Martes 29 de Abril de 2014
Defensores de Pronunciamiento ascendió al Torneo Argentino B y en el estadio Delio Esteban Cardozo la tardecita de domingo fue una verdadera fiesta. Una fiesta teñida de Azulgrana que tuvo como principales protagonistas a los jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas. Luego del triunfo ante Arsenal de Viale (8-1 en el global) en una de las finales del Torneo del Interior, los futbolistas del Depro desataron una serie de festejos, invadidos por la emoción.
Lágrimas presentes en jugadores emblemas como lo son Oscar Perrón, el Gran Capitán de 41 años, Oscar Gato Gandolfo -quien atajó unos minutos en el final- y Darío Polillita Ramírez -también entró en el complemento–. Entre los tres suman muchos años de fútbol en el Depro y amor por la camiseta: “Uno se enamoró de este club”, declaró Ramírez.
Luego, en declaraciones a FM Stylo de San Justo, el delantero agregó: “Desde el día que comencé a jugar acá siempre me brindaron todo, me dio la posibilidad de jugar que en aquel momento no tenía en Gimnasia, y creo que hasta el momento no lo defraudé. Es el día más importante de mi vida futbolística”.
“No fue fácil conseguir el ascenso porque nadie te regala nada. Salimos adelante por el gran sacrificio de este grupo, de los dirigentes, la Municipalidad, el pueblo, los jugadores y el cuerpo técnico; estamos todos unidos y por eso conseguimos volver al Argentino B”, sostuvo el uruguayense.
Por su parte, Nahuel Valenzuela, otro de La Histórica, aseguró: “Es un premio a todo el esfuerzo, entrenamos con lluvia, frío, dejando muchas cosas de lado. En este campeonato se nos dieron los resultados porque tenemos un gran equipo de trabajo, día a día todos juntos”.
Por su parte, Iván Valente manifestó: “Nunca me había tocado ascender, sí sufrir un descenso. Por suerte soy parte de esto. No caigo, tengo una emoción inmensa. Espero que esto no termine acá porque me han tratado muy bien y lo bueno es que la gente se identificó con fútbol que hicimos a lo largo del campeonato. Desde que llegué al Depro me aceptaron como era, no me dejaron de lado por venir de otro lado. Esto fue como una familia, todo muy bueno”, concluyó.
El arquero Jonathan Rougier, quien recibió apenas un gol en los 10 partidos, mostró su alegría: “Siento mucha felicidad, conseguir esto con un plantel de amigos es muy hermoso”.
Mientras que su relevo, el experimentado Gandolfo, hizo lo propio: “El sacrificio y el trabajo nos llevó a esto. Al otro día de haber descendido estábamos acá poniendo la cara. Hay que agradecer a los dirigentes que nunca nos abandonaron”.
El goleador del último juego fue Jonathan Noguera. “Me sumé a un grupo hermoso, un grupo que venía peleándola hace mucho tiempo y que me recibieron muy bien. Hoy (por el domingo) se cumplió al objetivo que nos habíamos planteado”.
Cuerpo técnico. Está claro que los partidos los ganan los jugadores dentro de la cancha, pero es para destacar el trabajo del entrenador Hernán Orcellet, acompañado por un gran cuerpo técnico. El DT se bancó el descenso anterior y comenzó a trabajar. Mantuvo una base del plantel anterior y seleccionó de muy buena manera.