El viento frío golpeaba la cara de tres empleados municipales en la curva del Patito Sirirí de Paraná. Era el mediodía y al costado, un pequeño grupo electrógeno estaba en marcha y el cable del prolongador tenía unos 10 metros de largo. En su extremo había enchufado una especie de destornillador grande y pesado. Con la herramienta, ayer levantaban uno a uno los tornillos de los ladrillos amarillos. Los tres iniciaron el trabajo desde temprano, cuando todavía hacía calor y el clima no había cambiado.
Llevó toda la mañana desmantelar la bicisenda, una que iba a tener 3.000 metros de largo. La Municipalidad estudia ahora tramos alternativos para su reinstalación y consultó con diferentes organizaciones sociales vinculadas al ciclismo que aportaron sus opiniones y propusieron nuevos espacios.
Se usaron para demarcar el trayecto por donde deberían haber circulado las bicicletas, más de 1.000 ladrillos plásticos. Ninguno de los tres trabajadores pudo recordar con exactitud cuántos tuvieron que instalar en el asfalto y sacar ahora. Uno de ellos miró a lo lejos en lo más alto de la barranca y prendió un cigarrillo. En el río, algo picado por el viento de las 12, se había puesto en marcha esa máquina de dragado que a lo lejos empezaba a desplazarse. “No, no funcionó”, dijo después de la segunda pitada y con una mirada que de golpe volvió sobre la bicisenda en pleno desmantelamiento. Se estima que cada ladrillo amarillo costó 75 pesos, pero ese dato no es oficial.
Si todo seguía según lo planificado, a la siesta iban a terminar de destornillar y sacar todos los indicadores del asfalto, también debían juntar aquellos acumulados cada 20 metros en el trayecto y limpiarlos uno por uno. Algunos de esos ladrillos ya tienen destino y aunque tampoco es oficial, en principio se usarán para señalizar los nuevos contenedores de basura.
Desmantelaron la bicisenda y estudian nuevas alternativas
En la polémica
La bicisenda generó polémica desde su instalación en el Parque Urquiza a pesar de que como iniciativa, en sí misma, es saludable y positiva. Las quejas llegaron porque en aquellos tramos donde la calle era doble mano, casi no había espacio para que los autos circulen y las motos pasaban muy cerca del carril delimitado.
Incluso los fines de semana, en toda la curva en la zona del Patito Sirirí, cientos de conductores transformaron el circuito deportivo y recreativo, en un nuevo lugar para estacionar sus vehículos.
En agosto ya se habían sacado los ladrillos que iban desde San Martín al final, hasta la casa del Arzobispado. Ayer concluyeron ese otro tramo en Gregoria Matorras de San Martín. Aldo Villalba de Médanos Bike, una de las organizaciones que aportó su punto de vista sobre el tema, dijo a UNO: “Me encantó la idea y es una buena iniciativa. Si no se hace nada está mal y si se hace algo como la bicisenda se puede tomar la decisión de mejorar la iniciativa”. Ahora habrá que esperar para la reubicación y la creación de un nuevo espacio que se logre mantener en el tiempo y de la posibilidad de circular con tranquilidad a aquellos que disfrutan de pedalear.
Opiniones
Aldo Villalba de Médanos Bike, comentó que fue positiva la instancia donde se abrió la posibilidad de que esas organizaciones de la ciudad aporten sus puntos de vista sobre el futuro de una bicisenda o ciclovía para la ciudad. Comentó que también participaron el Grupo Golondrina y Cicloturismo, entre otros.
“La Costanera y el Parque son espectaculares, pero al ser la calle tan angosta y no está previsto un ensanchamiento, el ciclista compartía el espacio con el automovilista y hoy las conducta vial no es la adecuada. Todos tenemos que aprender muchísimas cosas”, destaco Villalba al tiempo que rescató el nuevo circuito aeróbico del Puerto y agregó que este tipo de iniciativas son las que hacen falta en Paraná.
Analizan distintas trazas alternativas para su ubicación
Ante el desmantelamiento de la bicisenda que se había instalado en el Parque Urquiza, desde la Municipalidad informaron que al finalizar la etapa de prueba y luego de una instancia de monitoreo, al momento se estudian lugares alternativos para su nueva colocación.
Entre los fundamentos, sostuvieron que la alta densidad de tránsito en la zona del Parque no hizo posible su continuidad y por eso se realizan modificaciones en la traza para optimizar el aprovechamiento de ese espacio por parte de los usuarios en virtud de propuestas surgidas de distintas organizaciones que trabajan con el ciclismo en sus diferentes variantes.
Entre las alternativas que se estudian, se encuentran el circuito conformado desde el Balneario Thompson, la zona del Túnel hacia Ambrosetti; Jozami y Blas Parera hacia la Toma Vieja, sector donde el municipio tiene previsto una fuerte inversión; y también se evalúa toda una zona del Parque Nuevo Humberto Cayetano Varisco, entre otros lugares propuestos.
Desde la comuna destacaron que en breve comenzarán los trabajos de construcción del Centro de Convenciones en la zona y la medida posibilitará disminuir la densidad del tránsito.
Al mismo tiempo, se iniciarán las obras requeridas para la concreción de la Cumbre del Mercosur, acontecimiento histórico que tendrá lugar en Paraná en diciembre de este año.
Por último destacaron que desde el pasado fin de semana, los paranaenses pueden disfrutar del Paseo Aeróbico del Puerto, hasta tanto se defina el nuevo emplazamiento de la bicisenda: aún no hay fechas para su reubicación.












