Destacan que el nuevo hospital lleve el nombre de Teresa Ratto
Fue la primera médica entrerriana y la tercera en el país. A los 88 años, su sobrina custodia la memoria de quien desafió los estandartes de una época. En Concepción del Uruguay hay un museo que rescata su apasionante historia

Jueves 24 de Septiembre de 2015

Si bien no hay una fecha precisa para la inauguración formal del hospital Bicentenario Doctora Teresa Ratto en Paraná, estiman que será a mediados de la próxima semana. 

En tiempos en que se reivindica la labor de muchas de las mujeres consagradas por sus obras en nuestro país, se eligió el nombre de quien fue la primera médica entrerriana para denominarlo. 

Teresa Ratto nació en Concepción del Uruguay el 13 de febrero de 1877 y murió muy joven, a los 29 años, a causa de una peritonitis. Faltaban muchos años para que su sobrina naciera. No obstante, hoy es la encargada de custodiar su memoria, uniendo el discurrir de las épocas donde el lugar asignado a las mujeres fue fluctuando en los espacios públicos vedados por mucho tiempo por los hombres. 

Ella tiene la honra de ser la única de las descendientes de la familia de llamarse igual a quien además de ser la primera médica entrerriana fue la tercera en el país, después de recibirse Cecilia Grierson y Elvira Rawson de Dellepiane.

La guardiana de la historia de Teresa Ratto contó a UNO que fue también la única que se quedó a vivir en la casa que su abuelo construyó para casarse en 1874, el mismo inmueble donde Teresa Ratto nació y transitó su existencia, y en cuya fachada todavía permanece la placa que reza “Doctora Teresa Ratto. Médica”.

Su sobrina conserva las cartas que testimonian una vida apasionante y gracias a esa piezas de caligrafía dibujada, llenas de historia, en pleno siglo XXI la mujer de 88 años es capaz de atesorar detalles del siglo XIX que el paso de los años podría hacer desaparecer.

“En aquellas épocas las mujeres iban a la escuela Normal y se recibían de maestras. Mi tía egresó a los 15 años y para poder entrar en la Universidad necesitaba el título de Bachiller. A través del doctor José Benjamín Zubiaur, que era el rector del Colegio Nacional, logró que la acepten para cursarlo”, dijo, y añadió: “Era una institución solo para hombres y debía empezar en primer año, con los chicos que usaban pantalones cortos. A ella, que ya era maestra, no le importó. Cursó el primer año y rindió libre segundo y tercero, para seguir yendo a clases en cuarto año”, rememoró, y agregó: “Fue la primera mujer recibida de bachiller en un colegio de varones de la República Argentina. Lo hizo en 1895, contra el machismo de ese tiempo”.

En este marco, recalcó: “Admiro a mis abuelos, que eran genoveses, por la osadía y la valentía de permitirle a Teresa hacer lo que hizo en esa época”.

“Su consultorio estaba donde hoy tengo la sala. Se llamaba Teresa solamente y no María Teresa, como se difundió en algunos medios. Decidió ser médica en 1893. Murió el 2 de abril de 1906”, recordó por último la heredera de un nombre que reivindica a la portadora de una vocación que desconoció tradiciones sexistas y desafió los estandartes de una época para cumplir con su anhelo de poder curar a quien lo necesitara.

El nuevo hospital

El nuevo nosocomio de la capital entrerriana es construido con fondos provenientes del PAMI, en conjunto con el gobierno provincial. 

Cuenta con 150 camas que se habilitarán de manera progresiva. 

Los consultorios externos funcionarán de 8 a 20 y brindarán servicios de Medicina general, Clínica de adultos y pediátrica, Odontología, Cardiología, Otorrinolaringología, Neurología, Neumonología, Ginecología, Psicología y servicios sociales.

El rescate de la memoria

Para rescatar la trayectoria de las médicas que vivieron en Concepción del Uruguay, Teresa Ratto y Cecilia Grierson, Laura Erpen escribió el libro Tostadas dulces con mermelada de durazno y manteca, que ganó el primer premio en 2011 en el concurso Mujeres con historia, organizado por la Cámara de Senadores de la Provincia. 

Erpen comentó que en “la sala del Museo Evocativo del Colegio del Uruguay hay un sector dedicado a Teresa, que fue gestionado por la Asociación de Exalumnos del Histórico. Su sobrina custodió esos tesoros. Hay una trenza que está intacta; se la cortó cuando tuvo una enfermedad que le hacía caer el pelo. Son tesoros, verdaderamente”. 

A su vez, expresó: “Teresa nos superó a todos. Fue la primer bachiller argentina y de este caso se logró la equidad de género en la educación. Afortunadamente hemos podido dar cuenta de lo que hizo esta niña de nuestro querido Puerto Viejo, para que se la conozca y se la valore. Me encanta que el Hospital Bicentenario lleve su nombre”, concluyó.