Viernes 10 de Agosto de 2012
Los esfuerzos individuales de los atletas siempre marcaron la historia del deporte argentino y el pasado de Sebastián Crismanich antes de esta medalla de oro olímpica no es la excepción.
El correntino sufrió mucho en esta olimpíada camino hacia Londres, porque la Confederación Argentina de Taewkondo en 2009 sufrió una intervención y un camino complicadísimo hasta llegar a 2011, cuando se realizaron las primeras elecciones democráticas de la entidad que llevaron a la presidencia a Ricardo Torres.
Con la debacle al taekwondo argentino, se llegó a un gran default económico, no faltaron las agresiones físicas a dirigentes disidentes, se arrojó una bomba en un gimnasio y hasta hubo denuncias de abuso sexual por parte de un entrenador de selección.
En este contexto hace poco más de un año y antes de las elecciones, Sebastián Crismanich y Carola López no podían entrenar en el Cenard y tenían un vacío importante dirigencial que derivaba en la imposibilidad de contratar a un entrenador para los torneos internacionales.
Durante 2009 y 2010, la Confederación tuvo un duro enfrentamiento entre dos facciones de dirigentes y hasta se llegó a tener dos presidentes en ejercicio, que llevó al Secretario de Deportes, Claudio Morresi, y al presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), Gerardo Werthein, a instar a la Confederación a regularizar su situación y, mientras tanto, penalizar a todos sus deportistas federados.
En este tumultuoso escenario, Sebastián y Carola encontraron un rumbo para centrar sus energías primero en los Juegos Panamericanos de Guadalajara y luego en esta cita olímpica de Londres, donde los acompañó Gabriel Taraburelli, cuarto en Sydney 2000 y referente de este deporte.
La idea fue no tirar a perder la preparación en los últimos dos años olímpicos como había sucedido en la previa de Pekín 2008, que fue para sintetizar, para el olvido.
Sebastián Crismanich se sobrepuso a todos estas adversidades y consiguió el mejor resultado histórico del taekwondo argentino en unos Juegos Olímpicos, además de lograr la única medalla de oro de esta delegación en Londres.