recuperados se sumen a salvar vidas donando plasma. En su caso, no reúne las condiciones, y lamentó: “Me hubiese encantado donar a mí también”.

Al respecto, el entrerriano remarcó: “Quisiera decirle a la gente que tome conciencia, que se cuiden, y a aquellos que ya atravesaron esta enfermedad y pudieron salir adelante, que se acerquen a donar plasma, porque así pueden ayudar a muchos más compañeros a que salgan adelante, como pude salir yo”.

Gino Segura Oliva vive en Diamante y es uno de los pocos pacientes recuperados que donaron plasma, tras recuperarse de Covid. Lo hizo hace pocos días, y si bien aseguró que sufre de belonefobia, es decir, fobia a las agujas, entendió que con este acto puede salvar vidas y decidió contactarse con los referentes del Programa Provincial de Hemoterapia. “Tenía mucho miedo porque le tengo pánico a las agujas, pero estuve hablando con uno de los primeros donantes de plasma, que también vive en Diamante, y me convencí”, afirmó a UNO.

Gino contó que tras unas preguntas de rutina y de mandar un PDF con el análisis sobre su nivel de anticuerpos, le pidieron que fuera, y resaltó: “Hablé con Lucrecia Echeverry -la titular del programa- y la verdad es que me fue de 10. Estuve como una hora y media ahí, me sacaron sangre, de la que extraen el plasma y luego devuelven los glóbulos rojos”.

Si bien confió que ingresó “con mucha incertidumbre hacia lo desconocido, porque no sabía cómo era el procedimiento”, salió “totalmente reconfortado, con una sonrisa enorme”.

“Tanto las técnicas del laboratorio como las enfermeras y el resto del personal me trataron muy bien y ni sentí el procedimiento. Debo recalcar que el trabajo que hacen ahí es excelente. Así que si todo va bien, voy a donar otra vez, después de una o dos semanas. Lo más importante es concientizarse de que estamos salvando una o más vidas”, destacó.

Ante la consulta de UNO, Lucrecia Etcheverry, responsable del Programa Provincial de Hemoterapia, recordó que para ser donante de plasma se deben cumplir con los mismos requisitos que se exigen para donar sangre, es decir, tener entre 18 y 65 años, pesar 50 kilos o más, no haberse hecho tatuajes o alguna cirugía en los últimos seis meses, entre otros puntos.

“No todos los pacientes recuperados pueden ser donantes de plasma”, aclaró, y explicó: “En el caso de que la persona haya tenido síntomas, puedo hacerlo 21 días después del inicio de los mismos, y debe esperar una semana más en el caso de que no tenga hisopado de alta. Quien no tuvo síntomas, puede ser donante pasados los 14 días desde el alta. Estos son los tiempos estimados”.

“Estadísticamente, un 30% de las personas que tuvieron Covid no desarrollaron los anticuerpos. Esto no significa que no tengan la inmunidad, sino que no presentan los anticuerpos que necesitamos para evaluar la efectividad de ese plasma que se va a transfundir”, manifestó.

Tampoco pueden ser donantes las mujeres que cursaron uno o más embarazos, y al respecto indicó: “Hay anticuerpos que pueden aparecer en las mujeres que han tenido embarazos, que se asocian a una reacción transfusional severa; este es el motivo por el que no pueden donar”.

Cabe recordar que Entre Ríos adhirió a la ley nacional de donación de plasma convaleciente y se trata de un acto voluntario de las personas recuperadas, que deben contactarse con alguno de los nosocomios habilitados para este procedimiento. “Cuando la gente nos llama, chequeamos si se dan las condiciones para que sea donante, y en ese caso, le pedimos que venga para tomar una muestra. Hacemos un análisis de anticuerpos y si da un valor determinado les confirmamos que pueden donar”, sostuvo Echeverry, quien lamentó: “Se han comunicado pocas personas en comparación a la cantidad de recuperados que hay en Paraná. Recibimos solo alrededor de 50 llamadas”.

“Hasta hoy solo 12 pacientes recuperados han donado plasma, y de ellos, tres ya realizaron dos donaciones”, comentó, y acerca de la efectividad del tratamiento, expresó: “El protocolo al que adhirió Entre Ríos es el protocolo nacional de transfusión de plasma conveleciente, y se trata de un ensayo clínico, por lo tanto es una etapa experimental y no está probada su eficacia. En algunos pacientes hay buenos resultados, y en otros ni buenos ni malos”.

Según explicó, de cada donante se pueden extraer dos unidades de plasma, que se destinan generalmente para tratar a dos pacientes con Covid. A su vez, explicó: “Este tratamiento está dirigido a pacientes con la enfermedad moderada y la intención es que no pase a un cuadro grave. Aunque también hay casos en los que se transfunde a pacientes que están graves”.

Respecto de las causas de esto, analizó: “Puede ser un poco por miedo, o por falta de empatía tal vez. La verdad no lo sabemos, sí podemos decir que la gente que llama lo hace con mucho compromiso y tienen muchísimas ganas de donar. Incluso nos ha pasado con algunas personas que se contactaron y les tuvimos que decir que no podían donar porque el valor de anticuerpos era muy bajo y lo lamentaban un montón”.

Echeverry aclaró que el procedimiento es sencillo, muy similar al de la donación de sangre, la diferencia es que la unidad que se extrae “se pasa por una máquina, se centrifuga y se devuelven al donante los glóbulos rojos”, y señaló: “Lleva alrededor de dos horas el proceso completo. Se hace con un solo acceso venoso. Al donante lo atendemos alrededor de las 11 de la mañana, cuando ya terminaron los otros donantes de sangre, y constantemente estamos con él para atenderlo e ir controlándolo”.

La persona puede solicitar un permiso laboral de 24 horas para donar sangre, y en el caso de los donantes de plasma se extiende a 36 horas. En Paraná se puede recurrir a los bancos de sangre del hospital San Martín y del San Roque. También se pueden hacer donaciones de sangre o de plasma en los hospitales Centenario, de Gualeguaychú; Justo José de Urquiza, de Concepción del Uruguay; y el Masvernat, de Concordia.